A todas las casas, por muy buena que sea su construcción, les llega la hora de una reforma integral. Da lo mismo que se cuiden más o menos. El paso de los años, y la acción de los elementos van deteriorándolas. Antes o después será necesario hacer una reforma de gran calado para reparar sus deficiencias. Cuando sea necesario hacer una reforma integral en ella, será la propia vivienda la que avise de ello.

Para ello dará algunas señales de su deterioro. Algunas serán más evidentes, y otras menos. Pero todas ellas evidencian que es necesario emprender obras de gran calado para evitar males mayores. Cuando aparezcan hay que hacerles caso, y consultar el problema con expertos en reformas en cuanto sea posible.

Ellos se encargarán de detectar los problemas y de ver qué tipo de actuaciones son necesarias. Porque, generalmente, cuando una señal de que se necesita una reforma integral hace acto de presencia, suele haber más a punto de aparecer. Por lo tanto, lo más recomendable es hacer un estudio a conciencia del estado de la casa para poder determinar la envergadura del problema. También para ponerle solución de una vez por todas.

La humedad, indicador de la necesidad de una reforma integral

Uno de los primeros síntomas de que pasa algo malo en una casa es la aparición de la humedad. Y no nos referimos precisamente a una gotera porque el vecino tiene una rotura en una cañería. P porque ha decidido descuidar su sistema de riego o los canalones y hay filtraciones. Hablamos más bien de manchas de humedad en paredes, juntas de ventanas, techo, etc.

No hablamos tampoco de una única mancha pequeña por una junta mal sellada en la construcción de la casa. Si no de manchas provocadas por el deterioro de los materiales, y por grietas o fisuras en ventanas y remates. También de goteras en los tejados. En estos casos no sólo hay que reparar la gotera, como sucede con una que aparece de manera aislada y por un problema determinado. Habrá que estudiar lo que lo produce y hacer una reparación a fondo.

Además, en este caso, conviene prestar atención cuanto antes a las manchas de humedad. No solo por estética. También por salud. La aparición de humedad puede acabar degenerando en la aparición de moho y hongos. Entonces se convierte en algo peligroso para el bienestar de quienes viven en la casa. Eso por no hablar de que puede desprenderse la pintura y el enfoscado de la pared al ahuecarse. En cualquier caso, conviene no perder el tiempo y actuar con rapidez.

Entran frío, calor y ruido por las ventanas

Las juntas que sujetan las ventanas a las paredes, y que sellan la entrada de frío y calor del exterior, también funcionan como una barrera frente al ruido de fuera. Cuando se colocan, las ventanas quedan perfectamente unidas a la pared que rodea su marco. Sin fisuras. Pero el tiempo pasa y la unión entre las ventanas y las paredes puede ir haciéndose más débil. Tanto que puede llegar a no cumplir su misión: aislar.

Entonces, el interior de la casa queda más desprotegido de los elementos y del ruido. En invierno se colará el frío por los bordes de las ventanas. Y en verano, el calor. Además, también pueden dar paso a la humedad cuando llueva. Esto puede que no suceda únicamente en las juntas de las ventanas. También en las propias ventanas. El paso del tiempo hace que su cierre se deteriore, e incluso sus cristales se aflojen. Si se cerrarán, pero no aislarán lo suficiente.

Entonces también dejarán pasar el frío, el calor y el ruido. Además, el calor o el frío del interior de la vivienda también se escapará por ellas al exterior. Y perderán parte de su función. En este caso, al estudiar su estado, es posible que aparezcan problemas adicionales en muros, como grietas y fisuras. Por lo tanto, es aconsejable consultar con un experto en reformas sobre el mal estado de las ventanas en cuanto aparezcan los primeros problemas.

Los muebles y el diseño de la vivienda están anticuados

Aunque no se trate de un problema serio ni de ningún defecto, el hecho de que la decoración y el mobiliario de una vivienda tengan u aspecto notablemente anticuado puede ser un indicio más de que hay que reformarla de arriba abajo. Hay casas que aunque estén en buen estado permanecen durante décadas sin tocarse ni actualizarse. Con todo lo que ello conlleva. No estamos hablando de diez o quince años, sino de 30 o 40.

En este caso, los materiales también estarán deteriorados, por lo que aunque no haya ningún signo visible de deterioro que aconseje una reforma integral, es posible que den problemas. En estos casos es aconsejable revisar también el estado de las conducciones eléctricas, de calefacción y de agua. Es probable que necesiten un cambio.

