El cuidado de la fachada de un inmueble es indispensable, ya que su desgaste repercute directamente sobre el bienestar en el interior de la vivienda. Un buen ejemplo de ello es la aparición de grietas y humedades que causan filtraciones hacia el interior. A continuación, vamos a analizar las principales causas del deterioro de las fachadas, así como su prevención. 

Causas del deterioro de las fachadas 

Entre las causas del deterioro de las fachadas de los inmuebles las inclemencias meteorológicas ocupan el primer lugar. Sin embargo, estas no son las únicas responsables del daño progresivo que padecen. Esto es debido a que las fachadas están expuestas a multitud de factores que afectan tanto a su estética, como a la calidad de su infraestructura. 

Agua y humedad

Las estaciones lluviosas traen consigo una gran cantidad de precipitaciones que inciden directamente sobre la fachada de los edificios. El agua tiene un gran poder de erosión sobre los materiales, lo que supone un riesgo de padecer humedad por filtraciones. Una mala impermeabilización de la fachada puede suponer graves problemas para la estabilidad del inmueble, así como para el bienestar en el interior de la vivienda. El agua de lluvia además, puede condicionar la aparición de hongos y manchas en las paredes. Esto se produce porque las lluvias arrastran consigo polvo y semillas en suspensión que, en combinación con el agua, favorecen la proliferación de microorganismos en la fachada. En el caso de que el inmueble esté ubicado en una zona donde los inviernos sean crudos, es posible que la fachada sufra a causa de las heladas que deterioran los revestimientos al congelarse y expandirse el agua que penetra en ellos. 

Por otro lado, los edificios que se encuentran en zona de costa pueden sufrir de lo que se conoce como salinidad. Es decir, las sales del agua del mar en el aire tienen un efecto que, a largo plazo, causa daño sobre la fachada de los inmuebles. También pueden producir movimientos mecánicos en su estructura causados, principalmente, por la cristalización de dichas sales. 

Viento

El viento es un factor a tener muy en cuenta en edificios con una altura superior a los 20 metros. Este fenómeno meteorológico en su versión más agresiva puede generar vibraciones en el inmueble que afectan directamente a elementos estructurales del edificio y, en consecuencia, a la seguridad de su interior. Por este motivo, antes de su construcción se suelen realizar estudios sobre la acción que puede causar el viento sobre el mismo. 

Temperatura

Los cambios bruscos de temperatura también afectan de manera considerable al deterioro de las fachadas de edificios. Con el calor, los materiales se dilatan y crecen. Con el frío, los materiales de construcción se contraen y reducen su tamaño. Para evitar estos cambios en su volumen es necesario contar con juntas de dilatación que garanticen la estabilidad del inmueble durante la pérdida o ganancia de esos centímetros por cambios en la temperatura ambiente. Por esta razón, las zonas geográficas con mayor estabilidad térmica son ideales para la edificación. 

Por expansión hídrica

En este caso, estamos ante un problema derivado del proceso constructivo de edificios. La expansión hídrica es la transformación que sufren los materiales de construcción, en especial los materiales cerámicos, al absorber la humedad del ambiente tras su proceso de cocción. La consecuencia de ello es un aumento en su volumen conocido como expansión hídrica. Este cambio se produce tras la extracción del horno de cocción de los materiales y durante los primeros días de reposo. Por ello, es necesario esperar un periodo de tiempo de seguridad (mínimo de 45 días) desde la cocción y hasta la puesta de dichos materiales en obra. De esta forma, nos aseguraremos que el material en cuestión ha alcanzado su volumen máximo. 

Por expansión del mortero

Continuamos con problemas derivados del proceso constructivo. En este caso, vamos a hablar de la expansión del mortero. Para que este material se endurezca ha de pasar por un proceso llamado fraguado. El tiempo de fraguado del mortero depende de multitud de factores interrelacionados como, por ejemplo, la humedad ambiente, la temperatura, el tipo de cemento, etc. Además, en el mercado existen una serie de productos o aditivos que se añaden a la mezcla, a fin de acelerar o retardar dicho proceso. Cuando no se espera el tiempo necesario para que el endurecimiento del mortero se produzca de manera correcta se corre el riesgo de que este proceso se produzca una vez colocada la pieza. El fraguado sigue avanzando en el interior provocando tensiones en la estructura del edificio que podrían llegar a causar grietas e incluso roturas en la superficie de la fachada

Pintadas y grafitis 

Otra de las causas del deterioro de las fachadas de inmuebles es la propia mano del hombre. Por desgracia, nos encontramos a diario con paredes que han sido cubiertas por grafitis o que contienen algún tipo de pintada. El método más rápido para solucionar este problema es ocultar este daño por medio de una capa de pintura. Sin embargo, esta solución es solo estética. A la larga, este remedio podría llegar a ser incluso más perjudicial para la salud de la fachada. Un estudio realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas con varias clases de pintura, ha demostrado que los tonos verde y azul son los más duraderos y dañinos y que los esmaltes presentan serios problemas para su eliminación total. Por otro lado, se comprobó que la mayoría de productos dejan veladura. Todo ello, conforma un conjunto de daños que estarían afectando directamente a la calidad de la fachada. 

En conclusión, el mantenimiento y la prevención son claves para evitar el deterioro de las fachadas. Siempre es preferible tener que efectuar una obra de mantenimiento preventivo que una reparación correctiva en el edificio. Si tienes que realizar una reforma integral que incluya la reparación o mantenimiento de la fachada del inmueble, ponte en contacto con Reformadísimo. Somos especialistas en el sector y contamos con un amplio equipo de profesionales de cada gremio. Pídenos presupuesto sin compromiso. 

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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