La ausencia de ruidos es parte del confort de una vivienda. Todos queremos llegar a nuestra casa y disfrutar de la tranquilidad del silencio. Sin embargo, los ruidos del exterior, a veces, no nos lo permiten. ¿Qué podemos hacer para insonorizar un piso? Estos son algunos trucos y materiales para terminar de una vez por todas con las molestias acústicas dentro de una vivienda. 

Diferencia entre insonorización y absorción del ruido

Antes de entrar en materia, nos parece importante aclarar estos dos conceptos. La insonorización y la absorción del ruido. De esta forma, podrás entender más adelante los diferentes métodos para reducir o terminar de una vez por todas con los problemas acústicos de una casa. 

  • Insonorización: consiste en la utilización de diferentes tipos de materiales para evitar que el ruido entre desde el exterior y hacia la vivienda. Este trabajo supone una doble dirección. Primero, evitar que el ruido que se produce dentro de la casa salga hacia el exterior, lo cual reduce la contaminación acústica. Y segundo, procurar que el ruido del exterior penetre en el interior del piso. 
  • Absorción del ruido: básicamente se trata de lograr reducir el ruido que se produce dentro de un espacio. Esto es lo que se suele hacer dentro de los auditorios, teatros y salas de conferencias. Por lo tanto, el aislamiento acústico está relacionado con la capacidad que tiene un material para reducir la transmisión del sonido a través del mismo. Y es que todos los materiales tienen una mayor o menor capacidad para absorber porciones de energía (ondas sonoras) reduciendo así el sonido que es reflejado por el material elegido. 

Llegados a este punto es posible que te estés preguntando de qué depende la absorción acústica de un material. Pues lo cierto es que la cantidad de energía que es absorbida por un material es directamente proporcional a:

  • Forma, espesor, grosor y tipo de material. 
  • Frecuencia del sonido presente.
  • Ángulo de incidencia del sonido sobre el material aislante. 

Tipos de aislamientos acústicos

A la hora de plantearnos insonorizar un piso debemos tener en cuenta los diferentes tipos de materiales que existen para este fin. A continuación, te presentamos la lista con los mejores aislantes acústicos del mercado:

  1. Espuma de poliuretano: este es un compuesto de azúcar y petróleo con propiedades de aislamiento acústico y térmico. Su alta densidad lo hace perfecto para cubrir techos y tabiques. En la rehabilitación o reformas de viviendas este material suele ser muy utilizado como relleno de las cámaras existentes en la fachada del edificio. Su único inconveniente es que es altamente inflamable, por lo que en caso de incendio, se convertiría en un conductor del fuego. 
  2. Lana de roca o fibra de vidrio: las lanas minerales no son inflamables, por lo que son muy utilizadas para el aislamiento acústico de las viviendas. Tampoco producen humos ni gases tóxicos. Sus excelentes condiciones permiten absorber los sonidos más fuertes como, por ejemplo, el ruido aéreo. Eso sí, para su colocación es necesario proteger adecuadamente los ojos, la nariz y la piel. 
  3. Corcho: este es un material ecológico que está compuesto de pequeñas celdas capaces de absorber los ruidos. El corcho tiene la ventaja de que puede presentarse a simple vista o revestirse con otra clase de materiales. Además, es un material ligero que no añade peso a muros, techos ni suelos. 
  4. Geotextil: producto reciclable de alta resistencia y durabilidad. Funciona tanto como aislante acústico como térmico. Su instalación es algo más versátil que la de las lanas minerales, ya que se puede colocar de forma adhesiva, atornillado o clavado. 
  5. Planchas o láminas asfálticas: este es un material muy flexible con capacidad para amortiguar y absorber ruidos fuertes. Las láminas asfálticas se utilizan especialmente para la impermeabilización de terrazas, tejados y azoteas. Su instalación es relativamente sencilla. Las planchas se colocan solapándose unas con otras y siempre en la misma dirección. Finalmente la lámina es soldada por medio de un soplete. 
  6. Fibras de poliéster: especialmente indicadas para aislamientos acústicos de baja frecuencia. Su alta porosidad garantiza su gran capacidad para neutralizar el ruido. Su uso es bastante frecuente en paredes internas. Su presentación suele ser en paneles con unas dimensiones concretas. 
  7. Espumas de melamina: este es un material flexible y ligero. Si acabado en cuñas o micro huecos está pensado para dejarlo visto. La espuma de melamina no solo reduce los ruidos, sino que además mejora la calidad del sonido de la sala o habitación. 
  8. Materiales masivos – multicapa: si tenemos que destacar uno por encima de todos, entonces elegiremos el plomo. Este material se utiliza como aislamiento acústico en forma de láminas de diferentes grosores. Otro ejemplo de material multicapa son las láminas de fibras textiles combinadas con material bituminoso. 

