La falta de espacio no es un impedimento para conseguir espacios confortables. Los espacios se estiran, abren, cierran y desdoblan hasta parecer mucho mayores. Muchos son los trucos para conseguirlos. Así por ejemplo uno de los mayores aliados del espacio, y no solo en cuestión de percepción, es la doble altura.

Los espacios en doble altura han sido desde el inicio de la historia de la arquitectura un elemento muy utilizado. Se trata de un espacio que tiene dos plantas de altura y que, generalmente, conecta visualmente la plata inferior con la superior. La sensación de amplitud, de espacio aumenta cuanto mayor sea la altura del techo. El hecho, además de poder conectar visualmente varios espacios en distintas alturas consigue que la vivienda en sí parezca más grande y luminosa.

Además de los metros cuadrados de la vivienda, también hay que tener en cuenta los metros cúbicos, porque la altura puede ser tan aprovechable como el largo y el ancho. Cuando se dispone de poco espacio en un estudio o apartamento y se tiene la suerte de contar con techos altos, la mejor solución para ganar metros útiles es subir el dormitorio o incluso un mini estar o una zona de trabajo-biblioteca a un altillo, de esta forma se ganará espacio para el día a día, dejando la zona a nivel superior más privada.

grandes alturas

Teniendo en cuenta que las viviendas son cada vez más pequeñas, a veces hay que ingeniárselas para aprovechar al máximo la superficie horizontal y, por defecto, la optimización vertical. En una reforma más amplia, como la creación de un segundo nivel, es imprescindible que la altura no sea menor de cinco metros, teniendo también que solucionar problemas de carga y de refuerzo del nivel inferior.

El diseño de techos a doble altura es ideal también cuando se dispone de un pequeño terreno y se necesita organizar los espacios de la vivienda con poco presupuesto, se conseguirá interiores bien iluminados naturalmente y se puede ahorrar en materiales de construcción.

Pero eso sí, es imprescindible que tengan las proporciones correctas entre el alto y el ancho para evitar que se conviertan en espacios estrechos inmensamente altos. A la hora de decorarlos es importante elegir un estilo (colores, materiales, etc.). Los muebles y accesorios han de ser del tamaño adecuado para que los espacios no se vean ni vacíos ni demasiados llenos.

Esta búsqueda de espacio vertical no solo supone diseñar una doble altura o un altillo, sino que puede consistir sencillamente en optar por estanterías o muebles que alcancen el techo. Para maximizar espacios en casas pequeñas es necesario no dejar ningún espacio residual sin utilizar. La iluminación también es importante y lo ideal es instalar halógenos o focos dirigibles que dispersen la luz por toda la estancia. Dirigir los focos hacia el techo y las paredes provoca sensación de mayor altura y espacio.

Una vivienda puede acabar siendo más amplia, con más metros de los reales, gracias a un buen diseño. Nuestras casas necesitan ser moldeables para que nos acompañen en nuestro viaje de la vida.

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