Emprender una reforma, sobre todo si es de gran envergadura, no es algo que convenga hacer a la ligera. Además de preparar la casa cuando vayas a hacerla, hay que planificarla y prepararla con cuidado, y con mucha antelación. Hay que tener muchos factores en cuenta, que van desde todas las mejoras y cambios que se quieren realizar hasta los permisos a solicitar. Incluido el de los vecinos, si es necesario. Entre esto, elegir la empresa que hará la obra, decidir los materiales a emplear, etc.

Y después, si el cambio es grande, preocuparte también por la decoración una vez termine la obra. En definitiva, una reforma es un proceso mucho más complicado y largo de lo que parece. De todos los elementos que hay que tener en cuenta en el proceso de una obra, quizá el más complicado, y con el que también hay que tener más cuidado, es el presupuesto de una reforma.

De él depende prácticamente toda la obra. Por un lado, la empresa que la llevará a cabo. Por otro, los materiales que se incluirán en ella. También otros elementos relacionados con la obra, como la gestión de permisos, la recogida y retirada de escombros o la realización de labores de protección de elementos previa. Incluso la limpieza de las estancias. Estas son algunos de los elementos y acciones que pueden depender del presupuesto que aceptes para la reforma. Por eso conviene tener muy en cuenta todo lo relacionado con él. Puede que sea necesario valorar más aspectos de los que crees, así que, si quieres saber todo lo que tienes que tener en cuenta que esté relacionado con el presupuesto de una reforma, sigue leyendo.

Qué influye en el presupuesto de una reforma

El presupuesto de una reforma no solo incluye las acciones directamente relacionadas con la obra. También incluirá en muchos casos los materiales. O las tareas relacionadas con la protección de los espacios comunes, entre otros aspectos de las obras, si vives en una comunidad de vecinos. Aparte de esto, llevará reflejado el precio de la mano de obra. Además, vendrán reflejados en él otros elementos, puesto que los presupuestos de obra acostumbran a ir desglosados, para mostrar todos los conceptos.

En el presupuesto de una reforma influyen conceptos tan básicos como la superficie de la vivienda o espacio que se vaya a reformar. El total en el caso de que la reforma sea integral, o, en el caso de una parcial, los metros cuadrados afectados por las obras. También influye el grado de profundidad de la obra. Si solo consiste en reparaciones básicas, como pintar o cambiar el parquet, el coste será siempre menor que si es necesario cambiar instalaciones eléctricas, de calefacción, el baño al completo o la cocina.

Evidentemente, el tiempo que tardará la obra en estar terminada también influye en el presupuesto final. Cuando más vaya a tardar una reforma en finalizar, más elevado será el presupuesto. La razón para ello es bastante sencilla: los trabajos necesarios para realizarla se suelen facturar por horas, y cuanto más tiempo se tarde en hacer todo lo necesario para dejarlo todo listo, mayor será el presupuesto. Generalmente, para hacerlo se suele realizar una estimación de horas necesarias, y con ello se calcula el precio de la mano de obra.

Tiempo, personas y materiales

También puede influir el tiempo que tengas previsto que dure la obra. O el que puedas destinar a que se haga la reforma. No todo el mundo tiene la misma prisa en acabar una reforma. Puede que sea tu caso, con lo que no hará falta que la empresa encargada de hacer los trabajos tenga que emplear más personal para ello. Pero si tienes un tiempo limitado para que esté todo listo, la empresa tendrá que contratar a más trabajadores para terminarla a tiempo.

Además, puede que se tenga que emplear en tu reforma a más personas de las que ya tenga en plantilla o con las que trabaje para hacer todo lo necesario en menos tiempo. En este último caso, el coste de la mano de obra será mayor. Por lo tanto, también lo será el presupuesto. En cualquier caso, si tienes un periodo limitado de tiempo para la obra, comunícaselo a las empresas a las que pidas presupuesto antes de hacerlo. Luego puede que no sea posible hacer cambios y haya problemas porque no puedas dejar tanto tiempo la vivienda sin ocupar.