Cómo elegir un buen aislante acústico

Para acertar en la elección del aislamiento acústico tienes que determinar primero la intensidad y frecuencia del ruido al que te enfrentas, así como su procedencia. Para ello, primero debes conocer qué es considerado como ruido. Todo sonido que supere la barrera de los 75dB ya es dañino para la salud. Este umbral lo pueden llegar a sobrepasar una calle repleta de tráfico, un televisor con el volumen elevado, una obra, etc. 

Por otro lado, hay que analizar cuáles son las características de este sonido. Es decir, si el ruido es puntual no resulta tan molesto, pero si el sonido tiene una frecuencia y continuidad habitual puede llegar a ser enloquecedor. De igual modo, que si el ruido es frecuente, pero discontinuo. 

Lo siguiente que tienes que considerar es si necesitas un aislamiento acústico o una absorción del ruido. Anteriormente, ya hemos mencionado las diferencias entre ambos conceptos. Finalmente, determinaremos si el aislamiento ha de realizarse por el interior o por el exterior de la vivienda. En el caso de que necesitemos que este sea por el interior deberemos elegir materiales con propiedades absorbentes, tales como, la baja densidad, la esponjosidad y la penetrabilidad. Por el contrario, si se trata de un aislamiento acústico por el exterior de la casa podemos aprovechar para hacer una reforma acústico-térmica. Para ello, elegiremos materiales que cumplan con esta doble función. Es decir, aislar del ruido sin que se produzca la pérdida de energía a través de las paredes. 

Pasos a seguir antes de insonorizar un piso o habitación

Antes de ponerte manos a la obra es importante que tengas en cuenta una serie de consideraciones a fin de reducir costes y tiempo. Para lograr un buen aislamiento dentro de tu casa necesitas seguir un proceso en el cual:

  • Determines la fuente del ruido (los vecinos, el exceso de tráfico, los ruidos aéreos, etc). De esta manera, podrás centrarte en aquellas áreas de la casa que más insonorización necesiten.
  • Conozcas los tipos de materiales para insonorizar un piso a fin de elegir el que mejor se adapte a tus necesidades. Gracias al apartado anterior ya tienes un poco más información al respecto. 
  • Elijas entre las diferentes medidas y grosores del material escogido. 
  • Analizar los diferentes puntos de fuga dentro de la casa (ventanas, puertas, techo…) 
  • Confiar en profesionales especializados como nosotros para llevar a cabo esta clase de obra. Solo así los resultados estarán garantizados. 

Otros consejos para insonorizar un piso

Vamos a ponernos en situación con dos casos de aislamiento acústico. El primero de ellos va a ser para insonorizar el ruido externo de una vivienda. Estos son los pasos a seguir:

  • Aislamiento de las ventanas: esto se puede realizar con una sustitución de las ventanas antiguas por unas nuevas con propiedades aislantes. El aislamiento acústico de una ventana depende directamente de la forma de su apertura, del tipo de material o vidrio, del espesor de la cámara de aire entre los cristales, así como de su método de fabricación (doble acristalamiento). 
  • Paredes: la instalación de paneles acústicos es realmente efectiva para absorber y reducir los ecos del exterior. Este material es asequible y fácil de instalar. El material acústico se coloca detrás de la pared. Cuanto más grueso sea éste mejor será el resultado.

Pasamos ahora al caso de un aislamiento acústico desde el interior de una casa. Si notas que hay eco en las habitaciones o que puedes escuchar las conversaciones a través de las paredes, entonces necesitas un cambio. Para ello, toma nota de las siguientes recomendaciones:

  • Paredes interiores. la separación de ambientes, a menudo, no está hecha con los materiales adecuados. Esto se traduce en paredes delgadas incapaces de bloquear el paso del sonido. Para ello, puedes cambiar estos muros o añadir elementos como cortinas, alfombras o paneles que logren atrapar los ruidos. 
  • Puertas: al igual que las ventanas juegan un papel importante como aislantes acústicos del sonido exterior, las puertas lo hacen con el ruido interior. 
  • Insonorización de techos y suelos: esta es una obra importante que requiere de tiempo y paciencia. No obstante, si tu calidad de vida va a mejorar considerablemente merece la pena liarse la manta a la cabeza. 

Confía en los servicios profesionales de empresas como Reformadísimo para insonorizar un piso y terminar de una vez por todas con esos molestos ruidos. Mejora la comodidad de tu casa y empieza a vivir una nueva vida alejada del mundanal ruido. 

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