¿Quieres dar a tu hogar ese calor que tanto necesita? Hoy te presentamos los diferentes tipos de chimeneas de leña que puedes encontrar en el mercado. Sus características, así como sus ventajas y desventajas. Para que este invierno el frío no te deje helado. 

Qué es una chimenea de leña

Una chimenea de leña es un cañón o conducto cuyo fin es dar salida al humo producido por la combustión. Sin embargo, nosotros tenemos que centrar nuestra atención en las chimeneas que se utilizan para dar luz y calor al hogar. Estos sistemas de calefacción funcionan por medio de un combustible, en este caso la leña, y aire. Estos elementos son los imprescindibles para que tenga lugar el proceso de combustión que transforma la materia prima en energía calorífica. 

Las chimeneas de leña llevan muchos años brindando calor a las casas. Pero ¿sabemos cómo funcionan realmente? Para que una chimenea de estas características funcione correctamente, es importante prestar atención al tipo de leña que se elige. En este caso, la leña blanda es la más adecuada para encender una chimenea. Después, y a fin de mantener el calor, la leña dura es la más recomendable para conseguirlo. 

En definitiva, una chimenea de leña tiene como función calentar el aire frío del exterior. Este objetivo lo consigue por medio de lo que se conoce como doble combustión. Es decir, primero se produce la quema de leña en la que los gases se empiezan a liberar y luego tiene lugar la combustión de dichos gases, que ascenderán hasta la salida de humos. Para que todo este proceso sea efectivo es importante que la chimenea esté limpia. 

Tipos de chimeneas de leña

Con la llegada de los meses de invierno, apetece disfrutar de un calor que además aporte ambiente al hogar. Los diferentes tipos de chimeneas de leña son perfectos para lograr una estampa de lo más idílica, especialmente en Navidad. Has de saber que no todos los tipos de chimeneas de leña son iguales. Por este motivo, hemos preparado para ti esta diferenciación. 

Chimeneas de leña abiertas

Por un lado, tenemos las chimeneas de leña abiertas. Las más acogedoras y tradicionales. En ellas, podemos observar la combustión de la leña sin barreras intermedias y de forma directa. El problema es que les entra demasiado aire frío, haciendo que los gases de la combustión se evacúen de manera rápida, impidiendo el intercambio de calor en la estancia. 

Chimeneas de cámara cerrada

Por otro lado, están las chimeneas de leña de cámara cerrada. La creación de esta clase de chimeneas supuso un verdadero avance con respecto al anterior. Su secreto reside en que permiten un mayor control de la cantidad de aire frío que entra para la combustión de leña. Su cámara cerrada mantiene el gas caliente por mucho más tiempo, logrando así una mayor temperatura y un mejor intercambio de calor con la habitación. Por ejemplo, las chimeneas cassette ofrecen un mejor aprovechamiento del calor, ya que evitan que esta energía se escape de manera descontrolada, concentrándose en el cassette y aumentando así la eficiencia de la combustión de la leña. 

Dentro de esta tipología de chimeneas cerradas existen varias clases según su estilo y diseño. Desde las más clásicas y rústicas, hasta las más modernas. Chimeneas centrales, redondas, de esquina, cuadradas, insertadas, al aire, etc. Opciones verdaderamente estéticas que se ajustan a cualquier tipo de hogar sin importar su decoración. 

Chimeneas de leña de doble cámara

Por último, nos encontramos con las chimeneas de leña de doble cámara. En este tipo de chimeneas se produce lo que se conoce como doble combustión. En la primera se quema el combustible (leña). Y en la segunda tiene lugar la combustión de los gases liberados, así como la quema de los residuos generados en la primera ignición. El resultado es más temperatura calorífica, menos residuos y menor cantidad de combustible quemado. 

Pros y contras de las chimeneas de leña

Para que aciertes en la elección de tu chimenea de leña es fundamental que conozcas las ventajas e inconvenientes de este sistema de calefacción tradicional. Vamos a empezar por sus puntos fuertes. 

Ventajas

Las chimeneas de leña son perfectas para aquellas personas que quieren en su hogar una fuente de calor ecológica. El combustible que utilizan es la madera. Una energía renovable muy económica que se lleva utilizando desde hace muchos años, sobre todo en las zonas rurales. Además, son un elemento decorativo de lo más acogedor e íntimo pudiéndose utilizar como complemento al sistema de calefacción central de tu casa y aumentar así el ahorro energético en el hogar. Y ¿por qué no? Si quieres, siempre puedes cocinar algún pequeño tentempié en ellas. En definitiva, estamos ante el sistema de calefacción más elegante y dinámico que existe. 

Inconvenientes

Pero no todo iban a ser ventajas. Las chimeneas de leña también tienen sus contras. Por ejemplo, no son aptas para toda clase de viviendas. De hecho, solo se pueden instalar en casas unifamiliares o áticos. De igual modo, requieren de un espacio extra para el almacenamiento de la leña. Asimismo, en los espacios muy grandes necesitan estar un tiempo previo encendidas, para que la estancia empiece a coger calor. En el caso de que existan corrientes de aire, estas pueden hacer llegar el humo de la chimenea hasta el resto de habitaciones de la casa. Por este motivo, te recomendamos el uso de chimeneas de leña cerradas, ya que son mucho más limpias y efectivas. 

Cómo se instala una chimenea de leña

Si estás interesado en contar con esta fantástica e idílica fuente de calor es necesario cumplir con una serie de premisas. La primera de ellas es la salida de humos. Esta ha de ser lo más recta posible y no ha de sobresalir más de 60 cm del tejado aproximadamente. De igual modo, es imprescindible mantener una distancia de unos 8 metros con árboles, paredes o cualquier otro obstáculo. Lo segundo, es que necesitamos una habitación amplia y con entrada de aire exterior para su instalación. ¿Necesitas más información al respecto? No dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te enviaremos un presupuesto y resolveremos todas tus dudas. 

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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