Además de contar con el personal adecuado para llevar a cabo una reforma integral en una vivienda, hay otros ingredientes que inciden en la buena marcha de una obra. La buena planificación de una reforma es algo básico. Además de evitar las prisas y respetar los tiempos necesarios para cada tarea, hay que tener en cuenta que calibrar el tiempo necesario para cada cosa no es una tarea sencilla. Por lo tanto es mejor dejarlo en manos de profesionales, como los de Reformadísimo, empresa de reformas integrales en Madrid con dilatada experiencia.

En ocasiones, los clientes tienen prisa por terminar con una reforma determinada, por lo tanto, intentan presionar a la empresa de reformas integrales contratada para que termine cuanto antes.

Por qué hay que respetar los tiempos en la planificación de una reforma

Una reforma integral conlleva la gestión de varias tareas distintas, cada una con sus tiempos y sus plazos. Si no se respetan, la calidad de la obra se resentirá, entre otras cosas.

Cada fase de la obra lleva su tiempo. Incluso cuando se termina una puede que haya que esperar a comenzar la siguiente. Por ejemplo, si se ha enfoscado una pared hay que dejar que seque bien antes de pintar o decorarla.

También hay que llevar cierto orden y para algunas cosas, es suficiente con utilizar el sentido común. Así, este nos dicta que es conveniente cambiar todo lo relacionado con cables y tuberías antes de reformar el suelo y las paredes.

Las prisas pueden llevar a no tener cuidado en el orden de realización de las tareas. Dejarse presionar por los clientes para terminar antes y contratar más personal para intentar terminar antes no es aconsejable. Tampoco poner a realizar la mayor cantidad de tareas posibles a los operarios, ya que los plazos apretados pueden llevar a no respetar los tiempos necesarios, por ejemplo, para el correcto secado de suelos y paredes.

La consecuencia de todo esto puede verse reflejada en un acabado peor debido probablemente a las prisas. Además, si los operarios trabajan bajo mucha presión y con poco tiempo de margen, tendrán menos cuidado y podría haber errores o fallos aún más importantes. En un principio puede que no se noten demasiado pero, con el tiempo, empezarán a dar la cara en forma de grietas, baldosas que se levantan, parquet cuyo barniz dura menos que un suspiro, etc. Si la reforma se hace sin prisas, da tiempo a cuidar los detalles. Si no, es imposible.

Reforma Antes y Después

Es habitual en las reformas integrales que durante algunas semanas el equipo de trabajo sea numeroso, por ejemplo al principio en la etapa de las demoliciones o en las 3 últimas semanas con la pintura, la carpintería y la electricidad. Pero durante las semanas intermedias de la reforma a veces no hay más que uno o dos trabajadores en la casa ya que es el momento de hacer las instalaciones de agua y calefacción o la electricidad y con que esté el fontanero y el electricista es suficiente. Y hasta que no se haga este trabajo que puede durar de tres semanas a un mes, no se puede iniciar el alicatado o el suelo por ejemplo. Es en este momento cuando los clientes piensan que la empresa de reformas integrales se va a retrasar en la entrega, al ver que no hay casi nadie trabajando. Nada más lejos de la realidad. En las obras se sigue una planificación prácticamente por semana y existe un compromiso de plazo que las empresas serias como Reformadísimo cumplen.

Cuando las prisas las tienen las empresas de reformas integrales

En ocasiones, puede que los que estén interesados en terminar una obra a toda prisa no sean los clientes. Puede que la empresa de reformas integrales contratada esté interesada en terminar deprisa para continuar con más obras o que acepte realizar una reforma aunque sean perfectamente conscientes de que con todas las que tiene entre manos no le va a dar tiempo cubrirlas todas con los plazos adecuados.

En estos casos no se suele solucionar el problema contratando más personal y aunque en un principio la empresa coja fama de terminar rápido, a la larga esta buena fama se terminará por convertir en mala precisamente, por la elevada posibilidad de que haya desperfectos por las prisas.

En Reformadísimo garantizamos nuestro total compromiso con la reforma de la vivienda y nos comprometemos a no aceptar trabajos cuya correcta y perfecta finalización no podamos garantizar.

Cómo evitar dejarse llevar por las prisas en las reformas integrales

Lo primero que hay que hacer para evitar precipitarse con los plazos en una reforma es ser realista con las fechas. Para ello es necesario estudiar bien los plazos necesarios para realizar cada una de las tareas de la reforma. Después hay que anotarlas y calcular en cuánto tiempo puede hacer cada una el personal contratado. Y no hay que olvidarse de anotar el tiempo que debe pasar entre las fases de la reforma.

Ante todo, en Reformadísimo, como empresa de reformas integrales, creemos que lo mejor es no engañarse y no aceptar más reformas de las que se puedan realizar acortando los plazos de otras. Y si el que intenta meter prisa es el cliente, hay que ser sincero con él, explicándole que a lo único que pueden llevar es a un peor acabado y a defectos en el futuro.

WhatsApp chat