Por supuesto, los materiales también tienen un peso muy importante en su presupuesto. No solo la cantidad de ellos que tengas que utilizar. También su calidad. Evidentemente, cuanto mejor sea la calidad de los materiales, mayor será el presupuesto. Por eso, si te preocupa el presupuesto, lo mejor es que hables con la empresa o empresas encargadas del presupuesto sobre las distintas posibilidades que tienes en cuanto a materiales y calidad de cara a que este no se descontrole.

Qué tener en cuenta en el presupuesto de una reforma

Hasta ahora hemos visto los elementos principales que influyen en el presupuesto de una reforma. Pero también hay otros aspectos que tienes que valorar a la hora de hacer un presupuesto. Muchas veces no están directamente relacionados con los trabajos, sino con su planificación o con el tipo de obra a realizar. También con la cantidad de tareas o su nivel de exhaustividad. En cualquier caso, hay varios puntos importantes que no debes dejar pasar a la hora de revisar un presupuesto. Estas son las principales.

1 – Decide qué es lo que quieres hacer exactamente

Antes de pedir un presupuesto tienes que tener claro qué es lo que quieres hacer. También los resultados que quieres obtener y qué tipo de obras puedes realizar. Será básicamente lo que tendrás que comunicar a las empresas a las que quieras encargar un presupuesto. Eso sí, no vayas con la idea de que sea un plan cerrado. Puede que haya cosas que no sea posible hacer. Por ejemplo, puede que quieras demoler una pared para unir la cocina con el salón y no puedas hacerlo porque los técnicos de la empresa detecten, durante el estudio de la vivienda, que se trata de un muro de carga.

También puede que las actuaciones que quieras llevar a cabo sean muy caras y los expertos de las empresas puedan ofrecerte una solución alternativa más económica. O más sencilla de realizar pero igual de eficaz. En torno a lo que finalmente decidáis girará todo lo que vendrá después, y que influirá directamente en el presupuesto: materiales, mano de obra, permisos, etc.

En cualquier caso, conviene que ya desde un primer momento la comunicación con quienes vayan a hacer el presupuesto sea lo más fluida y cercana posible. Esto evitará muchos malentendidos, e incluso hará que el número de imprevistos que obliguen a una modificación al alza del presupuesto lleguen a producirse. También se rebajará el tiempo que tardarán las obras en terminar, puesto que al no haber fallos de comunicación, tampoco habrá que rehacer tareas por haber comprendido mal lo que hay que hacer en un momento dado. Por tanto, el coste de la mano de obra será menor.

2 – Desglosa las actuaciones a realizar

Una vez decidido y cerrado con los técnicos de la empresa qué es lo que quieres reformar y qué deseas hacer, llega el momento de desglosar qué tipo de obras se van a realizar. Porque no es lo mismo alicatar un metro cuadrado de pared que pintarla en cuanto a coste y horas de trabajo. Ni cambiar la instalación eléctrica que cambiar una ventana. Ten en cuenta que es posible que para cada acción a realizar puede ser necesario realizar varias tareas. Así, la reforma de una pared en la que haya además que sustituir un radiador y la conducción que lleva a ella constará de varias acciones. Y que cada una de ellas es posible que la realice una cuadrilla de operarios distinta.

En este caso, como mínimo, será necesario picar la pared, retirar la instalación y el radiador, poner los nuevos conductos y el nuevo radiador, cubrir las tuberías y pintar o empapelar la pared. Un trabajo bastante más complicado y largo que si lo único que se quiere hacer, por ejemplo, es retirar un papel pintado y pintarla. Esto es básico para que sepas exactamente por qué el precio de una actuación es el que está reflejado en el presupuesto.

3 – Conoce los precios de todos los materiales y actuaciones

En los presupuestos suelen venir los precios de las actuaciones y las obras a realizar, aunque no todos. Intenta que aparezca el mayor número posible, o pregunta las dudas que tengas al respecto. Por ejemplo, es complicado que reflejen el precio de colocar cinco enchufes nuevos. Si sabes cuánto cuesta cada uno, puede que decidas que en vez de tres en una pared te bastará con instalar dos. En el caso de los materiales, conocer los precios de todos los que vayas a comprar puede conducirte a un ahorro cuando veas el presupuesto, si puedes negociarlo.

