Uno de los elementos imprescindibles en un baño para poder ducharse cómodamente es una mampara de ducha. Con ella, la ducha quedará cerrada. Así, el agua no se escapará hacia afuera cuando se esté utilizando. Por lo tanto, la ducha no sólo será más cómoda, sino que también permitirá despreocuparse del agua.

La instalación de estos elementos no suele ser muy complicada. Tampoco lleva mucho tiempo, aunque es conveniente que lo haga un experto en Reformas. Eso sí, depende del tipo de mampara que se desee instalar en el baño. Este dependerá, además de las preferencias de cada persona, de las posibilidades que ofrezca la ducha en la que se quiera colocar.

Qué hay que tener en cuenta para elegir una mampara de ducha

Además de los gustos personales, hay otros aspectos a tener en cuenta antes de decidirse por un tipo de mampara u otro.  Para empezar, la disposición de los elementos sanitarios y el mobiliario del baño. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que la mampara que se puede colocar puede tener un wc o un bidet a un lado. Así quedaría limitado el espacio disponible. Y por ejemplo, es poco probable que, en este caso, pudiese colocarse una mampara abatible.

También el tamaño de la ducha, y el del baño en general. Si la ducha es muy pequeña, es más recomendable optar por una mampara que no cuente con puertas por ser cerrada. Tampoco por las de hoja abatible, que ocupan espacio al abrirse.

Una vez examinado el espacio y las opciones disponibles, es la hora de elegir mampara. No será una tarea complicada, puesto que hay modelos prácticamente para todos los presupuestos y tamaños de baño y ducha.

Tipos de mampara de ducha para el baño

Las mamparas de ducha no son todas iguales, por lo que antes de nada hay que elegir el tipo que se quiere (o puede) instalar. En principio, las mamparas se dividen en cerradas y abiertas, y dentro de estos hay varios modelos más.

Las principales modalidades de mampara abierta son tres: corredera, plegable y abatible. Mientras, las mamparas que permiten un cierre parcial de la ducha se dividen entre las de panel fijo y las que permiten apertura: corredera, plegable y de panel abierto fijo.

Clases de mampara cerrada para la ducha

Las mamparas cerradas suelen utilizarse generalmente en baños en los que la ducha es amplia, pero no hay mucho espacio. En este tipo de mampara el cierre suele ir de una pared a otra. La primera es la corredera, que generalmente puede adaptarse a cualquier tipo de plato de ducha. Se caracteriza porque sus puertas se pueden deslizar sobre una guía con rodamientos. Cuando está cerrada no gotea nada de agua al exterior, ya que es estanca.

En cuanto a las mamparas plegables, suelen utilizarse en duchas y espacio de tamaño reducido. Debido a que sus hojas no ocupan espacio en anchura a la hora de abrirse, ofrecen mucho espacio para la entrada aunque se coloquen en duchas pequeñas. Cuando este tipo de mampara está cerrado, al igual que las correderas, es estanca.

Por último, las mamparas abatibles necesitan bastante espacio libre alrededor de la ducha. A cambio, son las que más espacio de entrada y salida dejan. Por lo tanto, son las más aconsejables para las personas que tienen algún tipo de discapacidad motora.

Cuando están cerradas, eso sí, no consiguen un nivel de estanqueidad tan elevado como en de los dos tipos anteriores. Por lo tanto, se puede escapar algo de agua al exterior de la ducha cuando está en funcionamiento. Pero, generalmente, los escapes son bastante leves, así que no ofrecen mayores problemas.

Los principales tipos de mampara abierta para la ducha

Las mamparas abiertas no están indicadas para todos los tipos de ducha. Tampoco todas sus modalidades son adecuadas para cualquier ducha. Así, las duchas rectangulares cuyos propietarios quieran contar con una mampara abierta quedarán mejor si se opta por una mampara de ducha de panel fijo. Independientemente del material con el que esté fabricada la ducha (azulejo, suelo de piedra, etc). Son mamparas de una sola hoja, sin elementos móviles.

Mamparas de ducha

En caso de que el baño en el que se vaya a instalar la mampara no sea muy amplio, es más recomendable no instalar mamparas abiertas fijas. Si se desea optar por una mampara abierta, es mejor instalar una que solo la cierre parcialmente y que tenga un panel movible.

En este caso, la mampara puede ser de apertura y cierre corredero o plegable. También puede ser fijo, en caso de que no resulte un impedimento que la hoja de la mampara ocupe espacio al abrirse.

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