Ya está en vigor un nuevo Plan Estatal de Vivienda para el periodo de 2013-2016, a partir del cual se firmaron los convenios correspondientes con las Comunidades Autónomas, para hacer efectivas las ayudas previstas en el mismo. Este nuevo plan cuenta con una dotación de 2.421 millones de euros, destinados principalmente a ayudas a los colectivos con menos recursos, al alquiler y la rehabilitación. Es el primero que no apuesta por la construcción de nuevas viviendas en propiedad.

Entre los objetivos más destacados del plan, está el mejorar la deficiente situación del parque inmobiliario español, para así obtener la máxima rentabilidad con los recursos disponibles. Aparte de los cambios significativos relacionados al incremento de ayudas y los límites en precios máximos por metro cuadrado en el parque público de alquiler, se está llevando a cabo este cambio en la política de vivienda para priorizar la rehabilitación residencial, la regeneración y la renovación urbana, además de atender a los problemas de sostenibilidad ambiental que afectan a las ciudades, siguiendo directrices de la Unión Europea.

La cuantía en ayudas no podrá superar el 35% del presupuesto de la rehabilitación o el 50% en caso de mejora de accesibilidad. En todo caso, no superará los 11.000 euros como máximo por vivienda.

En anteriores planes se fomentó la construcción de nuevas viviendas, en un parque inmobiliario que mostraba claros signos de saturación, frente al poco dinero que se destinó a ayudas al alquiler.

 

Sin embargo, en el momento actual es la hora para la rehabilitación, y su principal apoyo está en los números:

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  • 2 millones de viviendas en mal estado;
  • 4 millones de edificios de más de cuatro plantas sin ascensor, rampa o salvaescalera;
  • Un 60% de las viviendas se construyeron sin ajustarlas a la normativa energética (consumiendo un 17% de toda la energía del país);
  • Las emisiones por gases de efecto invernadero causadas por edificios han crecido desde 1990 un 20%;
  • El 38% de los ciudadanos tienen problemas por la falta de aislamiento en sus casas.

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No hay que olvidar que también existe la línea de crédito ICO 2013. Esta financiación, además de que esté orientada a autónomos y empresas españolas, también la pueden solicitar particulares y comunidades de propietarios exclusivamente para la rehabilitación de sus viviendas y/o la reforma de sus elementos comunes, con un límite máximo de 10 millones de euros por cliente en una o varias operaciones. Con ella se podrá financiar hasta el 100% del proyecto, incluido el IVA, la mano de obra y minutas de arquitectos, aparejadores, o ingenieros; aunque no se financian los trabajos realizados por el propio solicitante.

Está claro que hoy en día con la crisis, gracias a las ayudas, el futuro del mercado inmobiliario pasa por la rehabilitación de viviendas para impulsar el crecimiento y animar la reactivación del sector de la construcción.

Contenido validado por María Luisa De La Rubia
Socia Fundadora en Reformadisimo
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