Seguro que has visto, en las descripciones de las viviendas que hay a la venta o para alquilar, que tienen un número de metros cuadrados construidos y otra cifra, siempre menor, de metros cuadrados útiles. ¿A qué se debe esta diferencia? Pues muy sencillo. Los metros cuadrados construidos de la vivienda incluyen, generalmente, además del espacio del interior de la vivienda, la parte proporcional de la estructura y zonas comunes del edificio que le correspondan. Es decir, los metros cuadrados de escaleras, pasillos generales, entrada del portal, etc. Y en caso de que haya otro tipo de zonas comunes, como jardines o piscina, también su parte proporcional. El otro concepto hace referencia a los que están en el interior de cada vivienda. Nunca parecen suficientes, por lo que es frecuente intentar aumentar los metros útiles.

En el caso del patio y la terraza, si la vivienda los tiene, solo se considerarán metros construidos los que estén cubiertos. Si no, no se tienen en cuenta. Lo mismo que los huecos de los ascensores y otros espacios. Un pequeño lío que puede llevar a que una vivienda tenga un descuadre de 60 o 70 metros en cuanto a la diferencia entre metros construidos y útiles. Más cuanto mayor sea la vivienda y la finca en la que se encuentra. Muchas veces, los anuncios de venta o alquiler de viviendas no reflejan claramente los metros útiles, lo que puede llevar a frustraciones. Por suerte, hay varias maneras para aumentar los metros útiles de cada vivienda, como te mostramos a continuación.

Aumentar los metros útiles: tabiques fuera

En muchas ocasiones, al comprar una vivienda o alquilarla ya se tiene en cuenta la posibilidad de ampliar los metros útiles con que cuenta. Para ello hay varios sistemas, que en principio no ofrecen complicaciones, aunque en prácticamente todos los casos es recomendable contar con la ayuda de un experto en reformas para conseguir ganar metros. Esto se debe a que implican obras.

El más común pasa por unificar dos o más ambientes, es decir, por tirar los tabiques que separan dos o más estancias de la vivienda. Esto puede hacerse siempre y cuando no se trate de muros de carga, que requerirá una obra mayor, o lo desaconsejen los expertos. No obstante, se trata de una solución muy utilizada que pasa, por ejemplo, por unir la cocina y el salón o por fusionar dos dormitorios. De esta manera se pueden liberar entre uno y dos metros cuadrados.

Eso si, para aumentar los metros útiles por medio de este sistema, hay que tener en cuenta varios aspectos. Por ejemplo, en el caso de fusionar la cocina y el salón, hay que tener claro que la estancia resultante debe contar con una ventilación adecuada, puesto que los olores resultantes de la preparación de la comida invadirán también el salón. Tampoco es aconsejable fusionar dos dormitorios si, por ejemplo, se tiene idea de aumentar la familia en el futuro y no quedan más dormitorios independientes. O si hay otro más pero ya está ocupado.

Jugar con el pasillo y el altillo para conseguir más metros

En ocasiones, el pasillo o distribuidor roba metros muy valiosos, sobre todo a la última estancia a la que llega. Por lo general, el espacio que queda entre la penúltima puerta y la última suele estar desechado. Si es así, la habitación a la que da esta última puerta podría ganar uno o dos metros cuadrados útiles si se saca la puerta hasta el límite de la puerta anterior. Son suficientes en muchos casos para poder abrir y cerrar la puerta sin que esta “entre” al interior de la estancia. De esta manera, se gana todo el espacio empleado anteriormente para la apertura y el cierre de la puerta, lo que deja sitio libre. Y útil. O bien para contar con menos agobio en la habitación o para colocar estanterías, armarios, zapateros, etc.

En caso de que la vivienda sea un último piso, puede que haya espacio debajo de la cubierta que puedas utilizar. En este caso, es conveniente intentar abrir el techo y ver si queda una pequeña buhardilla entre este y el tejado. De ser así, se pueden ganar bastantes metros. Eso sí, en este caso, si la vivienda está en un bloque de viviendas, es conveniente tratar antes el tema con la comunidad, para ver si autorizan que el espacio que queda bajo la cubierta pase a formar parte de la vivienda. En no pocas ocasiones, esto es un foco de problemas, por lo que es mejor tratarlo de antemano para encontrar una solución satisfactoria para todos.

Si la respuesta de los vecinos a la petición de utilizar el espacio entre el techo y la cubierta es satisfactoria, o las condiciones impuestas por ellos son asumibles, será la operación con la que más metros útiles consigas ganar para tu vivienda. Eso sí, también la más costosa, puesto que requerirá de una reforma bastante extensa.

Entre otras cosas habrá que abrir ventanas en la cubierta, si no estaban ya. También reforzar el techo de la vivienda, puesto que será el suelo del piso superior. Y por supuesto, la instalación de una escalera de acceso desde el piso inferior al superior. En cualquier caso, si tienes la oportunidad de aumentar los metros útiles mediante esta obra, no lo dudes. En muchos casos puedes incluso duplicarlos.

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