Las puertas correderas son una gran solución para los espacios pequeños. Y constituyen además un elemento de paso muy estético que está disponible en diferentes medidas y materiales. Si estás pensando en elegir una puerta corredera de madera esto es todo lo que necesitas saber. 

Cómo elegir una puerta corredera de madera

Antes de elegir tu puerta corredera de madera es importante que te asegures bien de si puedes instalarla. Ten en cuenta que las puertas correderas van sobre rieles para poder deslizarse y, a veces, no siempre es posible su colocación. Además, estas puertas, por lo general, son más anchas que las normales, así que no olvides medir bien el acceso a la estancia para evitar errores. Por ejemplo, un modelo con una única hoja tiene aproximadamente 83 cm de ancho por una altura de 202 cm. Por el contrario, los modelos con dos hojas poseen un ancho mínimo de 160 cm.  En el caso de que cumplas con estas normas, podrás ahorrarte un espacio de 1 m2 en el ángulo de apertura.

Otras consideraciones a las que deberás prestar atención a la hora de escoger tu puerta corredera de madera son:

Material

Uno de los materiales más utilizados en la fabricación de puertas correderas es la madera. Las más económicas son aquellas que están hechas de contrachapado recubierto de madera noble. No es habitual el uso de madera maciza en este tipo de puertas debido a su peso y volumen. Las puertas correderas de madera suelen utilizarse para interior. Especialmente, para baños, comedor, dormitorios y espacios de paso, ya que brindan una mayor hermeticidad y aislamiento acústico. Asimismo, la madera es un material que aporta calidez y sobriedad a las estancias. Son múltiples los acabados en madera que podemos encontrar para este tipo de puertas. Desde madera de nogal vista hasta diseños más económicos hechos de pino. No obstante, las más utilizadas son las de MDF o tablero de fibras de madera y las de melamina

Rieles y ruedas

Otro punto a considerar para la correcta elección de una puerta corredera de madera es la condición de sus rieles y ruedas. Estos rodamientos han de tener la calidad suficiente para poder soportar el peso de todo el conjunto, sin olvidar el desgaste producido por el uso diario. En este sentido, existen varios tipos de modelos. Los hay en los que el riel se puede fijar a la pared o sobre el techo o sobre el techo y el suelo. Nuestro consejo es que siempre compruebes el estado de los rodamientos de bolas para evitar posibles problemas a la hora de deslizar la puerta. Por último, observa el peso que pueden aguantar, ya que los hay que no soportan más de 30 kilos y otros que pueden llegar a tolerar más de 100. Otro consejo es que optes por un sistema que cuente con un tope final que evite que la puerta choque al abrir o cerrar. Existen rieles motorizados para controlar la apertura de la puerta corredera a través de un mando o detector de presencia. Muy útil para personas con movilidad reducida. 

Precio

Lo cierto es que las puertas correderas no son más caras que el resto. Todo dependerá del modelo y calidad de madera que elijas. Por ejemplo, una puerta corredera con espejo ronda los 200 €. Los modelos hechos a medida o de gama alta incrementan el precio. 

Tipos de puertas correderas

Como hemos dicho al principio de este post las puertas correderas están disponibles en una gran variedad de modelos y diseños. Para elegir una puerta corredera de madera necesitas conocer también sus diferentes tipos. Toma nota. 

Puerta corredera solapada

Estas puertas se deslizan sobre un raíl colocado en la pared, que queda oculto cuando la puerta está abierta. Una puerta corredera solapada es económica y fácil de instalar. El único inconveniente, por así decirlo, de esta clase de puertas es que necesitan de una pared libre de obstáculos para su buen funcionamiento. Es decir, no podrás colocar cuadros, enchufes o estanterías en la pared sobre la que se vaya a deslizar una puerta corredera de este estilo. 

Puerta corredera encastrada

Esta puerta corredera, a diferencia del modelo anterior, se desliza sobre un raíl que desaparece dentro de la pared cuando la puerta está abierta. Por este motivo, se gana más espacio y estética en la estancia. Sin embargo, su instalación es bastante más compleja y cara, ya que necesita de un mayor trabajo de acondicionamiento. Para ello, se necesita crear un tabique doble de escayola o madera donde quedará escondida la puerta. 

