A lo largo de los últimos años los dos espacios de la casa que han experimentado significativas transformaciones de concepto han sido sin duda la cocina y el baño.  Tales cambios no solo se deben a que la tecnología lo ha permitido, sino sobre todo porque los usos sociales lo han exigido. Ambos han sufrido una revolución que contagia y afecta  al resto de la casa, y más que materiales o tipología, hay que hablar de nuevos conceptos.


Las empresas fabricantes de mobiliario de cocina tomaron la iniciativa en el desarrollo de nuevos conceptos, pero poco a poco los productores de mobiliario de baños se fueron sumando y en estos momentos ambos están al mismo nivel en cuanto a la búsqueda de renovación e innovación, para escapar de la uniformidad que existía en el mercado.

Diseñar mobiliario de cocina es proponer un sistema, una solución modular, una opción de estilo materializada en la combinación de acabados y materiales; en definitiva: un programa que profesionales personalizan a la medida de cada cliente. Este criterio empieza a trasladarse también al baño, donde algunas empresas, más allá del concepto tradicional de colección, proponen verdaderos conceptos espaciales que coordinan piezas distintas.

Cocinasybanos

 

Ya son espacios integrados, la cocina ya no es solo cocina, sino que en la mayoría de las casas es el eje articulador de la vivienda y también uno de los ejes de vida: en ella se socializa, se trabaja, se come.

El baño ahora es menos tabú, se conecta más a los dormitorios y los integra. Se convierte en sinónimo del rincón placentero.

 

Ya no hay jerarquías en los programas domésticos, y donde los haya, el baño y la cocina han adelantado posiciones.

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