Cambiar el suelo de la cocina es uno de los trabajos más habituales dentro del sector de las reformas. Este es un espacio que se debe ajustar a la estética del resto de la vivienda. Por lo tanto, su renovación debe contar con una serie de premisas. Para acertar en la renovación del suelo de tu cocina es fundamental tener información y paciencia. En Reformadísimo te contamos todo lo que necesitas saber para que el suelo nuevo de tu cocina sea lo que esperabas. 

Consejos para cambiar el suelo de la cocina

Cambiar el suelo de la cocina es una decisión importante que implica ilusión, pero también posibles quebraderos de cabeza. Para minimizar todos los riesgos ante una obra de tal condición necesitas saber qué aspectos te permitirán ahorrar tiempo y dinero. Toma nota:

Cambiar todos los suelos de una vez

Puestos a hacer reformas en la cocina, lo más aconsejable es cambiar todos los suelos de la casa a la vez. De esta manera:

  • Podrás ajustar mejor el presupuesto. 
  • Harás obra solamente una vez y en toda la casa. 
  • Serás capaz de tener una visión global gracias a la continuidad de pavimentos que te permitirá dar uniformidad, elegancia y amplitud a tu casa. 

Suelo y decoración

No podemos olvidar que los suelos son parte fundamental en la decoración del hogar. Si no quieres tener un puzle en tu casa, cuando elijas el suelo de la cocina piensa en cómo encajará este con el resto de la vivienda. No olvides que una casa ha de ser funcional aparte de bonita. A la hora de elegir el suelo de tu cocina hazlo con cabeza y pensando que estamos ante una zona de mucho uso y tránsito. Muchas personas optan por colocar el mismo tipo de suelo en toda la casa, para crear así entornos unificados y armoniosos. Piénsalo. 

La importancia de la base

Sea cual sea el suelo que elijas, procura que su colocación se realice sobre una superficie lisa, nivelada y bien aislada de la humedad. Esto evitará problemas a largo plazo que te obligarían a tener que levantar de nuevo el pavimento. Por este motivo, es importante contar con verdaderos profesionales del sector. Solo así se evitan problemas futuros que te harían gastar más dinero todavía. 

La importancia del tacto

Sí has leído bien. A muchas personas les gusta andar descalzas por casa. Para ellos, quitarse los zapatos nada más llegar es todo un placer divino. Por esta razón, es recomendable comprobar el tacto de las baldosas antes de su compra, tanto si andas descalzo por casa como si no. Un suelo diseñado con esto en mente siempre aportará confort y calidez al hogar. 

Materiales de calidad

Es un grave error tratar de ahorrar dinero en la elección de un suelo para la cocina. La razón es la escasa durabilidad y resistencia de los pavimentos baratos. ¿Quieres que el suelo de tu cocina dure muchos años? Opta por materiales de calidad resistentes, inalterables y duraderos. 

Cuidado en la elección del color

A la hora de elegir el color del suelo necesitamos tener en cuenta el espacio de la estancia. Los colores oscuros son muy elegantes, pero restan sensación de amplitud a la cocina. Por el contrario, los colores claros son mucho más sufridos ante las manchas al tiempo que aportan una mayor claridad y holgura. Además, son más fáciles de combinar con el pavimento del resto de la casa. 

Tipos de suelos ideales para cocinas

Cambiar el suelo de la cocina puede suponer una reforma estética de lo más satisfactoria. Hemos visto cocinas renovadas totalmente, gracias a la buena elección de su pavimento. En Reformadísimo trabajamos siempre para tu satisfacción. Por este motivo, queremos darte toda la información posible en cuanto a tipos de suelos de cocina se refiere.

Suelos cerámicos

Los suelos cerámicos, también conocidos como gres, son una de las mejores elecciones para tu cocina. Has de saber que en España contamos con los mejores fabricantes de esta clase de suelos que incluso exportan a otros países. Si quieres un suelo duradero y resistente, lo más aconsejable es que optes por esta alternativa. Los suelos cerámicos son además fáciles de mantener y limpiar. Los puedes encontrar en multitud de formatos y acabados. Aunque resulte un poco frío, el gres puede aportar otras cualidades muy valoradas en la cocina. Por ejemplo, su versión antideslizante y anti manchas

Suelos porcelánicos

A pesar de que puedan parecer lo mismo, los suelos cerámicos y los porcelánicos no lo son. Su fabricación en una sola cocción los hace altamente resistentes e impermeables. Su popularidad en los últimos años ha aumentado debido a su versatilidad y capacidad de imitación. Hoy en día, puedes encontrar suelos porcelánicos que imitan a la perfección la piedra, el mármol y la madera. La porcelana es higiénica y fácil de limpiar. El suelo radiante funciona perfectamente con esta clase de suelos. El único inconveniente es que esta clase de pavimento es un 50% más caro que el gres debido a que necesitan de una cola especial para su instalación. Por el contrario, sus azulejos suelen tener un tamaño uniforme, por lo que no requieren de líneas de lechada anchas donde se pueda acumular la suciedad. 

