Rebajar las emisiones al medio ambiente y hacer todo lo posible por reducir la huella de carbono no es solo tarea de las grandes empresas y las instituciones. Todos hemos de poner nuestro granito de arena para cuidar el medio ambiente. No solo utilizando más el transporte público, comprando alimentos de proximidad y evitando el uso de plásticos. También poniendo cuidado a la hora de hacer una reforma. Porque aunque no lo creas, las reformas, si no se hacen con cuidado, son una fuente más de emisiones. Por eso, es importante observar algunos aspectos que la conviertan en una reforma sostenible.

Al hacerlo así no solo saldrá ganando el medio ambiente. También podrás sacar partido tu, puesto que este tipo de reformas ofrece numerosos beneficios. Tanto para el bolsillo, después de terminarla, debido a un menor gasto energético por como está realizada, como para la salud. Esto se debe a que en este tipo de reformas se suelen utilizar materiales más naturales y menos aditivos. También técnicas de trabajo más respetuosas con el entorno. Pero antes de pasar a los beneficios veamos en qué consiste una reforma sostenible.

¿Qué es una reforma sostenible?

Este tipo de reforma es la que se hace teniendo en cuenta varios aspectos. El primero es realizar la reforma de manera que la vivienda o el espacio en el que se lleva a cabo quede mejor aislado térmicamente. Además, en ella se utilizan materiales ecológicos, y todas las operaciones que se llevan a cabo se hacen teniendo en cuenta diversas certificaciones medioambientales.

Una reforma sostenible, por tanto, se lleva a cabo utilizando sistemas que consigan que a posteriori haga menos falta calentar o refrescar la vivienda. Para ello se hace hincapié en mejorar el aislamiento de paredes, suelos, techos y ventanas. Sobre todo estas últimas, ya que si tienen más de 20 años es probable que estén deterioradas y su nivel de aislamiento del exterior sea bastante bajo. De esto se puede extraer que este tipo de reformas ponen uno de sus focos en el aislamiento de la “carcasa” o envoltorio de un edificio. También debe ponerse cuidado, en caso de la reforma de la fachada, en conseguir que esta sea bioclimática, lo que incide en un menor consumo energético para calentar o enfriar la vivienda o viviendas que hay tras ella.

Este tipo de reforma, no obstante, es bastante costosa, por lo que en muchos casos no se puede acometer de una vez. Además, requiere en la mayoría de ocasiones tener la vivienda inhabilitada para poder residir en ella durante una temporada. Por tanto se puede ir haciendo en varias etapas. Por otro lado, se puede acompañar, siempre que el presupuesto y el tipo de vivienda lo permitan, de la instalación de placas solares para surtirse de energía. Todo esto, combinado, permitirá a los ocupantes de la casa, tras su reforma sostenible, ahorrar incluso más de un 50% en la factura de la luz.

Materiales ecológicos

Pero esto no es suficiente para que la reforma se pueda considerar sostenible. Para conseguirlo hay que utilizar materiales que estén considerados como ecológicos. Estos deben estar realizados con componentes sostenibles, lo que debe estar reconocido mediante sellos y certificados de calidad adecuados. Algunos ejemplos de estos tipos de materiales son los suelos de gres porcelánico elaborados a partir de componentes reciclados y pinturas plásticas al agua biodegradables que no tengan plomo ni compuestos orgánicos volátiles.

Esto no quiere decir que el hecho de utilizar estos materiales vaya a limitar las opciones disponibles en cuanto a colores y acabados, puestos que están disponibles en gran variedad de colores y finales. También, en la medida de lo posible, se debe incluir en el tejado, si se cambia o repara, los compuestos desarrollados con fibras vegetales. En cuanto al uso de la madera, que en muchas reformas de gran calado es necesario utilizar, debe hacerse con paneles y vigas que provengan de bosques de tala controlada. Y en otro orden de cosas, hay que tener en cuenta que en una reforma sostenible se tiene que utilizar la menor cantidad de agua posible.

Una vez finalizadas las obras principales de la reforma, no hay que descuidar otros aspectos más pequeños, que aunque en principio no parecen aportar gran cosa a que una vivienda sea sostenible o a que una reforma sea ecológica, sí lo hacen. Estamos hablando de diversos elementos para el ahorro de agua y su rebaja en el consumo.

