La comodidad y el confort en una vivienda parten de una serie de características básicas entre las que se encuentra el silencio. Un hogar con bajos niveles de ruido no será simplemente un buen lugar para vivir, sino también un bien inmueble cuyo valor será superior al de otra propiedad sin insonorizar. Entonces ¿vale la pena el aislamiento acústico para paredes? La respuesta, sin duda, es afirmativa. Veamos las razones. 

La contaminación acústica, un peligro para la salud

A la hora de pensar si introducir o no un aislamiento acústico para paredes es importante que tengamos en mente los peligros para la salud de lo que se conoce como contaminación acústica. El ruido es un factor ambiental que perjudica gravemente la salud de las personas. De hecho, en España, una de cada cuatro personas está expuesta a altos niveles de contaminación acústica según estudios de la Organización Mundial de la Salud. Es decir, a ruidos por encima de 53dB por el día y 45dB por la noche. Todo lo que no se encuentre entre dichos baremos es considerado como contaminación acústica. 

En este sentido, se ha demostrado científicamente que la continua exposición a ruidos está asociada con determinados problemas de salud, tales como:

  • Obesidad.
  • Trastornos del sueño.
  • Estrés y ansiedad. 
  • Pérdida de audición. 
  • Diabetes. 
  • Fatiga crónica.
  • Enfermedades cardiovasculares. 
  • Hipertensión arterial. 
  • Dificultad para el aprendizaje. 
  • Disminución de la atención, memoria y concentración. 
  • Muerte prematura. 

Consejos para el aislamiento acústico para paredes

Para terminar de una vez por todas con los molestos ruidos en una vivienda necesitamos seguir una serie de consejos previos. Toma nota:

  1. Lo primero de todo es localizar la fuente o el origen de la contaminación acústica. Es decir, si son ruidos que solamente provienen del exterior o también de otros pisos colindantes. 
  2. Aislar techos y paredes para un mejor resultado. En el momento en que nos ponemos manos a la obra no basta con aislar las paredes una habitación. El aislamiento acústico del techo es fundamental para terminar definitivamente con toda clase de ruidos molestos. Especialmente, si existen viviendas por encima de la nuestra. 
  3. Por otro lado, podemos ayudar aislando el suelo con elementos aislantes de sonidos como, por ejemplo, alfombras, madera en cualquier superficie, etc. 
  4. Finalmente, y para que el resultado sea  lo mejor posible cambiaremos la puerta de cada habitación por una totalmente insonorizada.

De esta manera, lograremos reducir la contaminación de nuestro hogar considerablemente. 

Materiales para aislar acústicamente una habitación

Para sacar partido a una reforma en la que vamos a prestar especial atención al aislamiento acústico, necesitaremos conocer en profundidad las diferentes cualidades de los materiales a utilizar. En el aislamiento acústico para paredes se suelen usar materiales, tales como:

  • Poliuretano: las planchas de poliuretano son bastante económicas y efectivas a la hora de aislarnos del ruido. Su presentación puede ser en diferentes formas y densidades, permitiéndonos así mejorar el aislamiento de una habitación según sus propias necesidades. Su instalación es sencilla y puede utilizarse tanto para la insonorización de paredes como de techos. 
  • Polietileno: al igual que el poliuretano este material se presenta en planchas de distintas formas y densidades. Es un material con alta capacidad de insonorización que se puede utilizar entre los tabiques de separación de las paredes gracias a su ligereza. 
  • Pladur: este es uno de los materiales aislantes de ruidos más económicos. El pladur suele presentarse en placas acústicas capaces de aislar del ruido. Aunque no se considera como un material para el aislamiento acústico propiamente dicho, lo cierto es que el pladur sirve como refuerzo contra el ruido para paredes. 
  • Fibras de poliéster: estamos ante un material poroso especialmente útil para aislar de ruidos con bajas frecuencias. Esta clase de aislamiento acústico se usa para las paredes interiores de las viviendas, en las que se crea una cámara de aire que sirve para aumentar la capacidad aislante de las fibras de poliéster. 
  • Fibra de vidrio: la fundición a altas temperaturas de arena y vidrio reciclado da como resultado este material. Su gran capacidad aislante lo convierte en perfecto para el aislamiento acústico aéreo. Asimismo, el resto de sus características hacen de él un buen aislante térmico. 
  • Lana de roca: nuevamente nos encontramos con un material con propiedades para aislar de los ruidos, así como del frío o el calor del exterior. La lana de roca es un material fibroso que ha sido fabricado a partir de rocas volcánicas. Tal es así, que se considera una materia prima prácticamente incombustible. Además, al soportar muy bien las humedades también se utiliza en techos y paredes interiores para tal fin. 

Para sacar partido a todos estos consejos es importante que cuentes con la experiencia y garantía de una empresa especializada en reformas integrales como lo es Reformadísimo. Ponte en contacto con nosotros para la elaboración de un presupuesto y empieza a disfrutar de un hogar sin ruidos. 

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