La calidad de vida dentro de una casa no solo depende de su comodidad, sino también de la ausencia de ruidos, así como de filtraciones de aire. Para ello, es importante conocer los diferentes tipos de ventanas herméticas que podemos colocar en una vivienda. Esto es todo lo que necesitas saber al respecto. 

Qué es una ventana hermética

Las ventanas herméticas son aquellas que poseen un aislamiento térmico y acústico total. Es decir, a través de ellas no hay fugas de temperatura ni paso de ruidos indeseados. Para ello, los fabricantes utilizan diferentes tipos de materiales a prueba de hermeticidad. No obstante, ¿cómo puedo saber si mi ventana es 100% hermética?

Aunque estos elementos son probados y sometidos a ensayo antes de su puesta a la venta, siempre puede haber pequeños fallos. Una manera de comprobar la hermeticidad de tus ventanas es mediante el método de la tira de papel. Atrapa un trozo de papel no demasiado fino entre el marco y la hoja de la ventana. Si una vez hecho esto puedes sacar la tira de papel con facilidad, esto indica la falta de hermetismo de tus ventanas. Si, por el contrario, el trozo de papel queda atrapado entre el marco y la hoja, esto será indicativo de un buen nivel de hermeticidad. 

Tipos de ventanas herméticas

Como hemos visto, la hermeticidad es una propiedad que viene determinada por el grado de cierre de una ventana. Asimismo, esta característica también se verá potenciada por la clase de materiales utilizados tanto para el marco como para el tipo de cristal. De esta manera, nos podemos encontrar con los siguientes tipos de ventanas herméticas:

Ventanas de aluminio

Esta clase de ventanas son muy resistentes a los cambios de temperatura, por lo que pueden ser utilizadas en cualquier zona geográfica. Su diversidad de colores y gama de acabados las han convertido en una de las elecciones preferidas por los consumidores. Por último, las ventanas de aluminio más herméticas son aquellas que incluyen rotura de puente térmico. 

Ventanas de madera

Las ventanas de madera son muy utilizadas para viviendas de estilo rústico o rural. La madera en sí mismo ya es un material con propiedades aislantes naturales. No obstante, estas ventanas son especialmente sensible a la radiación solar, por lo que necesitan de un mantenimiento específico. Además, su coste está por encima del resto de opciones en cuanto a ventanas herméticas se refiere. 

Ventanas de PVC

Estamos ante la ventana hermética por excelencia. La evolución del PVC desde su aparición y hasta hoy día, ha sido muy favorable para el sector de la construcción. Sus principales propiedades son su fácil mantenimiento, así como su capacidad para la insonorización y aislamiento térmico. Además, el PVC puede adaptarse a todos los estilos decorativos, lo cual le convierte en mucho más atractivo para el usuario. 

Ventanas según el tipo de cristal

Una vez que ya tenemos elegido el material para el marco de las ventanas, es momento de prestar atención a los cristales. El aislamiento térmico y acústico de una ventana puede ser:

  • Simple: por medio de una hoja de cristal única.
  • Doble: ventanas de doble vidrio compuestas por dos o más hojas de cristal que están separadas por una cámara de aire. 

El grado de hermeticidad y aislamiento de un cristal también depende de su grosor. Es decir, a mayor espesor, mayor superficie de cámara de aire y, por lo tanto, mejor aislamiento ofrecido.   

Tipos de ventana según el cierre

La manera en que se puede cerrar una ventana también puede ser determinante a la hora de conseguir un mejor hermetismo. Los sistemas de cierre para ventanas son múltiples, pudiéndose encontrar las ventanas correderas, las ventanas abatibles, con cierre oscilo batiente, las ventanas pivotantes, las combinadas, etc. La decisión sobre qué tipo de cierre es mejor dependerá de tus propios gustos y necesidades, así como del espacio disponible en la vivienda. 

Beneficios para el hogar de las ventanas herméticas 

Las ventanas herméticas suponen una serie de ventajas de cara al confort y sostenibilidad de una vivienda. Por ejemplo, la hermeticidad nos protege tanto del frío como del calor. Esto significa un uso reducido de los sistemas de calefacción y climatización. Así, se reduce el consumo y, por consiguiente, el gasto en electricidad. 

Por otro lado, las ventanas herméticas no solo son una excelente barrera contra los molestos ruidos. Por otro lado, cuanto más hermética sea una ventana menor será la suciedad y contaminación que entre del exterior. De igual modo ocurre con la humedad. Una ventana con un correcto sistema de aislamiento te permitirá evitar las filtraciones de agua, así como la condensación dentro de la vivienda con sus temidas humedades. 

Si estás pensando en cambiar las ventanas de tu casa o en hacer una reforma y aprovechar para realizar este cambio, ponte en contacto con nosotros. En Reformadísimo somos especialistas en reformas integrales de todo tipo. Te asesoraremos y enviaremos presupuesto sin compromiso. 

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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