Cada proyecto de construcción requiere de unos materiales específicos. Por este motivo, existen diferentes tipos de ladrillos según su finalidad, aspecto y necesidad de cada obra. Conocerlos supone saber aplicar cada una de sus características a cada estilo de reforma o construcción. Te mostramos cómo son y para qué sirven. 

El ladrillo en la historia de la construcción

El ladrillo es uno de los materiales más utilizados para hacer obras. De hecho, el hombre lo lleva utilizando desde hace unos 11.000 años. Los primeros ladrillos que aparecieron estaban hechos de adobe requemado y secado al sol. Desde las antiguas Sumeria y Babilonia pasando por Alemania, Inglaterra y Países Bajos, el ladrillo ha sido el gran protagonista tanto de humildes hogares como de palacios y castillos.

Su perdurabilidad a lo largo de tantos años se debe a su resistencia térmica, estabilidad y versatilidad de uso. Veamos cuáles son sus tipos, así como sus usos.

Diferentes tipos de ladrillos

El ladrillo es una pieza de cerámica hecha a base de arcillas cocidas que ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Su propia evolución ha sido la que nos ha dejado los siguientes tipos de ladrillos:

1.- Ladrillo cocido de arcilla

Este es el tipo de ladrillo más común de todos los que se conocen. Está hecho de forma artesanal y no presenta huecos en su estructura. El material con el que se fabrica es el adobe secado al sol, por lo que su resistencia térmica es mucho mayor. A día de hoy, se utiliza en construcciones de tipo agreste que no requieran de mucha resistencia. Su baja fuerza no lo hace recomendable para la edificación de viviendas. 

2.- Ladrillos macizos perforados

Este ladrillo se caracteriza por tener un mínimo del 10% de su superficie perforada. Si este porcentaje fuese superior nos encontraríamos ante un ladrillo macizo. La principal característica de este tipo de ladrillo es su resistencia. Al ser colocado en forma de tabique el mortero penetra en las perforaciones verticales aumentando su fuerza. Por este motivo, se utilizan principalmente en la elevación de fachadas para viviendas. 

3.- Ladrillo perforado al canto o hueco

Estos ladrillos al contrario que los anteriores poseen perforaciones horizontales al canto o testa. Esto permite rebajar su peso sin perder resistencia. El ladrillo de arcilla perforado se utiliza especialmente para levantar tabiques que no requieran soportar demasiado peso (albañilería exterior e interior con revestimiento). Dependiendo de su grosor podemos encontrarnos con ladrillos perforados al canto sencillos, dobles triples o cuádruples. 

4.- Rasillón o bardo

El ladrillo rasilla se caracteriza por ser mucho más ancho y plano. Por lo tanto, es perfecto para cubrir huecos, para hacer techos e incluso como elemento decorativo. Esta clase de ladrillo es mucho menos resistente, ya que si un ladrillo hueco posee dos filas de agujeros, el rasillón solo dispone de una. 

5.- Ladrillo refractario

Estamos ante un ladrillo cuya textura es lisa y homogénea. Su resistencia al calor lo hace perfecto para cubrir áreas sometidas a altas temperaturas como, por ejemplo, los hornos, las chimeneas y los asadores. 

6.- Ladrillo decorativo cara vista

Este es un ladrillo que carece de poros y cuyas cualidades estéticas lo hacen perfecto para decorar tanto interiores como exteriores. Su gran característica es que esta ausencia de poros le convierte invulnerable ante el agua o las bajas temperaturas. Su uso es básicamente para la construcción de fachadas. 

7.- Ladrillo Borgoña

El aspecto de este ladrillo cuenta con 3 ó 6 agujeros y es uno de los más utilizados para la decoración de exteriores e interiores. Su resistencia es alta, ya que el mortero se cuela por sus huecos haciendo del muro una construcción más fuerte. Es bastante económico y fácil de colocar. Por lo general, su uso se aplica en techos y paredes. 

8.- Ladrillo decorativo para piso

Este tipo de ladrillos se utilizan, por su gran resistencia al tránsito, para cubrir suelos exteriores de terrazas, patios, jardines, plazas, etc. Su gran variedad de diseños aporta calidez y originalidad al piso. 

9.- Ladrillo decorativo de pared estilo rústico

Estamos hablando de los ladrillos irregulares de color piedra que se usan para las paredes tanto interiores como exteriores de las casas rústicas. Su originalidad proporciona a la vivienda un estilo muy rural. 

Por lo general, los diferentes tipos de ladrillos cumplen con unas características comunes, que merece la pena mencionar:

  • Resistencia.
  • Versatilidad. 
  • Aislante térmico y acústico.
  • Facilidad de uso.
  • Economía. 
  • Protección del medio ambiente.
  • Contemporaneidad. 

Como has podido observar el ladrillo ha ido superando los constantes retos de la construcción haciéndose paso en el mercado con la aparición de diferentes tipos de ladrillos. Si estás pensando en reformar tu casa y deseas contratar a una empresa especializada, que conozca bien toda clase de materiales para su correcto uso, no lo dudes. En Reformadísimo no solo contamos con la experiencia, sino que además nuestro equipo de profesionales te recomendará sobre qué materiales usar. ¡Te esperamos!

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