El ruido puede tener consecuencias nefastas sobre nuestra salud. Está demostrado que nos puede provocar trastornos como insomnio, problemas de concentración y hasta frecuentes dolores de cabeza. Si estás cansado de convivir con él, es hora de saber cómo aislar una casa del ruido.

Vas a comprobar que hay diferentes reformas que pueden conseguir que tu hogar sea un lugar mucho más tranquilo. El auténtico remanso de paz que te mereces para desconectar después de todo el día fuera de casa.

Tipos de ruidos en la vivienda

Si existen diferentes mecanismos de aislamiento es porque los ruidos llegan a nuestra casa de varias maneras. Los ruidos aéreos son aquellos que se transmiten a través del aire, como el ruido que procede de la calle o la música del vecino. Mientras que los ruidos de impacto pueden llegar hasta ti a través de elementos rígidos del edificio como las paredes. El típico caso es el desagradable sonido de los tacones de tu vecina o el provocado por la vibración de la lavadora centrifugando.

Para convertir tu hogar en un lugar lo más aislado acústicamente posible, tendrás que tomar medidas para evitar ambos tipos de ruidos. Por suerte, se trata de reformas que no son de gran entidad y, por tanto, quedan listas en muy poco tiempo.

Alternativas para aislar una casa del ruido

Veamos las diferentes opciones entre las que puedes elegir, aunque también podrías hacer todos los cambios que te vamos a plantear.

Cambia las ventanas

Si recibes mucho ruido de la calle, es hora de cambiar las ventanas. Para la estructura escoge un perfil de PVC (es más aislante que el aluminio) y mucho mejor si te decides por modelos batientes u oscilobatientes, porque consiguen hacer un cierre más hermético.

Presta atención también a los cristales. En lugar de escoger un modelo tradicional, opta por versiones algo más gruesas, de entre 6 y 8 mm.

En caso de que no estés interesado en cambiar las ventanas, o si ya has hecho esta reforma y no ha sido suficiente, plantéate entonces instalar un doble acristalamiento. Se trata de poner otra ventana por delante de la que ya tienes instalada. No solo notarás que te llega mucho menos ruido, también mejorarás de forma notable el aislamiento térmico de tu casa.

Instala puertas macizas

En caso de que el ruido que te molesta provenga directamente de tu casa, puede ser buena idea cambiar las puertas interiores (que suelen ser huecas o prácticamente huecas), por puertas macizas. Notarás que en cuanto cierras una puerta de este tipo sale mucho menos ruido de la habitación y también entra mucho menos.

Hoy en día es fácil encontrar puertas macizas de interior que se amoldan a todo tipo de estilos decorativos. Además, su instalación no difiere en nada de la de los modelos más livianos.

Aísla el techo

Si quieres minimizar el ruido que llega desde el piso de arriba, e incluso causar menos molestias a los vecinos que viven encima de ti, deberías plantearte instalar un sistema de techo suspendido. Su particularidad es que tiene unos anclajes que absorben las vibraciones, lo que reduce la llegada de ruidos de impacto.

En caso de lo que te molesten sean sencillamente ruidos aéreos, bastará con que pongas un falso techo al estilo tradicional separado unos 10 cm del techo original de tu vivienda. En el hueco restante se introduce aislante y así se reducen mucho las molestias.

Coloca una barrera acústica en el suelo

En caso de que vayas a cambiar el suelo de casa, aprovecha esta reforma para adoptar medidas de aislamiento. Puedes conseguirlo con algo tan sencillo como colocar una barrera acústica antes de instalar el suelo. Normalmente basta con usar paneles aislantes de lana de roca o de fibra de celulosa de alta densidad.

Notarás que te llegan muchos menos ruidos procedentes de los vecinos de abajo y tú también les molestarás menos a ellos, así que todos viviréis más tranquilos.

Aísla las paredes para aislar una casa del ruido

A través de las paredes puede filtrarse el ruido que llega desde el exterior, el que procede de la casa de los vecinos e incluso el que llega desde tu propia vivienda y que va pasando de una estancia a otra. Una buena forma de reducir las molestias es aislando las paredes.

La manera más sencilla de hacerlo es con un sistema de doble pared, que consiste en colocar una placa de yeso laminado encima de la pared actual, dejando una separación entre ambos paramentos que se rellena con algún tipo de material aislante, como fibra de lana o corcho. Con este sistema vas a quitar unos pocos metros útiles a la casa, pero a cambio ganarás en tranquilidad.

Planifica bien la distribución

Si estás haciendo obras en casa, plantea bien la distribución de las diferentes estancias y hasta de las instalaciones para evitarte ruidos. Por ejemplo, si el salón está pegado a un dormitorio, procura que la televisión no esté justo en la pared que comparten ambas estancias.

En caso de que vayas a instalar un sistema de climatización por conductos, asegúrate de que la máquina esté en estancias de poco uso, como el cuarto de baño o la cocina, o en falsos techos que estén en zonas lo más alejadas posible de los dormitorios.

Mejora el aislamiento acústico con la decoración

En caso de que desees profundizar todavía un poco más en el aislamiento de tu casa, puedes hacerlo a través de elementos de decoración.

Por ejemplo, si pones en una pared una estantería repleta de libros, estos amortiguarán en gran medida el sonido que llegue desde el otro lado de ese paramento.

Si en el dormitorio te molestan los ruidos de la casa de al lado, prueba a colgar un tapiz o una alfombra en la zona del cabecero. Conseguirás un efecto decorativo muy bonito y, a la vez, oirás menos a los vecinos y ellos también te escucharán menos a ti.

Para aquellos a los que les molesta es el ruido procedente del piso de abajo, o que no quieren molestar de más a sus vecinos, nada tan sencillo como colocar una alfombra mullida en el suelo.

¿Te imaginabas que existían tantas formas de aislar una casa del ruido? Si te estás planteando reformar tu casa e introducir mejoras para aumentar el aislamiento, ya sabes que nos tienes a tu disposición.

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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