El número de hogares donde vive una sola persona en España va en aumento. Y no sólo en zonas rurales. También en ciudades. Como en las de la Comunidad de Madrid, donde hay gran cantidad de pisos con un único habitante. Se les conoce popularmente como casas para solteros.

Las reformas en este tipo de viviendas, requieren un tratamiento especial. Generalmente, los pisos para solteros tienen que estar adaptados a que los ocupe una persona. Por lo tanto, deben incorporar soluciones pensadas específicamente para ellos. A continuación te ofrecemos algunas ideas

Principales características de las casas para solteros

En general, las casas para solteros no suelen ser muy grandes. Generalmente son apartamentos de una o dos habitaciones. En ocasiones, también pueden ser estudios que ronden los 30 metros cuadrados. Por lo tanto, suelen tener aprovechado hasta el último centímetro.

Aunque suelen estar en altura, en ocasiones este tipo de viviendas se encuentran en bajos. Esto sucede cada vez con más frecuencia ante la abundancia de locales comerciales vacíos y la necesidad de vivienda en determinadas zonas.

Así, muchos propietarios de locales comerciales que se encuentran vacíos solicitan el cambio de uso de estos locales para que pasen a ser de uso residencial. Después, los reforman para hacer pequeñas viviendas, que en muchos casos están destinadas a una persona. Y luego los venden o los alquilan.

Estudios: espacio en las viviendas para solteros más pequeñas

Generalmente, los estudios son viviendas en las que todos los ambientes de una casa comparten una misma habitación. Excepto, claro está, el baño. Esta es la única estancia de un estudio que cuenta con paredes que la separen del resto.

En un estudio, la cocina, el salón y el dormitorio están en la misma habitación. En este caso, a la hora de hacer una reforma, debe planificarse al milímetro para ganar el máximo espacio posible. Para empezar, es recomendable hacer como mínimo un gran armario empotrado, a ser posible desde el suelo hasta el techo. Y si puede hacerse más de uno, mejor.

Reformas

De esta manera, no se ocupará el espacio disponible con armarios. Esto también puede aplicarse a las viviendas más grandes. En ellas será recomendable hacer un armario empotrado por cada habitación. Y si es posible, uno más pequeño en la entrada para la ropa de abrigo.

La cocina de estudios y pisos pequeños

La cocina de los estudios y los apartamentos suele ser muy pequeña. Pero no por ello ha de tener menos elementos que otras más grandes. De hecho, si se aprovecha a base de poner armarios en el techo, puede contar con bastante espacio de almacenamiento.

Donde se puede ahorrar espacio es en los electrodomésticos. Por ejemplo, se puede instalar una placa de cocina de solo dos fuegos. Y un fregadero de un solo seno. En cuanto al frigorífico, se puede optar por un modelo de poca altura con un congelador pequeño. Una persona sola no necesita demasiado espacio para guardar la comida. A no ser, claro, que le guste hacer de una sola vez la compra para todo el mes. Pero no es muy habitual.

La lavadora no admite ahorro de espacio. Pero sí lo hace el lavaplatos. En la actualidad hay modelos de lavavajillas más estrechos que los convencionales, que ocupan la mitad de espacio en vertical. También los hay de una única altura en vez de con dos como otros modelos. En este caso, el espacio se ahorra en horizontal. Generalmente, estos modelos suelen ser un poco más altos que un cajón convencional, e igual de anchos que un lavaplatos convencional.

Lo mismo sucede con algunos hornos. En lugar de ser de doble altura, hay diversos modelos que solo tienen una. Estos hornos sólo permiten preparar un plato cada vez, y cuentan con una única bandeja. Generalmente, bajo ellos se suele colocar un cajón. Y la combinación de horno y cajón ocupa lo mismo que los hornos domésticos más habituales.

Almacenamiento y espacio para comer en la cocina

El espacio que se puede ganar con el uso de electrodomésticos pensados para una sola persona se puede ganar con espacio de almacenamiento. O en el caso de la placa y el fregadero, con una mayor zona para poder cocinar.

En el caso de los estudios no será posible dispone de una zona para comer. A no ser que se construya una especie de barra de separación entre la zona de la cocina y el resto de la vivienda. Este tipo de barras suelen tener uno o dos taburetes altos que se colocan debajo de la barra.

