El mercado inmobiliario está en constante movimiento y evolución. Hay épocas en las que los precios de viviendas y locales se estancan e incluso bajan en algunas zonas. Pero en general, cuando la situación económica se estabiliza, los precios vuelven a escalar. Es lo que hace que la compra de una vivienda como inversión sea de una de las más comunes desde hace ya varias décadas. En general, las viviendas y locales que se adquieren como inversión suelen venderse por un precio mayor del que se compraron. Pero en mejor estado. Comprar, reformar y vender es una práctica habitual en el sector inmobiliario. Pero ¿es realmente una buena inversión?.

La respuesta a esta pregunta no es tan sencilla como parece. En realidad, si es o no una buena inversión comprar un inmueble para reformarlo y venderlo depende de numerosos factores. No basta con comprar una casa que necesita una reforma integral, reformarla y sacarla de nuevo al mercado. Hay que tener todo tipo de consideraciones en cuenta, relacionados tanto con el inmueble como con dónde está, para que sea rentable. Es importante tener todo en cuenta antes de efectuar ninguna operación, pero ¿sabes lo que tienes que tener en cuenta para saber si comprar, reformar y vender es una buena inversión? Aquí lo tienes

Comprar, reformar y vender: en qué consiste

La operación inmobiliaria consistente en comprar, reformar y vender una vivienda o un local no es complicada. Un particular o una empresa compra un piso, una casa o un local comercial que necesite una reforma, lo arregla y después lo saca de nuevo al mercado, por un precio mayor del que le costó comprarlo y reformarlo. Si el precio que consigue por la venta es notablemente mayor, la operación habrá sido un éxito. Si en la venta no se logra un precio mucho mayor, la operación será un fracaso.

Generalmente, los inmuebles que se compran para reformar en este tipo de operaciones son antiguos o necesitan reforma. Necesitan una mejora importante, y por eso, su precio suele ser bastante inferior al del mercado. Porque es necesaria, además de la de la compra, otra inversión para ponerlo al día. Esta variará de un caso a otro, pero generalmente lo mínimo que habrá que hacer es cambiar su instalación, suelo, carpintería exterior e interior y reparar y pintar las paredes.

Si estas tienen paredes remozadas décadas atrás, es posible que requieran operaciones como retirar el gotelé. Así se revaloriza la vivienda. Una vez termine la obra, el objetivo es que la vivienda o el local que se va a utilizar en la operación inmobiliaria parezca nuevo. Y que las mejoras que tenga con respecto a su estado anterior sean importantes. De esta manera podrás obtener más beneficios en su venta. Porque su aspecto será el de un inmueble prácticamente nuevo. Además, con un estilo actual.

Sin ocupar el inmueble, justo tras la reforma, toca sacarlo a la venta, por una cantidad mayor de la que invertiste en su compra y reforma. Pero algo que parece tan sencillo, no lo es tanto. Hasta poner el cartel de “se vende” de nuevo en ella, hay que analizar cuidadosamente todo tipo de factores.

¿Qué tipo de inmueble es apto para comprar, reformar y vender?

Para que una inversión de compraventa, reforma mediante, sea rentable, no sirve cualquier tipo de inmueble. Para comprar, reformar y vender, debe cumplir una serie de requisitos. El primero es que no importa si tiene muchos defectos superficiales siempre que su estructura esté en buen estado y cuente con abundante luz natural. De otra manera, será un inmueble oscuro aunque esté reformado, y no tendrá tanta salida. Eso sí, si la reforma a hacer es de gran envergadura, ten en cuenta qué posibilidades tienes de sacarle beneficio en función de varios factores.

Además de los acabados, tendrás que valorar la finca en la que esté y sus servicios, si es un piso. En caso de que sea una vivienda unifamiliarsi tiene algo de terreno alrededor o no. En ambos casos jugará un papel importante su ubicación y los servicios y transportes que tiene cerca. Si es un local comercial, también la vía en la que se encuentre, y el tipo de negocio al que esté dirigido.

Es aconsejable que evites comprar inmuebles en zonas problemáticas y deprimidas, porque ahí la vivienda no solo no se revaloriza, sino que también perderá valor. Aunque la dejes tras la reforma como nueva, en muy pocos casos conseguirás unos beneficios apreciables. Solo hay una excepción en este caso. Si están previstas actuaciones municipales, regionales o privadas destinadas a mejorar la zona. En caso de que, por ejemplo, una zona vaya a ser completamente remodelada, y suban sus dotaciones de servicios y vivienda nueva, sí es interesante realizar una o varias operaciones de este tipo con inmuebles de segunda mano.

