Hay muchos tipos de paredes interiores. Tantas como variedades de revestimientos pueden tener. A la hora de construir una vivienda u oficina, o de hacer una reforma, es necesario elegir uno entre los tipos de paredes interiores disponibles, para que su acabado no solo consiga que la pared tenga un atractivo especial. También para que, en muchos casos, el revestimiento pueda aportar otras ventajas. Por ejemplo, un mejor aislamiento térmico o acústico.

A la hora de seleccionar el revestimiento que llevarán los distintos tipos de paredes interiores, por tanto, no solo hay que tener en cuenta el presupuesto disponible. Eso sí, hay acabados prácticamente para todos los bolsillos. Y dentro de cada tipo de revestimiento, hay que considerar sus distintas variantes. Al final, las posibilidades de elección que tienes a tu disposición son inmensas. Por lo tanto, conviene tener claro antes de nada si necesitas algún tipo de revestimiento especial. También que es muy posible que los tipos de paredes interiores de la cocina y el baño sean distintos a los del resto de la casa. Anota también los distintos colores que podían tener los acabados, y procura hacerlo todo antes de que la reforma esté en marcha para tenerlo todo claro cuando le llegue el turno a las paredes. A continuación tienes los principales tipos de paredes interiores en cuanto a revestimientos disponibles.

Tipos de paredes interiores: revoque con pintura o placas de pladur

Revoque

El revoque con pintura es quizá el más popular de los tipos de paredes interiores en la actualidad. Sobe todo, en estancias como el salón, el comedor o los dormitorios. Para ponerlo a punto, lo primero que hay que hacer es revocar cada pared con yeso o cemento, con especial cuidado de cubrir toda la superficie original. Es un sistema muy utilizado, por ejemplo, en paredes en las que se ha eliminado el gotelé o se quiere cubrirlo. De esta manera se consigue que la superficie sea finalmente lisa.

Una vez hecho esto, llega el momento de pintar las paredes con los colores deseados. Gracias a esto, las paredes revocadas y después pintadas se pueden cambiar de color cada vez que sea necesario sin necesidad de organizar una gran obra de reforma. Pintar las paredes es engorroso, de acuerdo, pero la obra puede estar lista en uno o dos días y sin mucho presupuesto ni dificultades para hacerlo. Además, en caso de que se necesite, en un futuro, colocar otro tipo de revestimiento encima, se puede hace sin mayores problemas.

Pladur

Otro de los tipos de paredes interiores lisas que se pueden instalar son las paredes de pladur. Eso sí, en este caso solo se pueden utilizar para la creación de nuevas paredes o divisiones. Están acabadas con placas de tipo de cartón-yeso, que a pesar de parecer endebles, gracias a su interior con armazón metálico y a los avances en resistencia de su revestimiento, son ya tan aislantes y duraderas como las paredes de ladrillo convencionales. Cuando están colocadas las placas, se pueden pintar o aplicar sobre ellas otro tipo de revestimiento. Eso sí, hay que tener en cuenta que este tipo de placas, si no se utilizan las que son adecuadas para ambientes húmedos, se deterioran por la humedad.

Estuco y papel pintado

Papel pintado

Los tipos de paredes interiores con papel pintado, cuentan con revestimientos que se pueden aplicar sobre una pared lisa revestida o sobre una de pladur sin mayores problemas. El acabado con papel pintado, también conocido como empapelado, es quizá uno de los formatos de revestimiento más populares que existen. Eso sí, los papeles pintados actuales han evolucionado muchísimo, y tienen muy poco que ver con los papeles que se utilizaban ya hace décadas para revestir las paredes.

En la actualidad los hay incluso lavables, y elaborados a partir de telas y otros materiales. Además, su variedad en cuanto a diseños es inmensa. Por lo tanto, localizar un papel pintado para prácticamente cualquier tipo de estancia y estilo de decoración es, aunque algo laborioso porque tocará ver muchos papeles pintados, bastante sencillo.

Los papeles pintados actuales también tienen un sistema de aplicación mucho más sencillo que los del pasado, e incluso se pueden encontrar con el lado para pegar a la pared ya listo para humedecerlo un poco y pegarlo. Si en algún momento se estropea o se quiere cambiar, no tendrás excesivos problemas para hacerlo. También podrás, en muchos casos y si se trata de un papel pintado liso, pegar otro encima cuando quieras renovarlo. Eso sí, al colocarlo hay que tener mucho cuidado para que queden bien, y además la mayoría de papeles pintados no aguantan la humedad.

Estuco

El estuco es un efecto que se aplica en paredes de interior a las que se quiere dar aspecto de pared envejecida. Se utiliza mucho en estilo rústico y en paredes de viviendas construidas en pueblos. Eso sí, no lo puede hace cualquiera. Es mejor que de este tipo de revestimiento se encargue un especialista. Su aspecto es muy acogedor, peo hay que sabe cómo hacerlo bien para que quede como es debido.

Tipos de paredes interiores: madera y piedra

Dos de los elementos que más se utilizan últimamente en revestimientos para distintos tipos de paredes interiores son la madera y la piedra. Ambos son elementos naturales y versátiles, y se pueden colocar sobre la pared con distintos acabados y formatos.

Madera

En el caso de la madera, no es necesario que cubra todas las paredes, y ya solo con colocarla en una aumentará su aislamiento y calidez. Además, proporcionará una sensación de confortabilidad que la convierte en ideal para las paredes de dormitorios. Y no solo para decoraciones de estilo rústico, ya que puede quedar bien prácticamente con cualquier estilo. Incluso con los más elegantes.

La variedad de tipos de maderas disponibles para decoración es bastante variada. También hay diferentes formatos para su colocación en las paredes. Se pueden elegir bloques tanto lisos como rugosos, y con distintos grosores. También en colores y tonalidades naturales diferentes. Por esto es por lo que la madera puede cuadrar bien en cualquier espacio. Eso sí, es bastante costosa en el recubrimiento de paredes. Pero si te gusta este tipo de acabado, se puede optar por paneles y bloques de imitación, o bloques de madera reciclada. Son mucho más económicos y su aspecto no es en absoluto el que dan los materiales sintéticos de antaño.

Piedra

En cuanto a la piedra, se utiliza mucho para baños y cocinas. Hay placas de piedra con multitud de acabados y colores naturales. Es un revestimiento muy resistente, por lo que entre los tipos de paredes de interiores para baños y cocinas disponibles, la piedra ofrece uno de los acabados más apropiados para que el paso del tiempo no haga mella en ellas. Además, resiste muy bien la humedad y el paso del tiempo. Eso sí, en función del tipo de piedra, la reforma puede salir cara, porque hay algunas de coste muy elevado. Para solventar el problema también se pueden optar por paneles de imitación.

Estos son solo algunos de los tipos de paredes de interiores que puedes instalar en una vivienda o en una oficina cuando hagas una reforma. Pero hay muchos más. Si quieres conocerlos todos, o al menos los que más te convendría instalar, lo más aconsejable es consultarlo con una empresa experta en reformas, como Reformadísimo. Ponte en contacto con nosotros y te aconsejarán sobre las diferentes opciones a tu alcance.

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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