En el caso de los apartamentos, con cocina separada del resto, se puede optar por acoplar una barra a la pared opuesta a la zona de cocina. O por una mesa abatible atornillada a la pared, con taburetes que se pliegan y se cuelgan de un gancho a la pared. Así se ahorra espacio cuando no se están utilizando.

La sala de estar de las viviendas para solteros

En el caso de que este tipo de viviendas sea un estudio, compartirá espacio con el dormitorio y la cocina. Por lo tanto, quedará reducida a la mínima expresión: un sofá o sillón amplio con alguna estantería en la pared y un espacio donde colocar la televisión. O en caso de contar con un ordenador de sobremesa, para situar también una silla de oficina, una mesa y el equipo.

En los apartamentos pequeños, que sí cuentan con tabiques, la sala de estar será el centro de la vivienda. Generalmente tendrá dos o tres zonas diferenciadas. Como mínimo, una zona para sentarse, con el sofá, que bastará con que sea de dos plazas, y otra para comer. En ella se puede colocar una mesa pequeña de comedor y dos o más sillas. Para las viviendas para solteros basta con una mesa cuadrada, de un metro o menos de lado.

En este tipo de estancia suele ser buena idea colocar, además de un mueble para el televisor y una o varias vitrinas o estanterías para contar con un espacio de almacenaje, varias estanterías independientes en otras paredes. Por ejemplo, sobre la zona del sofá. Así se pueden colocar libros y otros elementos.

Si la estancia es lo bastante grande, la casa sólo tiene una habitación y quien vive en ella necesita un espacio para trabajar, es aconsejable que esté en la sala de estar. Si no se dispone de mucho espacio, se puede aprovechar una esquina de la sala con un mueble a medida de forma triangular, que se encaje en la esquina y se abra hacia la sala. En su zona media puede ir un tablero que haga de mesa. Y en su parte superior e inferior se pueden ubicar cajones y pequeños estantes, para guardar objetos y material de oficina.

Aunque hay diversos fabricantes que ya fabrican en serie este tipo de mueble de trabajo en serie, también se pueden encargar a medida. En este último caso, aunque habrá que invertir más dinero en él, se puede diseñar a medida. Y con todo lo necesario para su propietario.

El dormitorio de las viviendas para solteros

Si el dormitorio de una vivienda para solteros comparte estancia con la sala de estar y la cocina porque está en un estudio, debe ser lo más pequeño posible. Por lo tanto, la cama será individual y, en la medida de lo posible, estará pegada a una de las paredes de la casa. Incluso puede construirse un mueble a medida que sea parte armario y parte cama abatible.

De esta manera, cuando no se vaya a utilizar la cama, se puede “guardar” en el armario. Así, el estudio contará con más espacio libre durante el día. Y cuando llegue la hora de dormir, basta con abatir la cama.

Las viviendas para solteros que cuenten con un dormitorio independiente podrán tener una cama algo más grande, y separada de la pared por los dos lados. Asimismo, es aconsejable que en esta estancia, como hemos comentado, haya un armario empotrado. Y si puede ocupar una pared entera desde el suelo hasta el techo, con altillo, mejor. Más espacio de almacenamiento. En otro orden de cosas, si los armarios empotrados tienen puertas correderas, no habrá problemas de toques con el resto de los muebles. Especialmente si no hay mucho sitio libre.

Probablemente, el dormitorio de este tipo de pisos no será muy grande. Para dar la sensación de mayor amplitud se pueden utilizar espejos. Si se pega uno en cada hoja de la puerta de los armarios empotrados, la estancia ganará en sensación de amplitud.

La zona de trabajo, fuera del dormitorio

Como hemos mencionado, es aconsejable que la zona de trabajo de la vivienda quede fuera del dormitorio. De otra manera, puede contribuir a elevar el nivel de estrés de su ocupante, ya que vería el material de trabajo desde la cama. En su lugar, se puede optar por una zona de lectura con una lampara de pié y un sillón cómodo. O por una cómoda para almacenar ropa y otros enseres.

Esta zona de trabajo se puede sacar tanto de la sala de estar como del dormitorio si se cuenta con una segunda habitación, que se destinaría a despacho. Ahí no sólo podría colocarse una mesa de trabajo. También varias estanterías para almacenar libros y otro material de trabajo.

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