Resulta del todo habitual y comprensible que, al mudarte a tu nueva casa (o incluso si llevas ya un tiempo viviendo en ella), consideres necesario llevar a cabo una serie de reformas que te permitan convertirla en el hogar que siempre has soñado. Pero mientras que en un piso de propiedad tienes plena libertad de acción, en un piso de alquiler siempre deberás contar con el beneplácito del arrendador.

No obstante, existen pequeños –pero grandes- cambios que puedes hacer para darle un completo lavado de cara a tu vivienda y adecuarla a tu propio estilo sin riesgos de incumplir el contrato, y hoy te los queremos contar.

Reformar un piso de alquiler: consejos generales

Antes de empezar, te recomendamos que consultes con el propietario cualquier cambio que desees acometer en tu nuevo piso de alquiler, así como documentarte sobre este asunto y asegurarte de que actúas con la ley en la mano (aquí te lo explicamos). Además, toda notificación al respecto debe formularse por escrito a fin de evitar sustos o malos entendidos. Aunque más vale prevenir, también hay que señalar que, en general, es poco probable que el arrendador se niegue a que realices transformaciones reversibles o de embellecimiento general de los espacios: las primeras se pueden retirar fácilmente para que todo vuelva a su estado original, y las segundas le van a beneficiar.

En cualquier caso, todo se puede –y se debe- hablar, ya que una comunicación fluida casero-inquilino resulta fundamental, y siempre te puede resultar favorable para pactar una deducción de la renta de acuerdo con la dimensión de la reforma que quieras realizar.

Dicho esto, pasemos a la cuestión que hoy nos atañe.

La pintura, la mejor aliada para decorar una casa de alquiler

Para personalizar tus espacios según tu paleta de colores preferida y el ambiente que quieras otorgar a cada estancia de la casa, la pintura será tu mejor aliada a la hora de transformar un piso de alquiler en un verdadero hogar. Con una pequeña inversión, verás cómo cambia por completo la personalidad de tu vivienda. El abanico de opciones es ilimitado, así como las diversas técnicas y trucos de pintura a aplicar tanto a techos como a paredes de todo tipo (también de azulejos).

Además, ten en cuenta que siempre podrás repintar si el propietario así lo requiere. Eso sí, ten en cuenta que una estancia pintada en blanco o en colores claros aportará un plus de iluminación que, sin duda, agradecerás. Y asegúrate también de que la pintura sea la adecuada y de buena calidad para que no se agriete con el tiempo.

Papeles pintados y vinilos decorativos: un toque personal a tu piso de alquiler

Tanto los papeles pintados como los vinilos decorativos te ayudarán a dar un toque decorativo, diferente y singular, a la decoración de tu piso de alquiler sin dañar las paredes, y su colocación requiere mucho menos tiempo que pintar. Además, los estampados, texturas y aplicaciones que ambos ofrecen con la tecnología actual son infinitos y se pueden retirar sin problemas. En el momento de escoger, comprueba que sean lavables y fáciles de mantener. A la hora de colocarlos, es primordial que las paredes estén bien lisas.

Otros usos interesantes del vinilo

El vinilo, como la pintura, es otro gran comodín de lo más interesante. Si no te gusta el aspecto de los muebles tu piso de alquiler, forrarlos con papel vinílico es una alternativa perfecta para dar un aire totalmente nuevo y fresco a mesas, armarios, cómodas o aparadores (incluso la mampara de la ducha), pudiéndolo despegar sin dejar huella. Lo mismo te aconsejamos que hagas en caso de que los azulejos del suelo del baño y la cocina no te acaben de convencer: los suelos vinílicos autoadhesivos son muy asequibles –más que las tarimas flotantes de clic-, de colocación sencilla, alta resistencia y se despegan sin dañar el pavimento original, además de presentar una multitud de efectos distintos.

Y si no te atreves a instalarlos, apuesta por las alfombras vinílicas, un accesorio repetidamente apreciado por las mejores revistas de decoración. Otra opción estupenda para actualizar las paredes de loseta (si el propietario no accede a que las pintes) de baños y/o cocinas son los azulejos vinílicos adhesivos imitación baldosa hidráulica con preciosos mosaicos de mil motivos y colores diferentes.

Juega con la iluminación en tu vivienda de alquiler

En la mayoría de casos, las viviendas de alquiler acostumbran a tener un tipo de iluminación muy básica, fría y sin luces focalizadas. Sin lanzarte a renovar por completo la instalación eléctrica de tu casa, unos pequeños toques en el sistema lumínico te ayudarán a convertir tu piso de alquiler en un lugar mucho más íntimo, personal y adaptado a tus gustos y necesidades.

