Estamos viviendo momentos en los que los robos en las viviendas se han visto incrementados y con ello la inseguridad de nuestros clientes ante el hecho de no contar con un acceso a su propiedad lo suficientemente seguro.
Y no es tan sólo importante el tipo de puerta a instalar, sino mucho más importante es la cerradura porque… ¿de qué nos sirve instalar una puerta irrompible si con el sencillo uso de una palanca o una ganzúa se consigue acceder a nuestra vivienda?

Una puerta se compone de distintos elementos que aportan la seguridad a la misma:

  • El cerco
  • La hoja
  • Los pernios o bisagras.
  • La cerradura con el bombillo o cilindro.

La parte más importante de todas ellas es la cerradura, con su respectivo bombillo o cilindro y por supuesto la llave ya que dependiendo del tipo de cerradura, la llave se puede reproducir fácilmente o no tanto si se trata de llaves con control de copia.

Las puertas blindadas básicamente están compuestas de una estructura de madera, y estas hojas de madera están recubiertas por una chapa de acero de varios milímetros de espesor colocadas en ambas caras que dan consistencia la puerta. Estas chapas poseen un cilindro para impedir su extracción mediante ganzúas o taladros. El cerco también es de madera, aunque es ocasiones este cerco también está reforzado por una lámina de acero que favorece la inserción de los bulones de la cerradura e impedir la apertura por apalancamiento o ganzúa.

puerta blindada

Las puertas acorazadas disponen de precerco y cerco de acero, así como una hoja con estructura de acero e incluso reforzada con hormigón, revestida con panelados de madera.

puerta_acorazada

Es decir, la puerta blindada es madera reforzada con chapa de acero y la puerta acorazada es acero decorado con madera.

Las puertas acorazadas están reforzadas con la colocación de cerraduras especiales de alta seguridad. Estas cerraduras cierran en varios puntos independientes, es decir, que si se consigue apalancar uno de ellos, el resto seguirá estando en su sitio siendo más dificultosa su apertura, todo lo contrario a lo que pasa con las cerraduras de seguridad básicas en las que todos los cilindros corren a la vez, por tanto al apalancar uno de ellos el resto también se abre.

También tenemos que tener en cuenta el equilibrio entre las bisagras o pernios, lo ideal sería colocar dos, pero si nuestra puerta viene con tres, estas han de colocarse en la situación más idónea posible dependiendo del peso de la misma.

Como se puede observar la decisión de colocar una puerta u otra en nuestra vivienda depende del grado de seguridad que queramos conseguir. Reformadísimo cuenta con un gran asesoramiento técnico para que nuestros clientes puedan elegir la puerta más adecuada según sus circunstancias y además se la instalaremos de tal manera que el tándem material + colocación sea el más óptimo posible, porque otro punto muy importante a tener en cuenta es la instalación… ¿De qué nos sirve tener una puerta totalmente segura si está mal instalada?

Artículo escrito por María González. Arquitecto Técnico de Reformadísimo.

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