En todo piso llega el momento de hacer una reforma integral para renovarlo completamente. El paso del tiempo, aunque se tenga cuidado en mantenerlo para que dure en las mejores condiciones, hace que sus elementos se vayan desgastando. Entonces llegan las averías, los desajustes de ventanas, el suelo se desgasta y/o la instalación eléctrica necesita un repaso. Y toca hacer una reforma integral en el piso.

Todas las reformas integrales, aunque el piso sea pequeño, son bastante complicadas. Y es muy habitual no saber por dónde empezar cuando se trata de cómo hacer la reforma de una casa. Pues bien, cualquier reforma integral de un piso puede acometerse siguiendo un plan organizado estructurado en varias fases. De esta manera, te resultará mas sencillo tanto plantear sus bases como estar pendiente de su desarrollo. Descubre cuáles son las fases de una reforma de este tipo.

Primeros pasos: estudio, investigación y planificación previa

Cuando llega el momento de acometer una reforma integral en un piso, generalmente es porque la vivienda presenta ya algunas deficiencias notables. O también una o dos lo bastante importantes como para realizar varias mejoras más coincidiendo con la reparación. Eso sí, también tienes que tener claro que, para poder emprender una obra de gran envergadura, como esta, debes contar con un presupuesto importante, porque no es precisamente barata. Eso sí, en muchos casos podrás financiarla en todo o en parte, en función del acuerdo al que llegues con la empresa que se encargará de realizarla. Pero aun así, lo mejor es que cuentes con dinero ya ahorrado para poder realizarla.

Si es así, antes de nada planifica bien la obra. Piensa bien qué cambios son los que quieres hacer. Algunos serán muy evidentes en el caso de que haya deficiencias: cambios de puertas y ventanas, sustitución del suelo por uno nuevo o acuchillado del parquet, retirada del gotelé o pintado de las paredes, etc. Incluso puede que quieras hacer una redistribución de los espacios del piso y, por ejemplo unir la cocina al salón. Una vez tengas identificados las acciones principales que se llevarán a cabo en la reforma, localiza otros cambios que puedes hacer aprovechando la obra. Por ejemplo, cambiar los armarios empotrados. O construirlos.

Cuando tengas claro qué es lo que quieres hacer es hora de investigar qué opciones tienes para cada elemento. Para ello tienes un buen aliado. En la Red puedes encontrar ideas sobre acabados, materiales, decoración, etc. Además, esto también te ayudará a contar con más información sobre técnicas y materiales. E incluso a sentar las bases de lo que tienes que hacer a continuación: dibujar un plano de cómo quedaría todo distribuido después de hacer una reforma integral del piso. Este plano también servirá para que quienes se vayan a encargar de la obra tengan claro desde un primer momento lo que quieres. En el plano deben figurar las medidas de cada estancia y las del piso.

En este punto toca elegir qué empresa será la que se encargue de la reforma. Para empezar, es mejor hacer la obra con una que se dedique a las reformas integrales. Por varios motivos. El primero es que su experiencia ayudará a que haya menos problemas. El segundo, que contarás con un único interlocutor para tratar cualquier tema que pueda surgir durante las obras. El tercero, y uno de los más importantes, es que al trabajar de manera que las distintas cuadrillas de operarios se coordinen, lograrás que no haya tiempos muertos entre el trabajo de uno y el de otros. ¿Qué se consigue con esto? Para empezar, terminar antes. Y además, que el número de horas a facturar se reduzca por ello.

Pedir varios presupuestos

Elegir la empresa que se encargará de todo implica seleccionar varias en un primer momento para después quedarte con la que más te convenga en todos los aspectos. Para iniciar el proceso reúnete con los representantes de todas para explicarles tanto las necesidades que tienes como lo que quieres hacer. Enséñales el plano que has dibujado, para que tengan más datos. Una vez hecho esto, cada empresa estudiará la vivienda y sus posibilidades, y elaborará un presupuesto y un primer proyecto en función de lo que les hayas comentado. A lo mejor en algún caso se les ocurre alguna idea adicional que pueda estar bien y en relación con lo que les has comentado, con el objetivo también de mejorar el resultado final.

Cuando te presenten los presupuestos y te comenten las ideas que tienen para los proyectos de reforma llega el momento de decidir con qué empresa te quedas para hacer la reforma integral del piso. A la hora de elegir, no solo te fijes en el proyecto más económico. También considera los materiales que se usarán, las calidades, la comunicación que tengas con quienes has tratado el proyecto y en general, la impresión que te produzcan. Con el conjunto en cuenta, elige la empresa.

Ten en cuenta también que dispongan de los servicios de un arquitecto en el caso de que la reforma precise cambiar la estructura de la vivienda. Su presencia es imprescindible, no solo para asegurar la viabilidad de las ideas que tienes para los cambios, sino también para asegurar cómo hacerlas de la mejor manera posible. También para preparar el proyecto, puesto que tendrá que encargarse de elaborarlo. Hay ocasiones en las que empresas de reformas no cuentan con los servicios de arquitectos y arquitectos técnicos, lo que reduce sus posibilidades de cara a una reforma integral de un piso.

Tras la aceptación del presupuesto y de una primera idea de concepto llega para la empresa el momento de realizar el proyecto. Primeramente planteará un anteproyecto para presentártelo y que puedas hacer los cambios que desees o ajustar algunas opciones. Una vez aceptados los cambios, se incluirán en el proyecto final, que es el que seguirá la empresa para la obra. Eso sí, ten en cuentan que los cambios que se pueden plantear en el proyecto pueden variar algo el presupuesto. Generalmente la empresa te informará de los cambios para que des tu aprobación final al mismo.