Además, puede ser un buen momento para revisar la distribución de la casa. Las necesidades de las viviendas hace varias décadas no eran las mismas que en la actualidad. Por lo tanto, su división en las habitaciones y estancias que tiene puede no ser la más cómoda y adecuada a las necesidades actuales. Se puede aprovechar una reforma integral para hacer cambios en sus divisiones. Eso sí, para ello es necesario consultar con una empresa experta en reformas a gran escala.

Baños y cocina deteriorados: se necesita una reforma integral

Las estancias que suelen acusar antes del paso del tiempo en una casa son los baños, los aseos y la cocina. Particularmente, los baños y aseos, por la cantidad de humedad que hay en ellos. Algunos de sus elementos que más pueden mostrar el paso del tiempo son los sanitarios. Grifos que gotean, juntas oxidadas o que dejan pasar agua, etc. Son muestras de que las cosas no van bien.

Otro de los elementos que hay que vigilar para detectar la presencia de problemas, especialmente si el baño tiene azulejos, son sus juntas. Si están limpias y de su color original, todo irá bien. Pero cuando empiecen a aparecer las manchas negras en ellas, cuidado. Son las muestras de que están apareciendo hongos en ellas. Y es complicado quitarlos. Puede ser una señal de que es necesaria una reforma integral. Al menos de los baños.

La presencia de humedad elevada en ellos durante varios años, algo normal por la presencia de lavabos, duchas e inodoros, puede llevar también al deterioro de los muebles. Estos pueden hincharse, y dejar de cerrar bien. Incluso puede que el suelo llegue a hincharse. Entonces, el indicador de que es necesaria una reforma integral puede venir motivado por el mal estado de las cañerías. En cualquier caso, como siempre: un experto debe analizar el estado de los baños y aseos y asesorar sobre las obras que se necesitan para dejar la casa como nueva.

En el caso de la cocina, el principal problema, aparte de la humedad cerca del fregadero, es el deterioro de paredes y muebles a causa del calor y los efectos de la cocina. Manchas, encimeras hinchadas porque les ha entrado agua, juntas deterioradas, muebles que dejan de encajar debidamente, etc. Son algunos de los signos de que la cocina está pidiendo una reforma, y que puede que se unan a otras muestras de que esta ha de ser integral.

Desconchones en las paredes

Aparte de las manchas de humedad de las que hemos hablado, las paredes pueden contar con más indicios de que una casa necesita una reforma integral. Son los desconchones en las paredes. No solo de la pintura. También del revestimiento. El problema puede quedar enmascarado por el papel pintado, pero aparece cuando se decide renovar. Entonces, parte de la pared se desprenderá al retirar el papel viejo para colocar el nuevo.

Cuando esto sucede, es una señal de que hay un problema serio que solucionar. O varios. Puede que el desprendimiento se produzca sin previo aviso. O que antes hayan aparecido grietas. En cualquier caso, es necesario que un experto revise todo el revestimiento interior de las paredes de la vivienda. Tanto el de los muros que dan al exterior como el de los que separan estancias.

A ser posible, en caso de que aparezcan grietas, antes de que se llegue a los desconchones. En no pocos casos será necesaria una reforma integral. Y cuando se da este problema deberá pasar, obligatoriamente, por una revisión a fondo del estado de las paredes. Tanto del ladrillo o de los elementos utilizados como del revestimiento. Es más que probable que haya que retirarlo entero, o prácticamente, y aplicarlo de nuevo.

Suelos deteriorados: señal para una reforma integral

Además de las paredes, los suelos pueden ser los grandes indicadores de que algo no va bien en el estado de una vivienda. Y de que hace falta una reforma integral. De repente, en una zona aparece humedad y el suelo se deteriora. Si es de madera, además, se ahuecará y quedará seriamente dañado. Si es parquet, puede que de repente las tablillas que lo componen empiecen a soltarse. O a hundirse.

También es frecuente que el suelo de una vivienda se abombe. O que se hunda en alguna zona. Esto puede indicar problemas muy graves, como un fallo en la estructura del edificio. Pero también un deterioro de las conducciones de agua, que suelen estar por debajo del suelo. En cualquier caso, se trata además de un problema de seguridad. Si es suelo se abomba, el problema afectará casi exclusivamente a quienes viven en la casa. En este caso, habrá que analizar el problema cuanto antes, y repararlo durante la reforma. Así se evitarán accidentes caseros al tropezar en el abombamiento.

Pero si el problema que aparece en el suelo es un hundimiento, el problema puede ser más serio. Además, afectará también al piso de abajo. Y en función de en qué habitación se produzca, y de cuáles sean sus causas, será más o menos grave. Por ejemplo, si es en el baño puede indicar un problema con las cañerías del agua. Especialmente si está acompañado de manchas de humedad.

