El escaso espacio disponible que suelen tener las viviendas en la actualidad es un problema para muchos de sus propietarios. Sobre todo en los pisos de las grandes ciudades, donde el precio del metro cuadrado es cada vez más elevado. Tratar de encontrar más espacio en cualquier recoveco se vuelve esencial en no pocos casos. Por ejemplo, cuando la familia aumenta. O cuando uno de sus habitantes trabaja en casa. Por eso, en las casas en las que existe, hacer un cerramiento de terraza suele ser una de las opciones más habituales.

Los cerramientos de las terrazas son, como resultado, una de las obras de reforma más populares en la actualidad. Con ello se pueden ganar no solo algunos metros. En algunos casos en los que la terraza es de dimensiones generosas, incluso una habitación. Pero estos no son los únicos beneficios de hacer un cerramiento de terraza.

Ventajas de hacer un cerramiento de terraza: más aislamiento

Hacer un cerramiento de terraza, a pesar de su aporte de beneficios, también suscita muchas dudas. Sobre todo, relacionadas con la pérdida de luz o con el mayor o menor aislamiento que aportará a la vivienda. El resto está relacionado con la obra: si será muy farragosa y costosa, si será muy molesta, etc. Todo queda atrás, no obstante, cuando se piensa en sus beneficios.

Como es lógico, la ventaja más evidente de hacer un cerramiento de terraza es que la vivienda contará con más metros útiles. Aunque parezca pequeña, su unión al interior del piso ampliará el espacio mucho más de lo que parece. Y si es grande, se puede incluso hacer una habitación separada, que se puede utilizar como despacho. Eso sí, para acceder a ella será necesario pasar por la que antes daba acceso a la terraza. Generalmente, por el salón.

El cierre de una terraza también implica un mayor aislamiento de frío y de calor. Generalmente, los materiales empleados para cerrar la terraza, aunque este tipo de cierres suela implicar grandes ventanales, están preparados para aislar del frío y el calor exteriores. Por tanto, con un cerramiento, además de en espacio, se gana en confort térmico.

Esto también permite rebajar la factura del gas, en caso de contar con calefacción que utilice dicho sistema para calentar la casa. Y la de la electricidad. Esto se debe a que no solo hará falta un menor nivel de uso de la calefacción para calentar la vivienda en invierno. También costará más que se recaliente en verano.

Pero no solo eso. Hacer un cerramiento de terraza también reducirá el nivel de ruido del exterior que se cuela en la vivienda. Los materiales empleados en la obra, además de proteger del frío y del calor, también bloquean en gran medida el ruido. No lo eliminarán por completo, y es posible que todavía se escuche ruido exterior en zonas con mucha contaminación acústica. Pero sí se notará una notable disminución de su volumen. Esto llevará a menos molestias y más tranquilidad.

Más seguridad y limpieza

Al cerrar una terraza se da a los “amigos de lo ajeno” menos oportunidades para poder acceder a la vivienda. En ocasiones, los ladrones entran a una casa a robar a través de la terraza. A su vez, suelen acceder a ella a través de las de los vecinos tras forzar sus puertas. Por tanto, si la terraza está cerrada, los delincuentes tendrán menos oportunidades para poder entrar en el piso. No es lo mismo salvar una pequeña pared de separación para acceder a un piso firme de una terraza que tener que descolgarse entre ventanas. Es mucho más arriesgado y llama más la atención, por lo que los intrusos no suelen hacerlo.

Por tanto, cerrar una terraza conlleva un mayor nivel de seguridad. Hacer un cerramiento de terraza protege frente a accesos no autorizados. También dificulta la salida de los delincuentes en caso de que sean sorprendidos cuando están dentro de un domicilio. O cuando, en general, traten de salir de ella.

En otro orden de cosas, las terrazas suelen ser la causa de un mayor nivel de suciedad en la vivienda. Acumulan polvo, si hay macetas en ella habrá tierra y regueros de agua en ella, etc. Y no solo en la propia terraza. Al entrar en la vivienda, es frecuente no darse cuenta de que el calzado se ha ensuciado. Por tanto, para cuando nos damos cuenta de ello, ya es tarde. El salón o el dormitorio, y puede que alguna estancia más, esté lleno de pisadas con suciedad.

Esto deja de suceder al hacer un cerramiento de terraza. El polvo y la suciedad ya no se acumularán más en el suelo de la terraza, porque no existirá y no estará al aire libre. Por tanto, habrá menos que limpiar, y la vivienda se ensuciará menos. Estas son algunas de las ventajas de cerrar una terraza, algo a lo que pueden ayudarte expertos como los de Reformadísimo.

 

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