Cuando te planteas redistribuir una vivienda, o quieres construirla, no solo tienes que tener en cuenta sus metros cuadrados. También tienes que planificar cuidadosamente su distribución antes de la reforma, o sobre el plano durante la fase de proyección de la vivienda. No es una tarea tan sencilla como parece, porque distribuir las estancias de una casa es un ejercicio complicado de reparto de metros para que todo cuadre. Además, porque todo el que hace una reforma o proyecta su casa y se mete con la distribución, lo que busca es dar con la óptima. Con la mejor distribución de una casa, y adoptarla en la suya.

Pero la mejor distribución de una casa no es algo único. Porque cada persona tiene en mente la que es la mejor para ella y para el resto de habitantes de la casa. No obstante, algunas reglas son comunes a la hora de dar con la mejor. A estas habrá que añadirles la necesidad de tener en cuenta las prioridades de cada persona y familia. A continuación te mostramos todo lo que necesitas saber para dar con la mejor distribución para una casa.

¿Qué es la distribución de una casa?

Aunque ya lo hemos esbozado, el concepto de distribución de una casa es algo tan sencillo como distribuir el espacio total que tiene y dividirlo en las distintas estancias que tendrá. Eso sí, no sirve con hacerlo de cualquier manera, y hay que procurar que la distribución del espacio se haga de la mejor manera posible. No es una tarea sencilla, porque además de varios puntos a observar si quieres conseguir la mejor distribución de una casa, es necesario tener en cuenta varias normas establecidas.

Entre estas normas están las dimensiones mínimas que puede tener una habitación. En muchos municipios, provincias y comunidades hay reglas particulares para esto, pero si no las hay, hay una normativa general al respecto, que conocen todas las empresas de reformas, así como los arquitectos y aparejadores. También los interioristas. Generalmente estos están entre los encargados de la distribución del espacio total de una vivienda.

Consejos para optimizar la distribución

En muchos casos, se tiende a empezar desde cero con la tarea de distribuir el espacio de una casa. Pero es más complicado de lo que parece. Por eso es mejor buscar a través de Internet planos de viviendas hasta que des con uno similar al de tu casa, para luego adaptarlos. También puedes, si no tienes mucho tiempo, usar las plantillas que incluyen muchos de los programas de diseño de interiores que hay disponibles y adaptarlas a las dimensiones de tu vivienda.

En cualquier caso, la mejor distribución para una vivienda es la que posibilita que la mayor parte de sus estancias cuenten con ventilación directa y luz natural. Si no es posible, y hay que sacrificar un aspecto, o los dos, que sea el baño el que se quede sin ellas. En este espacio puedes optar por luz artificial, y ventilación forzada a través de un extractor. No es lo más cómodo del mundo, pero tampoco ofrecerá problemas.

Además, es necesario respetar las dimensiones mínimas para todas las estancias de la casa. De otra manera, si estás realizando la distribución de una vivienda nueva, no se le concederá la cédula de habitabilidad y no podrás contratar servicios básicos para ella. Por eso, es mejor consultar en tu ayuntamiento los requisitos mínimos que debe tener una vivienda para poder acceder a ella.

También hay que tener en cuenta que el número de estancias en las que se dividirá una vivienda dependerá de sus dimensiones. Así, si la vivienda es de 40 metros cuadrados, integrar en ella más de un dormitorio será prácticamente imposible. No obstante, sí puedes hacer algo para aprovechar al máximo el espacio: utilizar el mínimo número de metros posibles para los pasillos. Estos solo se utilizan para ir de una habitación a otra, y cuanto más espacio tienen, más roban a dormitorios, salones, cocina, etc. Son espacios prácticamente inútiles para la vida doméstica. También hay que tener cuidado de no dejar espacios vacíos y sin aprovechar.

Habitaciones, baño, salón y cocina

Mención especial merecen las estancias que se destinarán a uso más personal de la casa: las habitaciones y los baños. A ser posible, aunque deben contar con iluminación natural, los dormitorios y el baño deben distribuirse en espacios interiores de la vivienda. De esta manera, si alguien ajeno accede a ella, no verá directamente el interior de dichas estancias, lo que dará más intimidad a quienes estén en ellas. Además, muchas viviendas están en pisos, y en estos casos, en bloques de vecinos. En la mayoría hay un patio interior.

Por eso, si se puede, los dormitorios deben contar con ventanas a dicho patio. Al menos, los dormitorios secundarios, si es que no hay más de uno. En muchos casos, la distribución de la vivienda lleva al final a que el dormitorio principal sí tenga una ventana a la calle, lo que suele ser habitual en pisos de más de dos dormitorios. El dormitorio principal siempre será más grande, y en muchos casos puede que incluso incorpore un vestidor.

También hay que tener cuidado de otorgar el mayor espacio posible a la estancia en la que más se conviva. En este caso, el salón. En muchos casos, por motivos prácticos, debe estar cerca, o sencillamente, pegado a la cocina. Ambas son las estancias en las que más tiempo se pasa. Y si la casa es pequeña, el espacio de separación entre ambas puede resultar un obstáculo. Por eso en muchos casos se tiende a unir. Eso sí, estableciendo zonas diferenciadas para cocina y salón en el espacio conjunto resultante. También se puede instalar una barra entre ambos espacios que sirva además como mesa para desayuno o comidas ligeras. En caso de que la vivienda tenga una terraza, las estancias que deben dar salida a ella es mejor que sean o bien el salón, o la cocina, o ambas.

Estos son los principales aspectos a tener en cuenta para dar con la mejor distribución de una casa. Obviamente, dependerá de diversos factores. Como su tamaño, número de ventanas, necesidades de quien va a vivir en ella, y normativa vigente. Pero en líneas generales, es lo que debes tener en cuenta al establecer la distribución de una casa. Si las tienes en cuenta, distribuir una vivienda te resultará más sencillo de lo que pensabas, así que ¡lánzate a distribuir tu casa en construcción o para reformar!

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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