En ocasiones, al hacer una reforma, es necesario instalar un falso techo de pladur. Sobre todo, en el caso de tener que colocar una instalación para aire acondicionado o calefacción por bomba de calor o por aerotermia. También en cocinas y baños, que suelen llevar instalaciones de focos y otras conducciones por el techo. Últimamente, también en salones u habitaciones. Sobre todo en los que se quieren colocar focos LED en el techo. Todo gracias a sus características, pero también a las mejoras que se han desarrollado en los últimos tiempos.

Un techo de pladur ya no es algo tan simple y homogéneo como hace unos años. Hay muchos tipos de pladur, de distintos colores y preparados para distintas estancias y ambientes. Sobre ellos incluso se puede pintar en muchos casos. Pero hay muchas más cosas que tienes que saber antes de tomar la decisión de instalar un techo de pladur en una vivienda o en una oficina. Descubre todas las que necesitas saber antes de instalar este tipo de techo.

¿Qué es un techo de pladur?

Lo primero que tienes que saber antes de nada es qué es un techo de pladur. O más concretamente, qué es el pladur, el material del que está fabricado. Pues bien, el pladur es un compuesto elaborado a partir de placas de yeso colocadas en láminas entre dos capas de cartón que las delimitan por su parte inferior y superior. El resultado es un material, el pladur, que es muy resistente tanto a la compresión como a la flexión, gracias a la suma de las propiedades del yeso y el cartón.

Las placas de pladur con las que se construyen no solo techos, sino también paredes, pueden tener un grosor variable. Incluso pueden utilizarse para fabricar muebles, generalmente empotrados en las paredes. Su tamaño también puede variar, fundamentalmente en función de la necesidad de la superficie que se quiere crear o cubrir. Pero también de las que tenga cada estancia. Por supuesto, también depende del propietario de la vivienda que se construye o reforma.

A diferencia de lo que sucedía hace unos años, que se veía al pladur como un material de escasa calidad, en la actualidad ha conseguido una reputación totalmente opuesta. El pladur, gracias a su evolución y mejora, es ya un material prácticamente imprescindible y omnipresente en todo tipo de obras de reforma en interiores. También en la construcción de nuevas viviendas, sobre todo para la construcción de tabiques y paredes de pladur interiores en las mismas.

Pero esto no lo ha conseguido el pladur solo por su evolución. También se ha convertido en omnipresente por sus ventajas. Sobre todo por su facilidad de instalación. Además, también por ser un material con una instalación bastante limpia. No solo se ensucia menos que con otros materiales al colocarlo. También genera menos residuos. Su instalación además es más rápida, lo que no solo reduce el tiempo que dura la obra en la que se utiliza. También su coste, ya que el número de horas de mano de obra para colocarlo será menor. Adicionalmente, se puede adaptar a cualquier tipo de superficie. Y es más sano para quienes realizan el trabajo de instalación, ya que no levanta polvo.

Algunas ventajas de un techo de pladur

Además de una notable facilidad de instalación, como hemos visto, y menos problemas para trabajar con sus placas que con otros materiales, los techos de pladur también tienen otras ventajas y propiedades. El principal es que, sin necesidad de hacer rozas en el techo “principal”, por llamarle de alguna manera, permite la instalación de todo tipo de conductos para calefacción y aire acondicionado. También de focos de iluminación, y sus respectivos cables eléctricos. Pero además ofrece otro tipo de beneficios. El principal es una elevación del nivel de aislamiento de las estancias en las que se coloca.

En efecto, aunque el pladur no es en sí un material aislante, y los techos que se construyen con él no son aislantes en su totalidad, la suma de este techo al ya existente permite subir su nivel de aislamiento. Tanto en lo que se refiere a frío y calor como a los ruidos. Por lo tanto, un falso techo de pladur ayuda a mantener el confort térmico de las habitaciones en las que se instale. Y además, amortiguará en gran medida los ruidos procedentes del piso superior. En cuanto a su mayor protección contra el frío y el calor, este tipo de techos contribuye a que se necesite menos calefacción para caldear las estancias en las que está en invierno. Pero también menos aire acondicionado para refrigerarlas en verano.