Suelos rectificados

Esta es una clase de suelo porcelánico que no necesita de juntas para su colocación. El resultado es un suelo continuo muy bonito. Para conseguir este efecto estos pavimentos son rectificados mecánicamente, a fin de lograr unas juntas no superiores a 1 ó 2 mm, por lo que son prácticamente imperceptibles. Los suelos rectificados son perfectos para cocinas amplias, ya que ofrecen una estética verdaderamente espectacular. Su único inconveniente es el precio. Estos suelos son bastante más caros que el resto y además necesitan de mano de obra especializada para su instalación. 

Suelos de piedra

La piedra sigue siendo el material por excelencia para el diseño de pavimentos. La razón no es otra que su resistencia, atemporalidad, elegancia y belleza. Los suelos de piedra para cocina se presentan en otras versiones, como la piedra caliza, el mármol travertino, la pizarra o el granito. Si eliges una piedra muy rústica el problema que te vas a encontrar es la dificultad para encajar los bloques a causa de la irregularidad de sus bordes. Esta complicación también supondrá la aparición de líneas lechadas gruesas en las que la suciedad encontrará sitio. Por lo demás, la piedra es un material resistente, duradero y de fácil mantenimiento. 

Suelos de caucho

A diferencia de los suelos cerámicos, porcelánicos y de piedra, el caucho es un componente mucho más cálido, de tacto suave y duradero. Este material presenta una superficie lisa perfecta para espacios modernos. Aunque también lo puedes encontrar con diferentes texturas, rugosidades y tachones. El caucho está disponible en planchas o en forma de azulejo. Lo cierto es que, en este sentido, las planchas de caucho son mucho más limpias y resistentes. En cuanto a sus desventajas, cabe decir que los suelos de caucho liso pueden llegar a ser resbaladizos. Además, si la cocina tiene mucha incidencia de luz natural, el color original del caucho iría desapareciendo poco a poco. 

Suelos de hormigón pulido

¿Te gusta el estilo industrial? ¿Quieres estar a la vanguardia? El suelo de hormigón es tu mejor aliado. Se trata de un estilo sencillo y funcional con múltiples ventajas. Los suelos de hormigón son resistentes y duraderos. Su instalación puede llevarse a cabo sobre otro pavimento existente sin necesidad de que su superficie esté nivelada. No obstante, es importante que cuentes con una empresa especializada en la instalación de suelos de hormigón, ya que necesitan de la técnica del vibrado para la eliminación de burbujas. Una vez colocado podrás disfrutar de un suelo cálido, polivalente, fácil de limpiar y disponible en varios colores

Suelos de madera maciza

La madera natural no puede ser igualada por ningún tipo de imitación. Los suelos de madera maciza son otra de las opciones a la hora de cambiar el pavimento de tu cocina. Los puedes encontrar en el mercado bajo una amplia gama de tonos y texturas. Es decir, que son prácticamente adaptables a cualquier estilo. Si quieres una imagen contemporánea opta por una textura uniforme. Si, por el contrario, buscas algo más tradicional, elige una madera con nudos e irregularidades. La madera es un material muy cálido y agradecido. Perfecto para los que adoran caminar descalzos por casa. El único inconveniente es que pasados los años necesita de un mantenimiento y lijado. Por lo demás, tendrás un suelo fácil de limpiar, reciclable y elegante. 

Suelos de corcho

Por último, no queremos dejar pasar un material que cuida el medio ambiente al tiempo que es cálido, flexible y económico. El corcho tradicional en bruto se remata con una capa de vinilo que amplía sus opciones estéticas y de diseño. 

Si estás pensando en cambiar el suelo de la cocina, compara presupuestos. Elige siempre a empresas profesionales como Reformadísimo. Solo así lograrás un resultado de calidad a lo largo del tiempo. Ponte en contacto con nosotros y te asesoraremos de manera personalizada para que tu cocina luzca como nueva. 

 

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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