Los vinilos decorativos se han convertido en una opción muy apreciada para cambiar la decoración de una habitación, un baño o incluso de la cocina. También para personalizar las puertas, sobre todo las de cristal. Y no solo en interiores, ya que también se pueden utilizar en exteriores (eso sí, duran algo menos). Por diversos motivos. Entre ellos, que su aspecto, una vez colocados, es muy atractivo. También por su durabilidad y resistencia. Cómo no, también porque resulta más económico colocar vinilos en una habitación que realizar otro tipo de reforma. Además, dan mucha vida a las paredes de una estancia. Mucha más que la mayoría de papeles pintados.

Pero antes de revisar sus características o ver las diferentes razones por las que puede ser aconsejable utilizarlos, veamos de qué hablamos cuando hablamos de un vinilo decorativo. Pues de una película de vinilo, que es un derivado del plástico, rígida aunque flexible, que tiene una forma y unos colores personalizados. Una de sus dos caras lleva una película autoadhesiva, protegida generalmente mediante un papel para que no se deteriore antes de colocarlo. El adhesivo facilita su colocación prácticamente en cualquier superficie vertical. Eso sí, la superficie en cuestión debe ser lisa, por lo que no están indicados para colocarlas en paredes con gotelé.

En general, no importa con qué material esté fabricada la pared o superficie vertical que servirá de soporte al vinilo. Puede ser de cemento, contar con papel pintado, ser de madera, plástico, cristal o metal. Lo que no hay que hacer es colocar un vinilo decorativo sobre superficies, aparte de las que son rugosas, que tengan humedad. Tampoco hay que situarlos cerca de una fuente de calor, porque se despegarían. Fundamentalmente, por sus características.

Características de los vinilos decorativos

Una de las principales características de los vinilos decorativos es su resistencia. Utilizados en interiores pueden permanecer en su sitio, e inalterables, durante muchos años. Cuando se utilizan en exteriores, eso sí, su durabilidad cambia, ya que están expuestos a la acción de los elementos. En estos casos, es habitual que pasados cuatro o cinco años empiecen a deteriorarse. Pero aun así, seguirá todavía durante un tiempo más en un estado más que aceptable.

No solo los vinilos de colores oscuros o negros permanecerán inalterables durante mucho tiempo. Los que están impresos con otros colores también estarán en perfecto estado durante muchos años en interiores. Y sin que se deterioren sus tonos. Esto es gracias a que prácticamente todos los colores cuentan con más animación y viveza si se imprimen en vinilo que si lo hacen sobre papel.

Esto se debe sobre todo al material con el que está fabricado, el policloruro de vinilo o PVC, que viene del plástico, y que cuenta con una gran versatilidad y resistencia. No solo al paso del tiempo, sino también a la acción de diversos elementos. Es impermeable, y también soporta las llamas bastante bien. Además, es flexible, lo que facilita su colocación. También es maleable, lo que no solo contribuye todavía más a que se coloque cómodamente. También se puede adaptar a superficies con formas: una columna, la puerta de un electrodoméstico que sea ligeramente bombeada, etc.

Puede que pienses que preparar vinilos decorativos para personalizarlos es complicado. Pero nada de eso. Eso sí, hay que estar seguro tanto del espacio en el que se quiere colocar como de las dimensiones que tiene que tener. Una vez hecho esto, hay que elegir el dibujo que se utilizará para crear el vinilo. Si se quiere un vinilo con la forma del dibujo que quieres para él, solo hay que estar pendiente de darle las dimensiones adecuadas para luego cortar con facilidad para formar el relieve.

Como hemos mencionado, un vinilo personalizado es muy económico para decorar una superficie. Ya sea un pedazo de la misma o toda ella, completamente. No importa que sean de gran tamaño, los vinilos decorativos siempre serán más económicos que otras soluciones. Así, por ejemplo, se puede cubrir una pared completa con un vinilo, y siempre será más barato que hacerlo, por ejemplo, con papel pintado.

Con imágenes personalizadas

Los vinilos decorativos son otra forma de decorar las paredes con fotografías, cuadros, dibujos, etc. Si te atrae la idea de colocar una imagen atractiva en una pared, pero no quieres colgar cuadros ni enmarcar fotografías para hacerlo, uno o varios de estos vinilos pegados a la pared pueden ser la solución. Eso sí, tendrás que tomar algunas precauciones para hacerlo.

Las fotografías que elijas para imprimirlas sobre el vinilo, sobre todo si va a ser muy grande, deben tener la mayor resolución posible y ser de buena calidad. Así, al ampliarlas para imprimirlas sobre el vinilo no perderán calidad. Por lo tanto, no vale con fotografías sacadas con el móvil de cualquier manera. Deben estar tomadas con una cámara digital de cierta calidad o con un equipo fotográfico profesional.

También puedes utilizar dibujos o viñetas humorísticas para decorar espacios con vinilos que los lleven impresos. Y si te aburres de ellos, no hay ningún problema. Se puede solucionar de forma rápida y sencilla. Otra de sus características es que retirarlos es bastante sencillo. Puedes quitarlos y colocar otros que te gusten más. También puede que prefieras quitarlos del punto en el que están colocados para colocarlos en otra parte. Generalmente esto no es posible si el vinilo está preparado para pegarlo únicamente en una ocasión. Pero hay vinilos que están preparados para poder despegarse de la superficie en la que están colocados y pegarse de nuevo en otro sitio. No solo una vez, sino tantas como se necesite.

¿Por qué utilizar estos vinilos?

El aspecto de los vinilos decorativos es muy elegante, y mejoran nada más colocarse el de la superficie sobre el que van. Además, se trata de un elemento decorativo no muy utilizado en viviendas, lo que le dará un aire de modernidad. Hasta no hace mucho tiempo se solían encontrar en locales comerciales, oficinas o empresas. Pero desde hace un tiempo cada vez se encuentran en más viviendas, y cuentan con una gran aceptación. Renuevan completamente el aspecto de la estancia en la que se colocan, y cambian su apariencia, con una inversión no demasiado elevada.

Los vinilos decorativos no son en absoluto rígidos en cuando a formas o a lo que llevan impreso. Pueden ser pequeños, y colocarse varios en la pared, o uno de gran tamaño que la cubra por completo. Con la imagen que se desee. O incluso ser formas o siluetas en color negro. Los límites solo los pone quien quiera decorar su vivienda con ellos. Eso sí, para colocarlos hay que tomar algunas precauciones.

Si te apetece probar a decorar paredes, puertas, mamparas o cualquier superficie con vinilos, lo primero que tienes que hacer es limpiarla y secarla bien. Así se eliminará cualquier impureza o muesca de suciedad que haya sobre ella y dificulte el pegado de los vinilos decorativos. Por supuesto, primero hay que elegir la imagen o la silueta para el vinilo.

A continuación hay que comprobar que la superficie que va a servir de soporte al vinilo no tiene humedad. Y que tampoco está cerca de fuentes de calor. Por ejemplo, de un radiador. Si cumple estos requisitos ya no habrá problemas para colocarlo. Eso sí, hay que medir bien para saber dónde colocarlo. También colocar algunas guías para pegar el vinilo en el lugar deseado, y que no esté descentrado o torcido.

Con todo preparado ya solo te queda despegar la película o papel que cubre el lado del vinilo que se pegará a la superficie. Por el momento no es aconsejable retirar el que protege el lado que quedará a la vista. De esta manera se evita que los vinilos decorativos puedan sufrir daños en su colocación. Cuando esté colocado correctamente, sin bolsas de aire, ya se puede despegar la protección frontal del vinilo y comprobar cómo ha quedado.

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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