Su facilidad de instalación es también extensible a la colocación de todo tipo de bombillas, focos y sistemas de iluminación, No solo colgantes. También empotradas en las placas de pladur, que se pueden manipular y agujerear con facilidad. Para cortar pladur tan solo se necesita una herramienta tan sencilla como un cuter con cierta resistencia. En caso de tener que cortarlo en línea recta, puedes utilizar una regla para marcar la línea y evitar torcerte. En caso de tener que hacer un agujero redondo puedes utilizar como guía un círculo con el diámetro adecuado. Este círculo puede ser de madera, plástico o cualquier otro tipo de material con cierta resistencia. Es probable que tengas que cepillar, eso sí, los bordes del corte, para que queden lisos y uniformes.

Por tanto, abrir los huecos necesarios para empotrar focos en el pladur es mucho más sencillo y limpio que en hacerlo en otros materiales. También más rápido. Por tanto, conseguir dar un aspecto moderno a una vivienda también en el techo es más sencillo con techos de pladur.

Tipos de pladur para colocar en un techo

Como hemos mencionado, no solo existe un tipo de pladur para su instalación en techos. Hay varios. En concreto, en el caso del pladur para techos, se vende sobre todo de tres tipos. De ellos, el que resulta más sencillo de comprar y encontrar, y por lo tanto de presencia mayoritaria, es el de color blanco o el de color gris. Su parte principal es yeso de color blanco, y puede estar recubierto en tonos blanco o gris. Es un tipo de material muy versátil, y se puede utilizar sin problemas en decoración o albañilería. Incluso se puede pintar y trabajar sobre él para adaptarlo a las necesidades decorativas de la estancia en la que se coloque.

Otro de los tipos de pladur es el que suele colocarse en habitaciones y estancias en las que se necesita que sus materiales y recubrimientos tengan cierta resistencia al agua y a la humedad. Es lo que sucede en los baños, aseos y cocinas. No tan frecuente como el blanco, se distingue también por su color exterior, que en este caso es o bien verde o de un tono más azulado.

Un tercer tipo de pladur para techos es el que está preparado para estancias o zonas en las que el techo tenga que ser resistente al calor excesivo. Incluso al fuego. Esto sucede, por ejemplo, en las cocinas. Sobre todo en las de tipo industrial. En este caso, el pladur, que tendrá las mismas facilidades de instalación que el resto de tipos, así como las mismas propiedades adicionales a su resistencia al calor, será de un tono rojo. No obstante también se puede encontrar en un color rosado.

Para la instalación de un techo de pladur hay que seguir fundamentalmente, tres pasos. El primero consiste en la instalación de los perfiles o guías sobre las que irán después las placas de pladur. Generalmente, estas guías suelen ser metálicas. A continuación, ya con los perfiles fijados, se instalan en ellas las placas de pladur. Ya estaría cubierto el techo, pero queda un último paso: el empastado del techo para que presente un aspecto uniforme. Una vez hecho esto solo queda esperar a que seque y darle el acabado deseado.

Diferencia entre el pladur para techos y el resto

Pero seguro que te estarás preguntando si hay diferencias entre el pladur que se utiliza para colocar en los techos y el resto. Efectivamente, sí las hay. Fundamentalmente, en lo que se refiere a su grosor. En esencia, el material de las placas de pladur para techos y el del resto de superficies es distinto. En el caso de los techos, el grosor recomendado es de 13 milímetros. Con este grueso, ligeramente inferior al centímetro y medio, es suficiente para que el techo quede debidamente instalado. También contará con la resistencia necesaria para la instalación de focos. Y aguantará el cableado y otras conducciones entre este techo falso y el original.

En cuanto al pladur utilizado en paredes y otro tipo de elementos, como muebles empotrados, tendrá un grueso variable, en función de la ocasión y el destino que quiera dársele. En efecto, se facilitan planchas de pladur de distintos grosores, para que quien quiera pueda utilizar las placas todo lo gruesas que necesiten en función de lo que quieran hacer con ellas.

Esto es prácticamente todo lo que necesitas saber sobre los techos de pladur antes de decidirte a colocar uno. Eso sí, ya con la decisión tomada, aunque sea más sencillo hacerlo que con otros materiales, para instalar un techo de pladur ponte en manos de profesionales. Si quieres dar un nuevo aire a tu vivienda, quieres instalar un sistema de aire acondicionado o sencillamente instalar focos led en el techo ¡anímate a instalar un techo de pladur!

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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