La construcción o la reforma integral de una vivienda implica, en la práctica totalidad de los casos, la necesidad de elegir puertas para casa. En general se cambian todas, tanto la de entrada como las que dan acceso a sus distintas estancias. Elegirlas parece sencillo, pero no lo es tanto, puesto que hay que tener varios aspectos en cuenta. Y no solo precisamente su aspecto, acabados o si quedan bien o no con el estilo de la vivienda y la decoración del hogar. También hay otros factores a tener en cuenta.

Por ejemplo, el espacio que quedará para abrirla. En el caso de que la vivienda sea unifamiliar, también habrá que pensar en contar con una puerta de acceso a la calle que sea adecuada. Para acceder a otras estancias también habrá que tener en cuenta el nivel de intimidad que se quiere mantener en la habitación. O si se desea que algo de la luz que hay en ella pueda pasar a través de la puerta para iluminar algo un pasillo, por ejemplo. En definitiva, la elección de puertas, una tarea que en principio puede parecer sencilla, rápida y exenta de complicaciones, se puede volver un galimatías. Por eso, nada mejor que planificar con cuidado lo que se necesita y quiere para cada puerta antes de elegirlas, como veremos a continuación.

Elegir puertas para casa ¿interiores o exteriores?

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de elegir puertas para casa es si van a ser interiores o, por el contrario, son puertas para el acceso al descansillo de un bloque de viviendas o directo a la calle. En este último caso conviene analizar cuidadosamente no solo su aspecto o materiales, sino también su nivel de seguridad.

En cualquier caso es aconsejable optar por una puerta reforzada para contar con un mayor nivel de seguridad en el acceso. A ser posible, una acorazada, que se caracteriza por tener el marco y la hoja de la puerta de acero. Estas son las que ofrecen un nivel de seguridad más elevado. Las puertas blindadas no cuentan con tanta seguridad, porque solo cuentan con un cierto nivel de refuerzo con metal en la hoja, no así en el marco como las acorazadas. Las puertas de aluminio también son una buena solución para contar con una puerta de acceso de un gran nivel de seguridad, similar al de una puerta acorazada.

También habrá que tener en cuenta el acabado de las puertas. Con frecuencia, las puertas de acceso a un piso en un bloque de viviendas son de madera. Pero no sucede lo mismo en las de las viviendas unifamiliares. Esto se debe a que estas puertas dan al exterior y sufren los efectos de los elementos. Al menos en su parte exterior. Por lo tanto, es aconsejable elegir un modelo que esté fabricado con materiales que le permitan soportar de la mejor manera posible el efecto de los elementos sobre ella. También el paso del tiempo.

Además de este tipo de puertas, hay puertas exteriores fabricadas en PVC con distintos acabados y colores. Y de madera tratada para exteriores. Estas dos opciones son menos seguras, aunque en el caso de las de madera pueden aumentar su nivel de seguridad si cuentan con estructura metálica reforzada. Las de PVC, bastante resistentes, también pueden contar con refuerzos de acero para mejorar su seguridad, y además requieren muy poco mantenimiento.

Escoger puertas para el interior de una vivienda

Para elegir puertas para casa, que generalmente serán de madera en distintos tonos, hay que tener en cuenta varias opciones. La principal es quizá el espacio de que se dispone para abrirlas. Así, si no se eligen con esto en mente puede darse el caso de que una puerta no se pueda abrir con comodidad. O que reste un espacio muy importante a una habitación.

Por lo tanto, de las primeras decisiones que habrá que tomar es si se instalan puertas batientes convencionales, correderas y plegables. Estas últimas pueden ser útiles en espacios como trasteros o despensas unidas a la cocina. Permiten mantener la separación entre espacios y su apertura no resta espacio.

Las puertas correderas son muy útiles para espacios no muy amplios, gracias a su sistema de apertura. En lugar de abrirse y cerrarse hacia adentro o hacia afuera, se abren y se cierran a los lados. Tal como sucede con las puertas abatibles, pueden ser simples y dobles. Eso sí, en caso de ser dobles no suelen instalarse en espacios muy reducidos.

Son más frecuentes en la separación por ejemplo entre un salón y un comedor. Las sencillas sí pueden estar separando cualquier tipo de ambientes. Para su instalación, no obstante, hay que instalar una especie de carril en la parte superior de la puerta, que permita correrla hacia un lado, así que solo se pueden colocar donde haya espacio suficiente para colocar el carril. Otra solución pasa por la instalación de puertas correderas escamoteables, que al abrirlas se esconden en el interior de la pared. Eso sí, en este caso hay que contar con hacer una obra para abrir un espacio para que se oculten.

Una vez seleccionado el sistema de apertura de la puerta, toca decidir si quieres que sean completamente opacas, translúcidas o transparentes. Generalmente, las de acceso a baños y dormitorios serán opacas. Como mucho, la del baño se puede elegir en parte con cristal translúcido. De esta manera, la luz pasará a través del cristal, sin que esto reduzca la intimidad de quien esté en él. En este caso, las puertas no suelen ser completamente de cristal translúcido, sino que lo más habitual es que solo sean de cristal en parte. Las del salón, sí ofrecen más versatilidad, y pueden ser incluso completamente de cristal.

Las puertas de acceso a la cocina son las que suelen ofrecer más libertad a la hora de elegir puertas para casa en relación con su grado de opacidad. Generalmente, el acto de cocinar no requiere intimidad, lo que hace posible que la puerta de acceso a ella tenga al menos una parte de cristal, ya sea translúcido o completamente transparente. Para elegir la que creas más adecuada para este espacio solo has de actuar de forma que la puerta esté acorde con la estética de la vivienda y su coste se ajuste al presupuesto.

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