Pero si aparece en una zona en la que no hay presencia de cañerías, como el salón, y es pronunciado, es necesario tomar medidas urgentes. Puede que estemos ante problemas estructurales. En este caso hay que avisar cuanto antes a un equipo de expertos que no solo analicen las causas de abombamiento. También es más que recomendable que revisen el resto de la estructura de la casa en busca de otros problemas, como grietas o fisuras. O más abombamientos. En cualquier caso, es importante actuar cuanto antes para evitar derrumbes. Tanto de la zona hundida como de otros elementos de la estructura.

Instalaciones de luz, agua y gas deterioradas

Si la casa tiene ya algunos años, y nunca se han renovado las conducciones de gas, agua y electricidad, es posible que no solo estén anticuados. También que fallen dentro de poco. En esos casos, de repente puede que descubras que las luces no se encienden. O que se apagan y encienden, y empiezan a oscilar. O que hasta te lleves un calambrazo al pulsar un interruptor. En estos casos será necesario revisar la instalación eléctrica, y de paso otros elementos relacionados.

En cuanto a las conducciones de agua, tanto las del agua caliente como las de la fría, sus fallos son bastante evidentes y aparatosos. De repente aparece una mancha de humedad en el suelo o las paredes. En este caso, la humedad será a baja altura, por donde pasan las cañerías.

Puede también que el fallo en la cañería pase inicialmente inadvertido. Hasta que de repente suena el timbre y aparece el vecino de abajo anunciando que tiene un manchón de humedad en el techo. Generalmente, en el baño o en la cocina. También puede darse en zonas cercanas a los radiadores, en el caso de que la calefacción sea de gas. Las averías de agua son bastante traicioneras, y pueden pasar inadvertidas en un primer momento. Y salir por donde menos te lo esperas. En este caso, en vez e manifestarse en la vivienda en la que se producen, el problema le aparece al vecino de abajo.

En este caso, hay que proceder de la misma manera que con las averías en la instalación eléctrica. Además de reparar el problema principal, es aconsejable revisar el estado de toda la instalación. Porque puede que la fuga sea la manifestación de un problema más grave. Y en este caso, como no se solucione, puede ocasionar muchos quebraderos de cabeza.

Por lo que respecta a las averías de gas, suelen ser las más complicadas de detectar. A no ser que el escape sea grande, en cuyo caso se detectará por el olor, puede que el sistema tenga una fuga, o varias, por las que se escape apenas un hilo de gas, muy poco a poco. En este caso sólo se observará un descenso en la presión del gas en la caldera. O una pérdida de presión en algún radiador.

Por tanto, localizar el problema es bastante complicado, a no ser que no lo haga un especialista. Será quien se encargue, con un equipo de detección de fugas adecuado, de encontrar los problemas en la conducción. De haber varios, es más que probable que haya que cambiarla por completo, e instalar una nueva.

Grietas de gran tamaño o en elementos estructurales

Las grietas, sobre todo las profundas, son un indicativo muy claro de que algo no anda muy bien en el estado de una casa. Eso sí, en función de su tamaño, forma o ubicación, tendrán más o menos peligro. Por lo general, al poco tiempo de la construcción de una vivienda aparecen algunas. En principio, si no son muy grandes ni están en vigas o elementos estructurales no ofrecen problemas. Son las denominadas grietas de asentamiento, y obedecen a pequeños movimientos del edificio asentándose en el terreno en el que se ha levantado.

Pero si las grietas aparecen de repente en una casa con varios años de antigüedad, son profundas o se encuentran en vigas y otros elementos estructurales, son señales inequívocas de problemas. Especialmente si tienen forma de escalera. Las temidas grietas en escalera, así como las que aparecen en diagonal con respecto al suelo, son indicadores de problemas estructurales que requieren atención inmediata.

En estos casos, es necesario contar con la ayuda de un especialista en reformas integrales, como Reformadísimo. Sus expertos se encargarán de analizar con detalle los problemas que pueda haber en la estructura y de proponer una solución, que en la mayoría de los casos pasará por una reforma integral.

Hay que tener en cuenta que es muy probable que estas señales no aparezcan de forma aislada. Lo más habitual en una casa que requiera una reforma estructural es que aparezcan dos o más problemas. Si es así, es imprescindible contar cuanto antes con una empresa especializada en reformas que pueda abarcar varios tipos de reforma: albañilería, estructuras, colocación de ventanas, sustitución de tuberías y conducciones, etc. Así podrán realizar de una sola vez todas las reparaciones necesarias.

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