Por ejemplo, la inclusión de aireadores o limitadores de caudal en los grifos, la instalación de grifos termostáticos en duchas. También la instalación de sistemas de descarga doble y diferenciada en los inodoros. No siempre es necesario vaciar toda la cisterna para limpiarlo, Así, estos sistemas disponen de un botón que descarga únicamente una pequeña parte del agua cuando no se necesita mucha. Aparte de ese llevan otro botón que la descarga por completo. La reforma también puede incluir la sustitución de bombillas por modelos LED, de mayor duración y menor consumo.

Ventajas de las reformas sostenibles

Tras repasar a qué nos referimos cuando hablamos de reforma sostenible, y de ver qué materiales y técnicas se utilizan en ellas, llega el momento de revisar sus principales ventajas. Estas son de diversos tipos, y van desde las de índole económica hasta las mejoras en la salud de sus ocupantes.

En efecto, como acabamos de comentar, la realización de una reforma sostenible en una vivienda implica el uso de materiales menos perjudiciales para la salud. También el uso de técnicas de aislamiento con las que evitar que se pierda el calor del interior o que entre el calor del exterior en los meses de verano. En el caso de los materiales utilizados, se han elaborado sin acometer un procesamiento industrial y en la mayoría de casos no llevan aditivos perjudiciales, por lo que tenerlos alrededor es mejor para el organismo.

Todo esto no implica que tengas que hacer grandes cambios en cómo está concebida la vivienda. Hay materiales y técnicas para una reforma ecológica con los que reparar prácticamente cualquier elemento. Tampoco tendrás que hacer sacrificios en el aspecto del interior o del exterior de la casa. Ni renunciar a los acabados que prefieres. En la actualidad, los materiales ecológicos y las técnicas de construcción y reforma respetuosas con el medio ambiente han evolucionado mucho. Así, ya se puede hacer prácticamente cualquier operación y trabajo de una reforma bajo criterios ecológicos y respetuosos con el medio ambiente.

En la reforma, debido a la manera de trabajar que se utiliza en las de tipo ecológico, se consumirá menos energía. También menos agua, lo que rebajará el impacto final de la obra en el entorno y en el medio ambiente. Pero los beneficios que conlleva seguir criterios ecológicos para una reforma van mucho más allá de la propia obra. A partir de entonces, el ahorro de energía en la vivienda se seguirá produciendo. Por cómo se aísla la carcasa de las viviendas en este tipo de reformas, será necesario poner menos la calefacción que antes.

Con el aire acondicionado en verano sucederá lo mismo. Esto conlleva un menor gasto en la factura de la electricidad, a lo que también contribuye el uso de sistemas de iluminación y bombillas LED. Además, utilizar sistemas que controlan el flujo de aire en grifos y sanitarios también llevará a una rebaja en la factura del agua. Con todo esto, en caso de que utilices gas natural para la calefacción y el agua caliente, también verás bajar su factura.

Impacto económico durante la reforma y tras ella

Pero seguro que te estás preguntando cuánto de más te va a costar realizar una reforma sostenible. Pensarás que el presupuesto necesario para acometerla se puede disparar. Pues bien, no es así. Es posible que, en principio, el precio de una reforma sostenible sea un poco más elevado. Así, te costará más que el de una efectuada con materiales y métodos más convencionales. No obstante, el coste de la reforma, que como hemos mencionado suele ser superior, pronto quedará amortizado por el menor gasto en energía a posteriori.

Otra ventaja de este tipo de reformas reside en que con los materiales y técnicas empleadas quedará perfectamente preparada para pasar revisiones del estado de la vivienda. Se trata de un punto importante, ya que en muchos casos se está comenzando a revisar si se cumplen criterios de sostenibilidad. Y facilitará y abaratará las reformas que tengan que hacerse en el futuro, puesto que ya incluirá los elementos ecológicos necesarios para que las siguientes reformas no se disparen de precio.

Todas estas ventajas, además de la preocupación por el medio ambiente y la reducción de las emisiones, que se está generalizando entre la población, llevan a que la cantidad de reformas que respetan las normas de sostenibilidad y que emplean materiales ecológicos aumente poco a poco. Lo hacen sin prisa pero sin pausa. Se trata por tanto de una tendencia que no tiene marcha atrás. Y lleva camino de convertirse en una norma dentro de no mucho tiempo. Es más, es posible que cuando hayan transcurrido ya unos años, la cantidad de reformas respetuosas con el medio ambiente superen ampliamente a las que no lo son.

Contenido validado por María Luisa De La Rubia
Socia Fundadora en Reformadisimo
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