Los espacios para almacenaje son fundamentales dentro de una casa. Nos permiten mantener nuestras cosas ordenadas, así como aportar un toque de diseño a la estancia. Hoy, queremos enseñaros cómo hacer un vestidor económico y sin demasiadas complicaciones. Un aliado en tu hogar con el que tener todo lo que necesitas siempre a mano.

Qué es un vestidor

Para que no haya dudas lo primero que vamos a hacer es diferenciar entre un vestidor y un armario. Aunque muchos se empeñen en hacernos creer que son lo mismo, esto no es así. Un vestidor es un espacio más dentro de la casa, acondicionado para poder vestirte y guardar la ropa en él. Es decir, por muy grande que sea un armario si no está diseñado para poder cambiarte dentro de él nunca será un vestidor. O lo que es lo mismo, para hacer un vestido necesitas tener una habitación o hueco extra.

Estas son las ventajas que aportan los vestidores en una vivienda:

  • Organización de toda la ropa por temporadas en un solo espacio.
  • Orden y disponibilidad de todas las prendas a la vista.
  • No tiene porqué costar más que un armario empotrado y dispone de mucho más espacio para almacenaje.
  • Comodidad e intimidad a la hora de vestirse.
  • Permite mantener ordenado el dormitorio de zapatos, bolsos y otra clase de complementos difíciles de colocar en un armario.
  • Disponibilidad de disponer de diferentes alturas para prendas largas y cortas.
  • Se ajusta al diseño y estilo del resto de la casa, aportando un toque de personalidad.
  • Hacer un vestidor a medida te permite personalizarlo a tu gusto. Tú decides el número de cajones, la cantidad de barras y estantes, así como su ubicación. De esta manera, estará totalmente ajustado a tus necesidades.
  • Puedes tener un vestidor con o sin puertas. Un vestidor sin puertas, expone más la ropa, pero resulta más económico en su precio final.

Cómo diseñar un vestidor

Antes de ponernos manos a la obra es necesario hacer un diseño previo de lo que va a ser nuestro vestidor. Para ello, es importante hacer un estudio del espacio disponible a fin de rentabilizar al máximo toda la superficie. Esto también determinará su ubicación. Por lo general, los vestidores se colocan dentro de las habitaciones o en su defecto en una estancia cercana a ellos.

Otra de las ventajas de hacer un vestidor es la posibilidad de poder trabajar con programas modulares. Toma medidas del espacio y diseña cómo va a ser la distribución de tu vestidor. Sus módulos, sus estantes, sus barras, etc. Una buena opción es coger ideas de imágenes de Internet para que puedas inspirarte mejor con el diseño. Todo ello, siempre teniendo en cuenta la cantidad de ropa que tenemos, así como el espacio que vamos a necesitar para colocarla toda.

De qué manera se puede distribuir un vestidor

Como decíamos, la distribución de un vestidor depende directamente de tus necesidades de almacenaje. Estructura bien su interior, con el fin de aprovechar al máximo su espacio. No te olvides de un lugar para los zapatos, así como para otros complementos como bolsos y cinturones.

Para que este trabajo no te resulte demasiado engorroso te recomendamos que clasifiques tu ropa por características, tales como:

  • Color.
  • Tamaño.
  • Tipo de prenda.
  • Estación del año, etc.

Existen unas medidas estándar que también te pueden ayudar con la distribución de todas tus prendas. Por ejemplo, la ropa larga puede ir colocada sobre una barra que tenga 1,60 metros de altura. De esta manera, siempre estará estirada y sin arrugas. Por el contrario, la ropa más corta como faldas, camisas, chaquetas y pantalones pueden ir en una barra de 1,05 metros de altura. Otra opción es guardar prendas como los jerséis en baldas de 20 cm o en doblados en cajones. (15 cm x 50 cm).

Por último, dedicaremos un espacio de 50 cm en la parte superior del vestidor o altillo para guardar elementos como mantas, almohadas, toallas, maletas, etc.

Como ya te habrás dado cuenta la distribución de un vestidor depende del espacio útil del que dispongas, así como también de la propia estructura y diseño de tu habitación.

