Además de renovar mobiliario, instalaciones e instalaciones como tuberías y electricidad, las reformas tienen otra función. Hablamos de dar una nueva vida o un nuevo aire a estancias que son imprescindibles, pero a las que en principio no parece que se las preste demasiada atención. Una de ellas es el cuarto de baño.

Esta estancia es imprescindible en cualquier hogar. Pero por su función, suele pasar bastante desapercibida. Afortunadamente, si se planea reformarlo, bien en solitario o como parte de una reforma integral, se puede aprovechar para darle un nuevo aire. No sólo para cambiar sus cañerías o sus sanitarios.

Espacios mejor aprovechados en el cuarto de baño

Si el cuarto de baño es grande, en general suele estar bastante desaprovechado. Los sanitarios están bastante separados unos de otros, y quedan bastantes espacios muertos sin utilidad y desaprovechados. Pero si se planifica bien la reforma, se les puede sacar partido.

Por ejemplo, se pueden hacer armarios a medida para guardar toallas, productos cosméticos y de higiene, el botiquín, etc. Para ello se puede aprovechar el espacio que suele quedar debajo de los lavabos. O bien un hueco en la pared.

También pueden colocarse estanterías pequeñas en la zona del espejo. Ahí se pueden colocar elementos como el cepillo de dientes, frascos de colonia y perfume, etc. O colocar alguna silla o descalzador pequeño tras la reforma en algún espacio. Este elemento puede servir como mueble auxiliar para vestirse o, incluso, calzarse, con comodidad.

Nuevos sanitarios que proporcionen más comodidad

Más allá de la sustitución de la bañera por la ducha, si se dispone de un cuarto de baño grande y poco aprovechado, una reforma se puede aprovechar para hacerlo más habitable para más de una persona al mismo tiempo. Por ejemplo, si sólo cuenta con un lavabo, se puede aprovechar para instalar un segundo.

Como dar un nuevo aire con una reforma

Es una obra un poco compleja, que requiere la instalación de tuberías nuevas y más obras que otras soluciones. Pero merece la pena para no sólo permitir su uso para más de una persona a la vez. También para conseguir que los habitantes del hogar en el que se instala tarden menos tiempo en arreglarse.

Con un segundo lavabo, por ejemplo, dos personas podrán arreglarse y retocarse al mismo tiempo. O lavarse las manos y los dientes a la vez. Además, si los lavabos no son demasiado grandes, se puede instalar una encimera común con un hueco para cada uno. Además, así se dispondrá de mayor superficie para apoyar objetos. Y de un cierre muy adecuado para instalar un armario a medida justo debajo.

Frente a los lavabos, en la pared, se puede optar por instalar un espejo grande que cubra los dos. O bien, dos espejos más pequeños, uno sobre cada lavabo. En este caso, quedará mejor si los dos espejos son iguales.

Más intimidad en ciertas zonas del cuarto de baño

Muchos no se atreven a entrar en el cuarto de baño si hay otra persona utilizando el WC. Pero si este sanitario está separado del resto, el problema queda eliminado. Para ello no es necesario levantar muros que lo separen totalmente del resto del baño, y que creen un segundo cuarto en su interior.

En efecto, basta con levantar un pequeño separador, de aproximadamente un metro y medio de altura, rodeando el WC. Pero con la entrada despejada. Así se podrá ver que hay alguien utilizándolo, aunque sin molestarle.

Por otro lado, a no ser que alguien se coloque específicamente frente al aseo, no verá la parte inferior de su cuerpo. Eso sí, esto sólo es posible en un cuarto de baño de dimensiones generosas. De otra manera, el resultado final será bastante agobiante.

En ocasiones, junto al wc se oculta también, en caso de que el baño sea de los denominados completos, el bidet. Se trata de un elemento que no está presente en todos los cuartos de baño, y que suele brillar por su ausencia en los aseos.

Pero cuando hay uno, suele estar colocado o a un lado del WC o frente a él. En estos casos, separarlo del resto de sanitarios junto al WC resulta bastante sencillo. Los que lo utilicen ganarán también en intimidad al utilizarlo gracias a este sistema.

Bañera y ducha, uno junto a otro pero separados

En los cuartos de baño grandes, no hay motivo para elegir entre ducha o bañera. Se pueden instalar los dos, uno junto a otro. Estarán separados para que el agua de la ducha no caiga a la bañera, y para que esta no salpique a los que están en la ducha.

Para ello se instalará normalmente la ducha dentro de una cabina de vidrio transparente, con una puerta que permite entrar y salir de ella. Esta solución también requiere una obra bastante importante y la instalación de nuevas cañerías, pero hace que dos personas puedan asearse a la vez. O bien, que una persona pueda ducharse al mismo tiempo que otra se da un baño tranquilamente.

Todo según las necesidades de los habitantes de la vivienda.

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