Lo primero que seguro que te viene a la mente cuando oyes hablar de hacer reformas sostenibles en una vivienda es que el resultado de reformar tu casa de manera sostenible será un hogar mucho más respetuosos con el medio ambiente que antes. Esto es así, y es una de sus ventajas. Pero no es la única. Las reformas sostenibles también aportan muchos beneficios más a quien las lleva a cabo. Además, de diversa índole. Entre ellos los encontrarás tanto económicos como sanitarios. Es decir, una reforma sostenible, tras la inversión inicial, no solo cuidará tu bolsillo. También tu salud y la de quienes viven contigo.

Además, y por lo general, al acometer este tipo de reformas también tendrás que gastar menos en mantener tu vivienda a una temperatura agradable. Tanto en invierno como en verano, por las características que suelen aparejar. Esto redundará en un mayor nivel de confort en el hogar, además. Pero antes de ver el resto de ventajas de acometer reformas sostenibles, toca concretar a qué nos referimos exactamente al usar este término.

Reformas sostenibles ¿en qué consisten?

Aislamiento

Las reformas sostenibles son las que se realizan teniendo en cuenta no solo los gustos, necesidades y presupuesto de quien encarga la reforma. En los casos en los que se quiere tener también en cuenta la sostenibilidad hay que tener otros aspectos en consideración. Por ejemplo, el nivel de aislamiento que tendrá la vivienda después de la reforma. Las reformas sostenibles primarán que la vivienda obtenga el mayor nivel de aislamiento térmico posible. Gracias a esto se escapará menos el calor del interior de la vivienda en invierno. Asimismo, el calor tendrá más complicado poder entrar en ella en verano.

Materiales ecológicos

Otra de las principales características de las reformas sostenibles, tanto las integrales como las parciales, es que en su realización se utilizan materiales ecológicos. Siempre y cuando, claro está, sea posible. Y sí, hay materiales que permiten elevar el nivel de aislamiento térmico. Tanto en lo que se refiere a puertas y ventanas como a suelo, techo y paredes. Es decir, el “envoltorio” de la casa. Es la mínima reforma en una vivienda si se quiere que esté enfocada a la sostenibilidad y protección del medio ambiente.

Reformas sostenibles y edificios antiguos

Este tipo de reformas es muy importante en casas que ya tengan cierta antigüedad. Por ejemplo, si en una vivienda no se han cambiado las ventanas en 25 o 30 años, es muy posible que necesiten una renovación. Más que nada, porque su aislamiento estará ya bastante deteriorado. Además, cuando se construyeron, la sostenibilidad no era prioritaria, así que ya de entrada no eran excesivamente respetuosas con el medio ambiente. Y en cuanto al aislamiento, en el pasado no disponíamos de los avances tecnológicos y sistemas de fabricación pensados para reformas sostenibles como los que hay en la actualidad.

Reformas sostenibles para presupuestos más elevados

Si para la reforma se cuenta con un presupuesto generoso, además de ventanas, puertas, suelo, techo y paredes ya se puede pensar en alguna obra adicional que mejore su aislamiento. Es el caso de la fachada. Las reformas sostenibles que incluyen la fachada se centran en lograr su mejora para que sea considerada una fachada bioclimática. ¿En qué consiste esto? Pues en acondicionar la fachada para que el consumo de energía necesario para enfriar o calentar las viviendas que hay tras ella sea menor.

Por consiguiente, en un mejor aislamiento. Eso sí, se trata de una reforma que requiere una inversión bastante elevada. También es complicada, y mientras se lleva a cabo no será posible residir en la vivienda o viviendas que hay tras ella. Por tanto, se recomienda reformarla cuando se vaya a acometer una mejora integral del edificio o la casa.

Otra de las mejoras que se pueden abordar al hacer reformas sostenibles es instalar placas solares. Esto suele hacerse con la finalidad de utilizar energía proveniente del sol, es decir, renovable, para obtener energía, y también en algunos casos, agua caliente.

Uso de materiales sostenibles y respetuosos con el medio ambiente

Reciclaje

Hemos mencionado que, para que una reforma sea considerada sostenible, hay que utilizar materiales ecológicos. A su vez, si estos materiales son producto de un proceso de fabricación, deben venir de compuestos que sean sostenibles. Entre los que pueden considerarse ejemplo de este tipo de materiales están todos los fabricados a partir de otros reciclados. También las pinturas biodegradables, sin plomo, que ya están disponibles en una gran variedad de colores. La investigación en torno a este tipo de componentes ha hecho que su calidad y variedad aumentase en los últimos años de manera notable. Hasta tal punto, que en determinados casos ya hay más variedad de materiales ecológicos para reformas sostenibles que los que no lo son.