Petición de permisos para la reforma integral del piso

Ya con el presupuesto aceptado y el proyecto planteado llega el momento de solicitar los permisos que necesitas para la obra. Empieza por informar a los vecinos de que quieres reformar el piso, para lo que tendrás que hacer una reunión. Sobre todo, si vas a hacer cambios en el exterior del piso, como un cerramiento en el balcón. También si vas a hacer algún cambio de gran calado en el interior. En algunos casos tendrás que contar con su permiso, así que prepárate para darles todo tipo de explicaciones. Ya con su conformidad, toca acudir al Ayuntamiento a pedir el permiso de obras para empezar a trabajar.

Además tendrás que esperar unos días hasta que te concedan el permiso, y es muy importante que no comiences las obras hasta que no lo hayas conseguido. Si no, además de que te pararán la obra, tendrás que pagar una multa. Los técnicos del ayuntamiento pueden visitar el piso en el que se va a hacer la obra para hacer comprobaciones, por lo que si ven que en él hay obras antes de que cuentes con el permiso, tomarán medidas.

Primeros pasos de la reforma integral de un piso

Los pisos se encuentran en comunidades de vecinos, y los operarios de la obra, así como los materiales y los escombros tienen que pasar por los elementos comunes del edificio. Por eso pueden sufrir daños si no se protegen. De hecho, es obligatorio hacerlo. Tanto en el caso del portal como del ascensor como del descansillo en el que se encuentre el piso, hasta su puerta de entrada. Si no hay ascensor, será necesario proteger las escaleras.

No te preocupes excesivamente por ello, porque las empresas que se dedican a las reformas lo saben y se encargan de todo. Además, ya suelen incluir su coste en el presupuesto. Otra cosa de la que se ocuparán será de la gestión de los escombros. Una reforma integral de un piso genera escombros. Gran cantidad de ellos. Por lo tanto, será necesario almacenarlos en el exterior del edificio hasta que termine la obra. Para ello hay que alquilar o bien uno o varios contenedores de obra (generalmente uno es suficiente), o sacos para escombros. Una vez hecho esto se colocan en el exterior, generalmente en plazas de aparcamiento. Por eso ocupan espacio público. Y también hay que pedir permiso para ello.

Nuevamente hay que acudir al ayuntamiento para este menester. En este caso, el permiso implica el pago de una tasa por ocupación de la vía pública. Esta se paga en función de los días que vayas a ocupar el espacio. Aparte de esta tasa, también tendrás que abonar otra para poder llevar los escombros al vertedero. De todo esto se encarga prácticamente siempre la empresa de reformas, y los costes, al menos los del alquiler del contenedor o los sacos para escombros van generalmente incluidos en el presupuesto. Pero igualmente no está de mas preguntar cuáles de estos conceptos y trámites están incluidos en el presupuesto y de cuáles se encara la empresa. Si no están todos, tendrás que hacer los pagos aparte, y encargarte de los trámites que falten.

Inicio y transcurso de las obras

En este momento ya lo tienes todo listo para que puedan comenzar las obras. Ten en cuenta que el piso no podrá utilizarse como vivienda mientras duren las obras. Por tanto será necesario vaciarlo de muebles y enseres antes. De ello también puede encargarse la empresa de obras, o puede que prefieras hacerlo tu antes. También, si la obra se puede hacer por habitaciones, se pueden ir moviendo los muebles de una a otra. Pero eso depende de lo que acuerdes con quienes harán las obras. En cualquier caso, debes saber que, si vives en el piso, tendrás que buscar otro lugar donde vivir mientras duren las obras.

Esto no quiere decir que tengas que desentenderte de ellas. Aunque habrá una o varias personas que se encarguen de supervisar los trabajos, siempre es conveniente que el propietario del piso, en este caso tú, esté encima de las obras y acuda con regularidad a ver cómo va todo. De esta manera, no solo estarás seguro de que todo va como se espera. También, revisando cómo van las obras, podrás ver si hay algún problema o error. Y podrás verlo antes de que sea demasiado grave y ya no tenga remedio, o cueste mucho solucionarlo.

Así, si detectas un problema, ponlo cuanto antes en conocimiento de la persona que la empresa haya designado como tu interlocutor para todo lo relacionado con la marcha de las obras. De este modo, podrá comunicar el problema a los operarios encargados de solucionarlo y procurar que se solucione de la mejor manera posible y cuanto antes. Por otro lado, si durante la obra surge cualquier inconveniente o es necesario hacer algún cambio, tu interlocutor con la empresa te lo comentará en cuanto tenga oportunidad. Será antes si pasas cada poco por la obra, porque minimizarás las opciones de que no pueda localizarte.

Cuando la reforma integral del piso esté terminada, la empresa se reunirá contigo en la vivienda para comunicarte que las obras han terminado. También para que eches un vistazo a fondo y compruebes que ha quedado como se había planeado y no hay desperfectos. Si todo está correcto, la obra ha terminado. Como verás, se trata de un proceso con muchas etapas y ciertas complicaciones, pero la presencia de una empresa de reformas facilita todo el proceso. Se encargará de supervisar todo, de realizar trámites y de coordinar equipos; así que, si no quieres complicaciones en la reforma integral de un piso ¡sigue los pasos que te hemos mostrado y contrata a una empresa de reformas!

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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