En las zonas en las que las horas de sol y los días soleados son abundantes, tarde o temprano surge la pregunta: ¿y si ponemos unos toldos para protegernos del sol y mantener la vivienda fresca en los meses de verano? Esto es todavía más importante en las zonas que en verano son muy calurosas. Sobre todo, en los casos en los que las ventanas, balcones o terrazas están orientados hacia el sur, sureste o suroeste. Son las que más horas de solo reciben, y también en las horas centrales del día. Y con la instalación de uno de los tipos de toldo disponibles, se puede tanto reducir la incidencia del sol en el interior de la vivienda como la sensación de calor y la subida de la temperatura interior.

Pero claro, colocar un toldo cuesta bastante dinero. Y en función del tipo de toldo, sus dimensiones y el número que haya que colocar, el presupuesto de colocación de toldos puede subir bastante. Por eso es recomendable informarse antes de nada, para conocer los tipos de toldo que se pueden instalar, su coste y las ventajas e inconvenientes de elegir uno u otro.

Tipos de toldo: características y ventajas de cada uno

Como hemos mencionado, hay distintos tipos de toldo para instalar en una vivienda. De ellos, el más común es el que se conoce como toldo de punto recto. Funciona por un sistema de brazos frontales que se suben y bajan para desplegar y recoger el toldo. En el caso de que se vaya a instalar en zonas en las que además de muchas horas de sol haga mucho viento, se puede reforzar para que aguante mejor sus ráfagas. Su manejo es muy sencillo y no ofrece complicaciones.

Otro de los tipos de toldo más utilizados es el vertical, también llamado estor. Suele utilizarse en terrazas como cierre en sistemas de toldos de terraza y se extiende alargándolo en posición vertical, como los estores de las ventanas. También se instala en grandes ventanales que dan a terrazas, para cubrirlos hacia el exterior. Cuando está desenrrollado es necesario sujetarlo a la barandilla de la terraza con un pasador, para el que también se puede poner un enganche cuando están situados en la parte inferior de la ventana. De esta manera no sufre daños por la acción de viento. Tampoco se deforma ni se cierra por error. Cuando se coloca en un balcón o en una terraza, este estor se puede separar hasta medio metro de la terraza o el balcón, gracias a que lleva acoplado un brazo extensible.

Una variante de este tipo de toldo es el de capota, uno de los tipos de toldo más habituales en ventanas pequeñas. Suele ser cuadrado o curvo, y puede ser fijo o móvil. En el caso del fijo, siempre estará colocado en la misma posición. Es decir, abierto. Si se puede cerrar, en su estructura habrá varios aros que se pliegan unos sobre otros para recoger el toldo.

Los toldos también pueden ser extensibles. Son de este tipo los que llevan instalado un sistema de transmisión de tensión a los brazos. Estos, cuando se les aplica movimiento, son los encargados de abrirse o cerrarse para desplegar o recoger el toldo. Eso sí, el sistema que hace moverse a los brazos no se ve puesto que se encuentra en su interior. El sistema puede llevar un solo brazo a un lado o a la mitad. También puede llevar dos, uno a cada lado del toldo.

El toldo plano es el que se utiliza para cubrir terrazas o patios. Se sitúa en posición horizontal, sobre un armazón de estructura cuadrada o rectangular, por cuya parte superior se corre o descorre el toldo. Esta estructura, que generalmente irá sujeta al suelo o a la pared, es generalmente recta, aunque también puede situarse en pendiente, para que el toldo, al abrirse, quede en pendiente. Lo que sí debe tener son las dimensiones de la superficie que se desee cubrir con el toldo.

Cuanto cuesta poner un toldo en casa

El presupuesto necesario para la instalación de un toldo varía en función de cual de los tipos de toldo se elija. Y de si se coloca en una ventana o en una terraza o balcón. Generalmente, estos últimos, es decir, los de tipo recto, serán los más caros, puesto que hará falta una estructura de gran tamaño para sujetarlos y desplegarlos. Frente a estos, los más baratos serán los toldos verticales que se colocan en los ventanales de acceso a terrazas y balcones, justo sobre ellos. Se pueden instalar desde solo 75 euros cada uno, en función de su material y dimensiones.

Eso sí, de media, la instalación de un toldo en casa puede costar alrededor de 500 euros, incluyendo la instalación del sistema de apertura y cierre del toldo y su estructura. También la mano de obra, que variará en función de la empresa y la localidad en la que se instale el toldo. Eso sí, esto es por unidad, y después será necesario multiplicar la cantidad de coste de cada toldo por el número de ventanas o balcones en los que se quiera instalar.

Contenido validado por María Luisa De La Rubia
Socia Fundadora en Reformadisimo
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