Diferentes diseños para un vestidor

En función de las posibilidades reales del espacio para hacer un vestidor tenemos distintas opciones de diseño:

  1. Vestidor con distribución paralela: esta es una de las mejores soluciones para una superficie con planta cuadrada. Tras la puerta de entrada al vestidor y con un pasillo central se puede instalar un módulo con barra a un lateral y otro enfrente con estanterías y cajones.
  2. Vestidor con isla central: los espacios grandes permiten diseños abiertos en los que ubicar una isla central. Esta isleta es una elemento más de almacenaje donde guardar más objetos. Diseña un zapatero en él y úsalo para poder calzarte de manera cómoda.
  3. Vestidor en forma de U: este es otra clase de diseño muy utilizada para hacer vestidores. Se trata de un espacio al que se accede por puertas de libro que se recogen con huecos para un altillo, así como para ropa larga, corta y demás complementos.
  4. Vestidor en forma de L: este diseño es perfecto para una pareja, ya que nos deja crear dos espacios diferentes y por separado. También, es otra alternativa para poder colocar la ropa en un lado y hacer un zapatero al otro.

Materiales para hacer un vestidor personalizado

Una vez que hayas analizado bien todo el espacio, tomado las medidas necesarias y establecido los espacios y distribución de los mismos, es momento de pensar en los materiales a utilizar.

Para las baldas puedes optar por madera maciza, aglomerado de chapa sintética (melanina o laminado), chapa natural, DM lacado con cantos de PVC, palets, etc. Para el suelo podemos optar por cerámica o tarima de madera. Lo más lógico es utilizar el mismo pavimento que hay en la habitación, pero si queremos diferenciarlo del resto del espacio o lo vamos a ubicar en un lugar diferente recomendamos un cambio de solería para potenciar su diseño. Si quieres calidez opta por el parquet o tarima. Si lo que estás buscando es resistencia y un mayor colorido lo mejor es la cerámica. Su uso te permitirá jugar con diferentes estilos decorativos, aportando más entereza al suelo de tu vestidor.

En cuanto a los tejidos y pinturas todo dependerá de tus propios gustos. Por lo general, los tonos neutros son los más utilizados para pintar vestidores, ya que destacan el contenido haciendo que sea más fácil su localización. No obstante, hay personas que optan por ambientes más coloridos, incluso con la colocación de papel pintado en sus paredes. Por último, los elementos textiles también juegan un papel muy importante como revestimiento de los módulos o para cubrir ciertas zonas para hacerlas más cálidas (alfombras).

Finalmente, tenemos que pensar en la iluminación dentro de tu vestidor. ¿Qué luz necesitas? Es muy raro encontrar vestidores que tengan la entrada de luz natural. Además, cuando llegues de noche a casa vas a necesitar iluminación artificial para poder cambiarte de ropa. Usa luces LED instaladas en el techo y dirigidas hacia las zonas principales del vestidor. Los focos empotrados son muy útiles y cómodos. En el caso de que tengas zonas muy escondidas u ocultas opta por colocar pequeños punto de luz que se accionen automáticamente con la apertura de cajones o puertas.

Elementos decorativos para un vestidor con estilo

El toque final siempre se encuentra en la decoración que elijamos para el vestidor. Existen muchos elementos decorativos que puedes utilizar a fin de brindar ese punto especial a tu nuevo espacio de almacenaje.

Por ejemplo, los pufs son objetos muy funcionales que se pueden ajustar a cualquier estilo (industrial, vintage, moderno, etc.) Estos elementos decorativos no solo aportan diseño, sino que además pueden ser un mueble más donde poder guardar cosas. Los puedes conseguir con o sin ruedas. Grandes, medianos o pequeños. Redondos, cuadrados o rectangulares. Como tú necesites. De tela, cuero o textil sintético. Las opciones son múltiples.

Asimismo, todo vestidor necesita de un espejo de cuerpo entero. Gracias a él no solo lograrás multiplicar la luz, así como la sensación de amplitud en su interior, sino que también tendrás un elemento muy práctico para poder cambiarte y probarte ropa.

En los espacios libres de las paredes de tu vestidor también puedes colocar cuadros o láminas, según sean tus gustos. Se trata de dar un toque personal a tu armario para que siga la línea del resto de la habitación. Has de saber que las revistas de moda son perfectas para poder tenerlas en un revistero dentro del vestidor. Siempre te darán ideas para poder elegir mejor tus combinaciones de ropa.

Las flores son otro elemento decorativo que da un punto de frescura al vestidor. Hay gente que ubica un mueble tocador dentro de él donde poder tener sus perfumes, maquillaje y joyas. Una opción más para salir perfectamente arreglada/o de casa.

¿Qué te han parecido todas estas ideas para hacer tu propio vestidor? Si necesitas más ayuda no dudes en contar con Reformadísimo. Te diseñaremos un vestidor hecho a tu medida y que cumpla con todas tus necesidades.

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