La transformación de un espacio en una oficina requiere una planificación mucho más cuidada de lo que crees. Tanto si se trata de una esquina en una vivienda para teletrabajar, como de una estancia diáfana o una antigua nave que hay que acondicionar desde cero, antes de ponerse manos a la obra y reformar una oficina, hay que tomar una serie de medidas y precauciones.

Por eso, además de tener claras las necesidades de quienes vayan a trabajar en la futura oficina, y por supuesto el presupuesto, hay que revisar el estado original del espacio. También debes tener en cuenta sus características  y la envergadura de obras a acometer. No es lo mismo reformar un pequeño cuarto de una vivienda o llevar a cabo un cerramiento de terraza, que una oficina de varios cientos de metros cuadrados. Por lo tanto, abordaremos la reforma de ambos tipos de espacio por separado. Sigue leyendo y descubre cómo reformar un espacio, de cualquier tamaño y uso previo, para transformarlo en una oficina.

Reformar una oficina a partir de una habitación de una vivienda

La reforma de una habitación de una vivienda, en todo o en parte, para instalar una oficina, es una obra de una envergadura no muy elevada. Aunque haya que reformar la habitación al completo, la obra no afectará a toda la casa. Eso sí, no por eso es menos importante, puesto que se trata de acondicionar un espacio en el que una o varias personas van a desempeñar su labor profesional. Por tanto, hay que cuidarla al milímetro.

Mejoras estéticas para reformar una oficina

Si se va a utilizar todo el espacio de la oficina, habrá probablemente que cambiar o mejorar el suelo y pintar las paredes. Además, es probable que antes de nada haya que adecuar la instalación eléctrica. Una oficina en casa implica que se van a necesitar multitud de enchufes para todo tipo de aparatos. Sobre todo para ordenadores e impresoras. También es probable que haya que dejar algún hueco para un ventilador o un fax. En caso de no contar con una instalación de calefacción por estar en una región cálida, también para algún calefactor para los días más fríos.

Electricidad y puntos de conexión

Por tanto habrá que planificar al milímetro la instalación eléctrica antes de nada. Para ello habrá que calcular cuántos puestos tendrá la oficina y dónde estarán colocados. Después habrá que planificar la instalación, de manera que cada puesto cuente con varios enchufes para sus ordenadores y periféricos. Si no es posible hacer cambios en la instalación eléctrica, habrá que recurrir a los socorridos alargadores y regletas con varios enchufes, con el peligro que esto supone de enganchones y caídas. Por tanto, especialmente si la oficina va a ser para más de una persona, conviene invertir en una modificación del sistema eléctrico.

Además, también habrá que tener en cuenta si la luz artificial con la que cuenta la habitación es la suficiente para trabajar en ella. Generalmente, todas las estancias suelen contar con al menos un punto de luz en el techo, pero habrá que ver si está en el lugar adecuado. Si la oficina es para una persona, es posible que lo sea. Sobre todo si está en el centro de la habitación, o si esta no es muy grande. Pero si en ella van a trabajar dos o más y tiene cierta envergadura, puede que se quede corta. Entonces es posible que sea necesario abrir otro punto de luz en el techo para colocar una segunda lámpara.

Reforma de una pequeña habitación

Para adaptar una zona de una habitación para instalar una pequeña oficina no hay que hacer mucha reforma. Prácticamente solo hay que tener en cuenta si dispone de suficientes enchufes para instalar un puesto de trabajo en ella y conectar un ordenador y una impresora. También si cuenta con iluminación suficiente. En caso contrario, habrá que mejorarla. No obstante, en este caso puede bastar con colocar una lámpara de pie en un punto del espacio que ilumine la zona de trabajo de manera adecuada.

El mobiliario y decoración como parte de la reforma

Mobiliario general

Tan importante como la preparación del espacio físico que contendrá la oficina es su decoración y amueblado. Los muebles de una oficina no pueden aprovecharse de cualquier otra estancia. Así, para colocar un ordenador puede bastar con una repisa pegada a la pared, pero no es lo más conveniente. Es mejor utilizar una mesa pensada y diseñada para el trabajo con un ordenador. Además, en el caso de tener que organizar una oficina en un espacio reducido, recurrir a muebles de oficina hará posible encontrar mesas que pueden plegarse. También los hay diseñados para que cierren tras el trabajo y parezcan un armario cuando no se usan. Luego, al abrirlo, se tiene acceso a una mesa y diversos espacios de almacenamiento. Algo muy útil, sin duda, si no sobra el espacio.

