Para reformar tu casa no sólo tienes que tener en cuenta quiénes viven en ella. También las actividades que se realizan en ella. Así, si viven en ella niños en edad escolar, sus habitaciones deberán tener una zona para que puedan estudiar y hacer sus tareas.

Pero si lo que haces es trabajar en ella, de cara a hacer cambios en ella, es aconsejable que a la hora de reformar tu casa lo tengas en cuenta y lo hagas de manera acorde con la profesión que tengas. En principio puede requerir un desembolso económico mayor de lo planeado. Pero a la larga, la comodidad que te proporcionará tener tu casa adaptada a tu trabajo te proporcionará no pocas ventajas.

Reformar tu casa para poder desarrollar tu profesión

Así, si trabajas habitualmente con un ordenador, o realizas tareas contables, es aconsejable que destines alguna de las estancias de la casa a un despacho. O, si no puedes, al menos que cuentes con una zona de la casa en la que puedas trabajar con comodidad.

Lo mismo sucede con la cocina si te dedicas a tareas culinarias. Es conveniente que cuente con los últimos avances en electrodomésticos. Y por supuesto, con suficiente espacio. Por lo tanto, en estos casos, puede convenirte ampliar la cocina. Mientras que si realizas pequeñas reparaciones de aparatos eléctricos o equipo informático, y vives en una casa independiente con garaje, puede interesarte contar con un pequeño taller. Para ello puedes construir una pequeña estancia o, si no tienes coche propio, destinar a taller prácticamente todo el garaje.

¿Por qué reformar tu casa para desarrollar tu profesión?

La reforma de tu casa en función de tu profesión, no obstante, no es una decisión que se pueda tomar en muchos casos a la ligera. Implica varios cambios. Por ejemplo, un despacho implica renunciar a una habitación. Y una ampliación de cocina, en muchos casos lleva a quedarse sin parte del salón.

Eso sí, todo tiene su recompensa. Y la más evidente es que si realizabas tu profesión en un despacho o centro de coworking fuera de tu domicilio, podrás ahorrarte los costes de alquiler del espacio. Podrás trabajar desde casa. Eso sí, en estos casos tendrás que tener en cuenta que además de reformar tu casa tendrás que dotarla del equipamiento necesario.

Por ejemplo, si trabajas a través de Internet, tendrás que contratar una conexión lo bastante potente y fiable para contar con capacidad para poder trabajar sin cortes de red.

Además de esta ventaja económica, también ahorrarás tiempo. Sobre todo si trabajas en una gran ciudad o en una localidad distinta a la tuya. Tardar una hora o más en llegar al trabajo es habitual. Y lo mismo sucede a la hora de salir.  Se pierden unas dos horas en desplazamientos cada día. Un tiempo precioso, sobre todo en el caso de los trabajadores autónomos.

Si es tu caso, sabes perfectamente que el tiempo es oro, y no conviene perder ni un minuto. Reducir el tiempo que tardas en desplazarte a diario al trabajo a unos pasos de la cocina al despacho o al taller es muy gratificante. Podrás o bien terminar antes de trabajar, o trabajar un par de horas más para terminar a la misma hora que si llegases a casa desde la oficina o el taller.

Trabajar en casa con más tranquilidad

El hecho de trabajar en casa también incide en el nivel de tranquilidad. Para empezar, no tendrás que aguantar atascos y aglomeraciones en el camino al trabajo. Ni al volver de él. Si vas en coche, una avería repentina no te retrasará. Tampoco dependerás del tiempo que haga, ni tendrás que perder tiempo esperando al autobús (o dejar pasar metros abarrotados). Y ahorrarás dinero en transporte, porque no tendrás que cogerlo a diario. O en gasolina, puesto que si tienes coche lo moverás menos.

Otro aspecto a considerar a la hora de reformar tu casa para desarrollar tu profesión en ella es la tranquilidad de trabajar solo. Aunque hay muchas personas que se sienten extrañas si no trabajan rodeados de personas, para otros puede significar una mayor concentración. No estar rodeado de gente interrumpiendo continuamente favorece la concentración. Y además, gracias al correo electrónico y a la mensajería instantánea, trabajar solo no quiere decir hacerlo aislado.

Al trabajar en casa también podrás hacerlo vestido como quieras. No tendrás que ponerte un traje y una corbata para ir a una oficina. Ni vestirte de cocinero o con un mono de taller. Podrás utilizar ropa cómoda y de sport, con la que te sientas más a gusto. En definitiva, reformar tu casa para poder desarrollar tu profesión en ella aporta ventajas prácticamente desde el primer día.

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