Imagina por ejemplo que has decidido en un primer momento instalar una encimera de mármol en la cocina. El precio de su fabricación y de su compra, así como de su instalación, puede hacer que el presupuesto de la obra se dispare de manera notable. Si es así, y no te conviene pagar tanto, puede que quieras sustituirlo por una encimera de otro material más económico, aunque no por ello de menor calidad y durabilidad, o con peor aspecto.

4 – Especifica al máximo cómo quieres los acabados

Al iniciar una reforma se suele prestar bastante atención a los materiales necesarios para realizar la obra en sí. Pero un fallo común es no pensar tanto en los acabados, y tenerlos en cuenta únicamente de manera general. Pero es un error que puede llevar a que el presupuesto final se dispare y a que no todo quede como lo habías planeado. Por eso tienes que pensar en cómo quieres que quede todo desde el principio. Así, al hablar con los técnicos encargados de examinar todo y elaborar los presupuestos quedará claro qué materiales quieres emplear en los acabados y cómo quieres que se hagan. Y que quede reflejado por escrito en el presupuesto detallado.

De otra manera, puede que si comentas algo sobre los acabados después del presupuesto de una reforma, descubras que no está incluido lo que quieres hacer, aunque lo pensaras. En estos casos, si quieres hacerlo de todas maneras, tendrás que pagar un suplemento, y la obra de reforma te saldrá más cara de lo planteado inicialmente. Con lo que esto puede suponer para tu bolsillo. Así que escoge materiales y revestimientos, y pide que los incluyan en el presupuesto, con el precio de su instalación. Y si conocer la marca y el modelo de los materiales que quieres para los acabados, pide que los incluyan en el presupuesto.

En cualquier caso, si no tienes muy claro qué materiales vas a utilizar en los acabados, pide a la empresa que te presente varios supuestos con varios tipos de acabados y calidades para elegir el que más te convenga. También puedes, ya con las distintas opciones planteadas, dejarte aconsejar por ellos para decidir cuál es la mejor opción en cuanto a relación calidad/precio.

5 – Ten en cuenta los imprevistos y las demoras

Rara es la obra de reforma que no sufre una demora en su realización. Puede deberse a multitud de motivos, pero en la medida de lo posible hay que evitarlas y también tener en cuenta los plazos de todos los aspectos de una obra para evitar retrasos. Por ejemplo, a la hora de recibir los materiales solicitados. Comprar los sanitarios de un baño no es lo mismo que comprar una caja de clavos. En este último caso, el comprador de materiales se la puede llevar al momento, o en unas horas. Pero en el caso de los sanitarios de un baño, hay que pedirlos con varias semanas de antelación. Si no se hace así, es probable que afecte a todas las obras, y finalmente afecte al presupuesto.

6 – Pide varios presupuestos

Nunca confíes el presupuesto de una obra a una sola empresa. Contacta con varias, tres por ejemplo, para que te dé cada una un presupuesto de la misma obra, con los mismos materiales y supuestos. Normalmente, el precio de las obras será similar, con alguna ligera variación en cuanto a precio motivada por el precio de los materiales o el coste de la mano de obra. Pero si por ejemplo un presupuesto es mucho mayor que los otros dos, es indicativo de que algo pasa, y lo mejor es que pidas a la empresa que te explique por qué. Una vez aclarado todo, compara los presupuestos para elegir que más te convenga.

Estos son los seis aspectos que debes tener en cuenta cuando vayas a pedir el presupuesto de una reforma. Síguelos y comprobarás que tienes muy pocas probabilidades de que el presupuesto se dispare. También de que sea necesario aplicar sobrecostes durante la obra. Exige mayor planificación previa a la obra, pero tu bolsillo lo agradecerá, así que ¡planifica cuidadosamente todo lo relacionado con la obra de cara a su presupuesto!

Contenido validado por María Luisa De La Rubia
Socia Fundadora en Reformadisimo
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