Uno de los elementos fundamentales a la hora de abordar la decoración de una vivienda son los colores que se van a utilizar en ella. Tanto para las paredes como para los muebles o los complementos. Hay muchas opciones, pero siempre hay algunos tonos que se utilizan más que otros. Por distintos motivos: posibilidades de combinación, sensaciones que producen, etc. Uno de los que más se utiliza en la decoración del hogar es el verde.

Este tono, que en sus modalidades más claras es uno de los más relajantes de la paleta de color, se emplea en todo tipo de ambientes y entornos. Los tonos de verde algo más oscuros o llamativos también se suelen utilizar. Pero con menos frecuencia, dado que buscan provocar otro tipo de sensaciones.

No obstante, hay que tener en cuenta que el abuso de un color puede provocar cierta sensación de agobio, por lo que hay que combinarlo con otros tonos para romper un poco la sensación de verde uniforme. Sobre todo, cuando se usan tonalidades de verde oscuro o chillón en la decoración del hogar. En estos casos, también puede resultar agobiante.

El color verde en la decoración del hogar: las paredes

Generalmente, las estancias que tengan sus paredes pintadas en color verde claro aportarán una sensación de relajación. Si se quiere provocar, por tanto, un ambiente tranquilizador, hay que apostar por pintarlas en un tono verde muy suave.

También es posible que se quieran emplear dos tonos de verde en un salón, por ejemplo, para provocar un contraste visual. En este caso, uno de los tonos, en tres de las paredes, sería más claro. Y en la cuarta iría una tonalidad más oscura, que destacase con respecto a las demás.

En este caso, también hay que tener presente qué tipo de muebles se colocarían frente a esta pared. Lo más recomendable es situar en ellas las estanterías, el televisor o algunos armarios de tipo vitrina. Frente a las demás se situarían los elementos para sentarse, lámparas de pie, mesitas, etc.

El verde en cocina y baños

Encontrar el color verde en la cocina es menos habitual. No obstante, sí es verdad que su presencia en las paredes contrasta bastante tanto con los muebles de cocina como con los electrodomésticos. Además, si tienen tono metalizado, les resta dureza y aporta suavidad al conjunto.

Este tono está recomendado para paredes de cocinas de viviendas situadas en el campo, así como para las que tienen muebles de madera o que la imitan. También para los estilos de decoración rústicos. O para cocinas más modernas de viviendas en las que a los propietarios les gustan los colores vivos. El verde en las paredes, o bien en encimeras, puede contrastar perfectamente con electrodomésticos de acabado metálico o encimeras de tonos que contrasten con el verde, como negros o metalizados.

Por otro lado, un baño con las paredes en color verde, ya sea con las paredes pintadas de este color, o en los azulejos, le proporciona una sensación agradable. No solo de relax, ya que el verde también transmite alegría. Por tanto, un baño en el que predomine el verde es capaz de inyectar una sensación de optimismo, pero a la vez de tranquilidad, a quienes lo usan.

El color verde en dormitorios y estudios

Un verde suave en un dormitorio invita a relajarse después de un largo día de trabajo. No solo en las paredes. También en tapicerías, cojines, ropa de cama, etc. Eso sí, conviene no abusar, y contrastarlo con otros colores. Por ejemplo, con blanco. Si los muebles o la ropa de cama son blancos, la sensación general será más placentera.

Este color también combina muy bien con los muebles en color madera. Tanto si es clara como si es oscura. Además, la presencia de tonalidades madera y marrones añade calidez al dormitorio, y hace que sea más acogedor. En verano, un dormitorio en verde suave da sensación de frescor, y en invierno proporciona la sensación contraria: mayor calidez. Así, será siempre acogedor, independientemente de la temperatura.

El verde es un tono que se utiliza mucho en habitaciones infantiles. Sobre todo, si no se quieren decorar con los omnipresentes azules y rosas. El verde suave, junto con la vainilla, es de los más frecuentes en estas estancias, por ser un tono más neutral, y que va bien tanto si la habitación es para un niño o para una niña. Eso sí, no es conveniente utilizar un tono verde fuerte en este tipo de estancias, porque en vez de relajar al niño, se provocaría la sensación contraria: los pequeños se llenarían de energía y costaría más que se relajasen y durmiesen.

