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Una renuncia con motivo

Por qué solo hacemos reformas integrales

Cada semana decimos que no a baños sueltos y cocinas sueltas. Renunciamos a ese dinero a propósito, y no por capricho: porque es la única forma de responder de verdad por tu presupuesto y tus plazos. Te lo contamos sin rodeos.

Las razones, de verdad

Cuatro motivos (el tercero es el que nadie te cuenta)

Las instalaciones no entienden de habitaciones

La electricidad y la fontanería de tu casa son un solo sistema. Renovar "solo el baño" sobre una instalación de 1975 es ponerle una rueda nueva a un coche con el motor gripado: pronto vuelve a fallar, y entonces hay que romper lo recién hecho.

El precio solo se puede prometer si se controla todo

Nuestros precios unitarios por contrato existen porque dirigimos la obra entera: cada gremio, cada plazo, cada partida. En una obra parcial dependes de lo que ya había, y lo que ya había es la fuente de los imprevistos.

Una sola obra molesta una vez

Reformar la casa por capítulos significa vivir entre polvo y ruido varias veces, pagar desplazamientos y montajes varias veces, y descubrir que el suelo del salón ya no casa con el del pasillo. La integral concentra la molestia en 3–5 meses, una vez en la vida.

Hacer una sola cosa nos hace mejores en esa cosa

Desde 2012 repetimos las mismas partidas en más de 1.150 hogares de Madrid. Esa repetición es lo que nos deja prometer plazos y precios, y cumplirlos. Quien hace de todo no puede prometer casi nada.

La pregunta incómoda

"¿Y si yo solo quiero el baño?"

Entonces no somos tu empresa, y te lo decimos a la cara, que ya es más de lo que hacen muchos. Hay buenos profesionales para obras parciales, y un baño bien hecho por quien se dedica a baños siempre será mejor que un baño hecho a regañadientes por quien quería la casa entera.

Pero si tu casa entera pide a gritos una renovación (instalación antigua, distribución de otra época, ese baño que es solo el síntoma) entonces sí: somos exactamente lo que buscas. Y la cuenta, aunque parezca lo contrario, suele salir mejor: una obra integral bien dirigida cuesta menos que tres parciales mal hilvanadas.

¿Cómo lo hacemos para que el presupuesto no se mueva? Eso es el método: partida a partida, por contrato →

No hacemos pintura. No hacemos cambios de grifo. No hacemos cocinas sueltas.

Hacemos casas enteras. Y las hacemos en serio.

¿Tu casa es de las nuestras?

Salgamos de dudas en una visita

Viene un arquitecto y un arquitecto técnico, ven tu casa y te dicen con honestidad si una integral es lo que necesita, y cuánto costaría, partida a partida. Sin compromiso.

De la revista

Para leer con un café

Los 7 errores más comunes al reformar , casi todos nacen de obras a medias y responsabilidades partidas.

Precios unitarios vs. llave en mano , la diferencia de modelo que explica por qué solo hacemos integrales.

¿Hablamos de tu casa?

Un especialista en reformas la ve, la mide, te escucha. Te vas con una cita para que te presenten una propuesta de distribución y un presupuesto de verdad, partida por partida.

Clara