En el caso de ser una vivienda o un inmueble en zonas rurales, las viviendas con más posibilidades a la hora de comprar, reformar y vender son las que se encuentran en localidades con cierto número de servicios básicos. Por ejemplo, cercanía a tiendas, farmacia, médico, etc. Sobre todo, las que se encuentran en localidades con servicios como colegios e institutos, o muy cerca de ellas. Y últimamente, las que están en localidades que cuentan con la posibilidad de contar con una conexión a Internet potente y fiable, y buena cobertura de móvil.

El teletrabajo, que tras su adopción durante la pandemia cuenta con cada vez más adeptos que buscan salir de las grandes ciudades y sus precios, puede ser un aliado para que estas poblaciones aumenten su población estable. Y también para que suban ligeramente las operaciones que permiten comprar, reformar y vender inmuebles.

Consideraciones sobre la zona en la que se compra para una buena inversión

En una operación que consista en comprar, reformar y vender una vivienda en una zona urbana, además de cómo está la vivienda o el local que quieres comprar como inversión, tal como hemos mencionado, importa dónde está. Eso quiere decir que además de que la zona o el barrio en el que vas a comprarlo esté bien, mejor será para la operación que cumpla una serie de requisitos. Lo primero es revisar las comunicaciones de la zona. Por muy bien que quede la reforma, no valdrá lo mismo si no cuenta con transporte público adecuado. En función de la ciudad, debe tener cerca autobuses, estaciones de tren o incluso metro en algunas capitales de provincia.

También debe tener buenos servicios básicos: calles asfaltadas, aceras en buen estado o con previsión de reparación. En este caso no está de más pasarse por el ayuntamiento de la localidad para saber si hay algún plan de mejora y rehabilitación para la zona aprobado o en vías de aprobarse. También debes valorar si hay cerca todo tipo de comercios básicos: supermercados, mercerías, bancos, mercados municipales, carnicerías, fruterías, etc. Poder contar con todo tipo de servicios solo con dar un pequeño paseo de unos 15 minutos es atractivo para quienes quieran comprar una casa y no gusten de tener que coger el coche para ir a un centro comercial a hacer la compra, o tener que depender de Internet.

No solo eso, ya que en la posibilidad de éxito a la hora de comprar, reformar y vender un inmueble también influye el tipo de barrio y/o distrito en el que se encuentre. En cada uno de ellos, el tipo de posibles compradores y sus posibilidades económicas y necesidades será distinto. Por eso es necesario valorar también a qué tipo de comprador te diriges. Con la compra, la reforma y la venta. Por eso, si quieres que la operación esté dirigida a un tipo de comprador concreto, tendrás que seleccionar los barrios más adecuados para encontrar a ese tipo de cliente y que esté dispuesto a comprar.

La reforma, un paso imprescindible que decidirá buena parte del éxito

Además de comprar el inmueble adecuado, también hay que cuidar la reforma que harás en él antes de la venta. No es aconsejable que únicamente le des un lavado de cara, con materiales baratos y pocos cambios. Lo más recomendable es acometer una reforma integral de la mano de profesionales. En ella no solo tienes que cuidar los materiales y las instalaciones. También tienes que cuidar el estilo que quieras darle, en función del tipo de comprador que busques cuando empieces el proceso de comprar, reformar y vender el inmueble.

Así, si buscas un comprador con cierto poder adquisitivo, urbanita, sin hijos y de gustos modernos y con gusto por un estilo minimalistano puedes hacer la misma reforma que harías para un matrimonio con hijos, que igual prefieren un estilo japandi o nórdico. No solo sus gustos son distintos. También sus preferencias y necesidades. Eso sí, tras la reforma, el inmueble tiene que parecer que es completamente nuevo, y su aspecto actual y moderno, independientemente del estilo en el que se haya reformado.

Este será otro de los grandes puntos clave para que comprar, reformar y vender resulte una buena inversión. Porque hacerlo, eso sí, teniendo en cuenta el estado del mercado y la situación económica en cada momento, suele resultar bastante rentable, y una buena inversión. Solo tienes que tener olfato para la compra de inmuebles, contar con el apoyo de una buena empresa especialista en reformas, y capital para la inversión. Si cumples todos estos requisitos ¡anímate a hacerlo!

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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