Puerta corredera semi encastrada

En este caso, una parte de la puerta queda dentro del tabique mientras que la otra permanece visible, pudiendo ser esta giratoria o abatible. Si tu pared no es muy profunda como para colocar una puerta encastrada, siempre puedes optar por esta posibilidad. 

Puertas correderas enfrentadas

Este sistema consiste en la colocación de dos hojas enfrentadas en la cara vertical de la pared. También se las conoce como puertas correderas dobles. Muy apropiadas para salones, comedores y estancias de gran tamaño. 

Puertas correderas paralelas

Aunque pueda parecer lo mismo, no lo es. En este caso, cada hoja está situada en cada lado del vano de la pared. Por esta razón, su instalación es más complicada debido a que cada hoja debe encajar a la perfección para no perder capacidad de aislamiento térmico y acústico. 

Puertas correderas telescópicas

Esta clase de puertas son muy utilizadas en grandes espacios. Van a ras de suelo y hasta el techo en gran formato. El material más utilizado en este tipo de puerta corredera es la madera con alguna clase de chapado. 

Puertas correderas plegables

Estamos ante puertas muy estéticas utilizadas sobre todo en carpintería exterior. Aquí las hojas se pliegan sobre sí mismas para abrir o cerrar la estancia. 

Puertas correderas apilables

Este es un sistema muy parecido al anterior solo que funcionan de manera muy similar a una persiana. Es decir, las hojas son trasladadas por una guía para su correcto funcionamiento. 

En todos los tipos de puertas, las guías pueden quedar al aire para un estilo más moderno o industrial o, por el contrario, estar cubiertas con un embellecedor para estilos más clásicos

Accesorios para puertas correderas

La estética de una puerta corredera de madera puede variar considerablemente sobre la base de los accesorios que elijas. Los tiradores, por ejemplo, deben ser siempre los adecuados a un modelo corredero. Puedes elegir entre diferentes materiales como el cristal, la cerámica o el acero. Todo dependerá de tus gustos, así como del estilo de la estancia. Por otro lado, los ojos de buey, además de dejar pasar la luz, aportan un toque decorativo nada despreciable. Los herrajes y guías al aire o con embellecedor aportarán un matiz personal a tus puertas. 

Ventajas de las puertas correderas de madera

Las puertas correderas de madera son la solución perfecta para separar ambientes sin restar espacio a la estancia. La madera es un material funcional, práctico y estético que aporta un extra de calidez al hogar. Además, se adapta a todos los estilos decorativos sin problema. Estas son las ventajas de utilizar puertas correderas de madera:

  • Facilitan el cierre de espacios de más de 4 m de ancho de manera ordenada y elegante. 
  • La madera es más segura que otros materiales, como el vidrio,04 que se pueden romper con mayor facilidad. Especialmente, si tienen más de 0.8 m de alto o más de 1 metro de ancho. 
  • Este material se puede personalizar fácilmente por medio de barnices y pinturas de diferentes tonalidades. 
  • La madera es mejor aislante térmico y acústico. Mantiene el calor dentro de las estancias disminuyendo así el consumo energético. 

Mantenimiento de una puerta corredera de madera

Las maderas bien tratadas no necesitan de un alto mantenimiento. Basta con que limpies tu puerta con un trapo ligeramente húmedo y sin productos agresivos. Estos son algunos consejos para limpiar una puerta de madera. 

Por otro lado, es importante prestar atención a las guías, el elemento más sensible dentro de una puerta corredera. En este lugar se suele acumular bastante suciedad que impide que la hoja se desplace con soltura. Limpia a fondo una vez al mes los raíles para que este desplazamiento sea del todo fluido. Para ello, solo tienes que retirar la hoja desencajando así la puerta y colocándola en un lugar seguro. 

Finalmente, no olvides limpiar también los herrajes de tu puerta. Algunos modelos no cuentan con ellos. No obstante, hay que mirar las sujeciones y platinas para su limpieza. Asimismo, el mantenimiento de los rodamientos será indispensable para el buen funcionamiento de la puerta, así como la prolongación de su vida útil. Todo este proceso evitará atascos innecesarios en las guías, así como el ahorro de tener que cambiar tu puerta antes de tiempo. 

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Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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