Tala controlada

Entre los compuestos que se utilizan prácticamente en todos los casos en reformas está la madera. Pero a pesar de tratarse de un material natural, utilizado sobre todo en suelos y tejados como vigas, no siempre se puede considerar sostenible. Sí lo será si las tablas y vigas que se vayan a utilizar provienen de árboles talados de manera controlada.

Suministros y reformas sostenibles

Otra cosa que hay que controlar en las reformas sostenibles es el consumo de agua. Tanto en la realización de las obras como en lo que se consumirá después en los elementos instalados tras la misma. Hay que evitar por tanto el uso de agua en exceso en la reforma, y también hacer todo lo posible por instalar grifos de menor consumo.

Además, se pueden instalar limitadores de caudal. De esta manera, se reducirá el consumo de agua y se evitará gastar en exceso cuando no se necesite mucha. También se puede instalar un limitador de caudal en la cisterna de los baños. Y en cuanto a la iluminación, primar la instalación de focos y bombillas LED para rebajar el consumo y reducir tanto la factura como el gasto de energía.

Ventajas de las reformas sostenibles

Para el medio ambiente

Una vez aclarado en qué consisten las reformas sostenibles, es el momento de profundizar en las ventajas que aportan a las viviendas. Como hemos mencionado, son de diversos tipos. La primera, la más obvia, es que son más respetuosas con el medio ambiente que las reformas convencionales. Al cuidar, por ejemplo, de donde provienen sus materiales, se reduce muchísimo el daño que se puede hacer al entorno. También cuidando que las obras no vayan a ser un foco de emisiones ni de gasto de agua innecesario.

Para la salud

El cuidado del origen de los materiales también redunda en ventajas para la salud. Los materiales sostenibles y ecológicos no llevan compuestos químicos que pueden ser perjudiciales. Ni para el organismo humano ni para el de los animales y mascotas que compartan techo con los propietarios de la vivienda reformada. El organismo saldrá beneficiado en las reformas sostenibles, como consecuencia.

No es necesario que sean grandes reformas

¿Implica todo esto tener que plantearse cambios grandes y drásticos a la hora de planificar una reforma en una vivienda? No necesariamente. Hay tanto materiales como técnicas de construcción y reforma que se pueden utilizar en reformas sostenibles que pueden sustituir perfectamente a los convencionales. En prácticamente todos los casos, quien compruebe los resultados obtenidos con ellos no sabrá diferenciarlos a simple vista, ni en cuanto a calidad ni en cuanto a durabilidad, de los obtenidos en una reforma convencional.

También hay que tener en cuenta que el cuidado del medio ambiente en reformas sostenibles va mucho más allá de las ventajas para el entorno durante la duración de la obra. Al aislar mejor una vivienda de contribuye a una bajada de las emisiones producidas después al intentar calentarla o refrigerarla. En invierno será necesario poner menos la calefacción para mantenerla caliente. Y en verano, también menos aire acondicionado para mantener un ambiente fresco y agradable en su interior. Esto lleva aparejado un menor gasto de electricidad, a lo que también contribuye la instalación de bombillas y focos LED. Una reducción notable en la factura de la luz, que se notará y mucho mes a mes. También en el caso del gas natural o del gasoil si se utilizan como combustible para la calefacción.

¿Tienen inconvenientes este tipo de reformas?

Con esto se compensará progresivamente el que quizá es el único inconveniente de este tipo de reformas: su precio más elevado. Tanto por los materiales utilizados en las obras, como por las técnicas y maquinaria a emplear, generalmente son más caras que si la reforma se hace sin tener en cuenta criterios medioambientales. Pero después, la reducción de las facturas de gas, agua y electricidad, además de la que hay que abonar para comprar el gasoil necesario para la calefacción si se utiliza como combustible, compensan la inversión inicial.

Además, hay que tener en cuenta que una reforma de este tipo facilita que cuando la vivienda tenga que pasar una inspección de cualquier tipo tenga más sencillo superarla. Un punto a tener en cuenta, ya que la inclusión de criterios de sostenibilidad en las inspecciones empieza a ser cada vez más frecuente. Por tanto, el uso de criterios medioambientales en las reformas hará que puedas planificar la reforma con más calma que si en un momento dado tienes que hacerla sí o sí para corregir deficiencias en materia de sostenibilidad. Como verás, son muchas las ventajas de las reformas sostenibles, ¿te animas a hacer que la próxima reforma de tu vivienda tenga en cuenta los criterios medioambientales para cuidar el medio ambiente? Tanto tu entorno como tú saldréis ganando.

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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