Además de con los muebles de los dormitorios para adultos, el verde también suele combinar bien con los destinados a los cuartos infantiles. En la mayoría de ocasiones, cuando son bebés, son blancos o de color madera clara. Por lo tanto, no habrá ningún problema, porque combina perfectamente con ambos tonos.

Un despacho o lugar de estudio con las paredes pintadas en color verde suave y contrastado luego con muebles de madera invitará a la calma y la concentración. Tanto trabajar como estudiar requieren un cierto nivel de concentración, por lo que un tono relajante en la decoración del hogar ayuda a conseguirla.

Los muebles y el color verde en el hogar

Como hemos visto, combinar muebles en estancias con paredes pintadas en tonos verdes no es en absoluto complicado. Cualquier mueble en tono madera, ya sea claro u oscuro, quedarán bien. También lo harán los que estén realizados en color chocolate. Eso sí, en este último caso sólo será así si las paredes están pintadas en verde muy claro. Es una manera de fomentar el contraste entre tonos y también de dar cierto ánimo a la estancia.

Pero no solo quedan bien los muebles en tonos madera contrastados con el verde. También los lacados en varios colores. Por ejemplo, el blanco, y no sólo en cuartos infantiles. También en otros puntos de la casa. Por ejemplo, en salones, despachos o incluso en la cocina, donde los muebles blancos suelen ser bastante frecuente. También los electrodomésticos. En los baños también es una buena opción contar con muebles blancos si las paredes están pintadas o llevan azulejos donde predomina el verde.

El verde también puede estar presente en algunas encimeras de cocina, fundamentalmente de silestone. En estos casos, es conveniente que las paredes sean de otro tono. O en muebles de otras estancias. en la mayoría de estos casos, los muebles serán o bien de estilo rústico y cierta antigüedad. También se podrá elegir el color verde para pintar muebles que se quiere restaurar y se les quiere dar un cierto aspecto antiguo. En estos casos, se suele hacer en un tono claro, pero de manera que no cubra toda la superficie y se vean vetas de madera o bordes en otro tono.

Para conseguirlo se suele emplear una técnica de pintura llamada Chalk Paint, que simula que se ha pintado con una tiza. Está especialmente indicada en mobiliario rústico, y hace que cualquier mueble tenga el mismo aspecto que uno que tiene ya varias décadas acumuladas.

Cuando el color verde sale de las paredes y el mobiliario

Además de poder utilizar el verde en la decoración del hogar en paredes y muebles, también se puede utilizar para animar una decoración suave y en tonos blanco o vainilla. O para contrastar con paredes en colores marrón o beige. Por supuesto, también se puede emplear para dar vida y ánimo a una estancia con muebles de madera. En estos casos, con paredes en blanco o vainilla, o bien alguno de los muros en tono marrón, se puede hacer mediante los tejidos utilizados en la estancia.

El verde es un color muy animado, con el que se puede añadir alegría, pero sin estridencias, a cualquier ambiente. En tejidos es perfecto para ello, pues se puede sustituir con facilidad cuando se necesita otro tipo de ambiente. Por ejemplo, en la ropa de cama, como las sábanas y colchas, el verde es más apropiado en primavera y verano que en otoño.

También se puede utilizar en tapicerías de sofás y sillones. Y en cortinas y cortinones. En estos casos se ha de estar seguro que de se quiere utilizar el color verde en la estancia en la que se vayan a colocar, puesto que no se puede retirar tan fácilmente. Pero también se puede utilizar en elementos decorativos, o alfombras. Siempre en un tono de verde que contraste bien con el entorno en el que se encuentra.

El color verde ¿cómo combinarlo en la decoración del hogar?

Como hemos visto en este artículo, el color verde combina muy bien con los tonos maderas, blanco, vainilla o beige. También con los marrones. Pero también, en general, lo hacen con los tonos neutros. Y también con las tonalidades tierra o rojizas, en todas sus variedades.

Además, también puede combinar el verde con varios tonos. Sin duda, con el que más, con el blanco. Pero también con cualquier tonalidad de madera. En general, queda bien también con los grises suaves, e incluso con algunos tonos de azul.

Por todo esto, el verde, como el azul, es un color muy utilizado en la decoración. Tan pronto alegra una estancia como aporta calma a un entorno en el que se necesita silencio y concentración.

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