Silla ergonómica

Otro elemento en el que no hay que escatimar nunca es en la silla que se utilizará para trabajar. Hacerlo desde una de comedor si el trabajo consiste en un par de horas una noche a la semana revisando el correo electrónico no ocasiona problemas. Pero si un día tras otro hay que pasar ocho horas sentados en la misma silla tecleando, y se usa una cualquiera, la espalda y el cuello acabarán resintiéndose. Por tanto, conviene adquirir una o varias sillas especialmente preparadas para el trabajo con ordenador. Afortunadamente, las hay de todos los estilos, por lo que encontrar una que vaya con la decoración del resto de la oficina o de la habitación en la que la prepares no resultará complicado.

Almacenaje al reformar una oficina

Para preparar el mobiliario de oficina has de tener en cuenta no solo el puesto de trabajo con el ordenador. También es necesario contar con espacio de almacenamiento para libros, documentos, equipamiento, etc. Por lo tanto habrá que incluir cajoneras para el material de oficina, estanterías o armarios para guardar elementos de mayor tamaño o que haya que proteger de la vista o el acceso de terceros.

Por otro lado, es probable que tengas que colocar avisos, mensajes, calendarios, horarios o la planificación de alguna tarea a la vista. Un corcho en la pared te resultará de gran ayuda para poder colocar todos estos mensajes y calendarios y tenerlos siempre a la vista. Incluso puedes forrar con un corcho de gran tamaño toda una pared. Darás un toque distinto a la decoración de la estancia, además de contar con la posibilidad de colocar elementos decorativos en él junto a los mensajes, avisos y diagramas.

Reforma de una oficina a partir de un local

Número de trabajadores

Cuando la oficina que se quiere preparar es para una empresa al completo, o para muchas personas, no suele ser suficiente con acondicionar una o varias habitaciones de una vivienda. No solo por espacio, sino también por las propias necesidades de la empresa. En estos casos, lo indicado es reformar una oficina a partir de otra ya existente y adaptarla a las necesidades de los trabajadores que van a ocuparla. También se puede reformar un local desde cero para transformarlo en una oficina.

Precauciones sanitarias al reformar una oficina

Para la reforma de la oficina habrá que seguir, aunque a mayor escala, los pasos básicos que hay que observar para reformar una oficina en una vivienda. Eso sí, en caso de que vaya a ser el lugar de trabajo de personas que no son convivientes, ahora hay que seguir una serie de precauciones por la pandemia del COVID-19. Por tanto, habrá que cuidar, al diseñarla, de que entre los puestos de trabajo haya una distancia suficiente. A ser posible, de más de dos metros. También, en caso de ser necesario, habrá que tener en cuenta la colocación de mamparas entre los puestos. Y frente a ellos si se va a atender al público. Esto, además de planificar la instalación eléctrica y los puntos de luz.

Electricidad

En el caso de los puntos de luz, hay que instalarlos de manera que se puedan encender y apagar de manera centralizada. En caso de que al reformar una oficina se vea que no siempre van a estar ocupados todos los puestos de trabajo, se intentará zonificar la iluminación. De esta manera, las luces pueden encenderse y apagarse por zonas. Así se evita que todas las luces estén apagadas cuando haya varios puestos contiguos sin ocupar. Por consiguiente, también se ahorra luz y se evitan gastos innecesarios.

Redistribución del espacio

Pero antes incluso de planificar la instalación eléctrica hay que estudiar si es necesario hacer una redistribución del espacio. Sobre todo si está dividido en varias estancias. Tanto por el estilo predominante en las oficinas como por las medidas de seguridad e higiene que hay que tener en cuenta, se tiende hacia las oficinas diáfanas. Así no habrá problemas ni para la instalación de mamparas y otros elementos de separación ni para retirarlas cuando sea posible. Además, se mejorará la ventilación si hay menos obstáculos.

En este caso, tirar tabiques redundará en mejoras de distribución y ventilación. Eso sí, hay que revisar cuidadosamente qué paredes pueden tirarse y cuáles no. Por tanto, es recomendable que esta operación la lleven a cabo expertos en estas reformas. Habitualmente, estos son arquitectos técnicos o peritos que trabajan para empresas de reformas especializadas, como Reformadísimo. Si quieres reformar una oficina y quieres hacerlo con todas las garantías y aprovechando todas sus posibilidades, ellos te ayudarán.

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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