En algún otro artículo hemos hablado sobre las reformas en los cuartos de baño y del amplio abanico que existe.  Hoy hablaremos sobre los pasos constructivos a seguir la instalación de un cambio de bañera por ducha. La estandarización del producto, tanto en materiales de revestimiento, como en la calidad y modelo de los platos de ducha disponibles, hacen que los precios sean mucho más económicos y las obras más eficaces y menos molestas para los clientes.

Bañeraporducha

El proceso de cambio de bañera por plato de ducha comienza con el tapado mediante plásticos y cartón de todas las superficies que puedan ser afectadas por la obra, suelo próximo a la bañera, sanitario y resto de paredes. Posteriormente se procede al picado del revestimiento de la bañera y los frentes vistos, así como al picado de la zona de unión entre bañera y paredes, y desmontaje de desagüe y grifería. Por último se retira la bañera para su inmediato traslado a vertedero autorizado.

Después de la limpieza del material sobrante y escombros, se prepara la zona para recibir el plato de ducha; en esta ocasión nos referimos a un plato de ducha de obra, con algún azulejo imitación gresite o bien con azulejo vítreo. Para realizar un plato de ducha de obra existen muchas soluciones, entre las más habituales está la de usar telas asfálticas. Esta solución requiere de un nivelado del solado o suelo y una confección de las pendientes para garantizar una buena evacuación del agua, lo cual implica más tiempo invertido.

Pero existe otro producto en el mercado que facilita la instalación: los platos de ducha prefabricados de poliestireno extruido. Estos platos prefabricados no son un plato en sí mismos, sino que proporcionan la forma básica del plato, con sus correspondientes pendientes. Para colocar el plato sobre el soporte sólo es necesario un cemento cola flexible y colocar la banda perimetral para garantizar la impermeabilización con los encuentros con las paredes a lo largo del plato. La válvula de desagüe viene presoldada de fábrica con un novedoso sistema anti retorno, de tal manera que no se necesite agua estancada para evitar la salida de olores.

Concluida la colocación del plato se inicia el alicatado de los paramentos horizontales dónde antes existía la bañera. Para los paramentos verticales, se puede alicatar solo el espacio de la bañera (60 cms de alto) o todo el espacio que comprende la zona de ducha. En la mayoría de los casos no es posible colocar revestimientos del mismo modelo que el existente, por ser modelos viejos y descatalogados.

Una vez terminado el alicatado, se procede al enlechado del revestimiento y sellado del plato de ducha para su perfecta impermeabilización de modo que no aparezcan humedades en zonas anexas al baño. Para terminar se procede al montaje de grifería retirada y a la limpieza de todas las superficies afectadas por la obra.

Ya no hay excusa para cambiar la vieja bañera por un plato de ducha de obra, garantizando, mediante la intervención de un profesional experto, su perfecta construcción y desagüe del mismo.

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