Para empezar, puedes cambiar las bombillas tradicionales por unas de LED, de bajo consumo y que te supondrán hasta un 80% de ahorro respecto a las primeras. A continuación, bastaría con instalar nuevos apliques, abrir puntos de luz o mover los ya existentes mediante una canaleta o un alargo de cable para llevar al techo una luz de pared, por ejemplo. Por último, te sugerimos introducir focos sutiles de luminosidad cálida en el comedor, el recibidor o el dormitorio y verás cómo empiezas a sentir los espacios como tuyos.

Muebles murales, divisorios y de organización

Un recurso de lo más práctico y que, al mismo tiempo, logrará imprimir tu personalidad a un piso de alquiler son los muebles de tipo mural. Hablamos de librerías o aparadores anclados a la pared y/o de estanterías ligeras de suelo, separadoras de ambientes -entre otras soluciones de construcción en seco- que, al ser modulares en la mayor parte de casos, se ajustan perfectamente al tamaño de cualquier estancia. S

on piezas polifacéticas: perfectas para dividir los espacios, servir como elemento decorativo, y ayudar como unidad de organización y almacenaje. Y al estar ensambladas mediante segmentos prefabricados, tienen la enorme ventaja de que se pueden desmontar tan fácil y rápidamente como se montaron, además de que siempre te las podrás llevar contigo en caso de mudanza. (Ikea dio en el clavo con esta propuesta, de ahí que muchísimos fabricantes de muebles hayan copiado su idea).

La grifería: pequeños detalles que marcan la diferencia

Tanto en el baño como en la cocina (los espacios de la casa que más visibilidad tienen), una nueva grifería constituye un pequeño detalle que marcará la diferencia en tu piso de alquiler y le aportará un toque muy personal sin realizar un gran desembolso económico. Además, el uso diario de los grifos conlleva un desgaste importante y, con el paso del tiempo, te resultará necesario sustituirlos. En la actualidad, podemos encontrar en el mercado una extensa variedad de diseños y acabados, aunque recomendamos, sobre todo, que te hagas con grifos de consumo responsable que te ayuden a controlar el consumo de agua y la temperatura.

Por lo general, la grifería suele ser sencilla de cambiar y, si algún día dejas la vivienda, te la puedes llevar contigo siempre y cuando vuelvas a colocar la original. Si quieres salir del eterno plateado brillante, echa un vistazo al cobre, al dorado o al negro mate, tonos que sin duda concederán un aire de distinción muy especial a cocinas y baños, y combínalos con toalleros, estantes de ducha, portarrollos de papel, colgadores u otros accesorios como dispensadores de jabón o vasos para cepillos de dientes.

Recurre al arte en tu casa de alquiler como medio de decoración definitivo

No hay objeto que mejor imprima tu personalidad en un piso de alquiler que una pieza de arte. Cuadros, lienzos, pósteres, fotos, ilustraciones u obras tridimensionales llenarán de vida y de color esas estancias de tu nueva casa que consideras apagadas o anodinas, logrando así vestir a tu gusto paredes demasiado amplias y desnudas. Puedes crear bellas galerías de cuadros o de láminas decorativas (recuerda escoger marcos más bien finos que transmitan ligereza), colocar lienzos XXL (que, por ejemplo, pueden servir como cabecero de cama) o elaborar graciosas composiciones de fotografías.

El único problema a tener en cuenta en este caso es el peliagudo asunto de agujerear paredes, pero hoy en día existe una amplia variedad de técnicas para evitar el uso del taladro. Y, si prefieres ir a lo grande y engalanar un tabique en su totalidad, no dejes de considerar la opción de los fotomurales –lienzos a medio camino entre el papel pintado y el vinilo-, absolutamente únicos, espectaculares y llamativos.

Los textiles, elementos muy efectivos para cambiar la estética de tu piso de alquiler

Los complementos textiles no solo son extremadamente socorridos y transversales a la hora de decorar tu piso de alquiler si no tienes mucho margen de maniobra, sino que son piezas fundamentales que, bien combinadas, elevan la estética de cualquier ambiente en un abrir y cerrar de ojos a precios muy razonables. Grandes tapices de macramé en las paredes, fundas y ‘plaids’ para cubrir un sofá estropeado o que simplemente no nos guste, mullidos cojines y colchas de diferentes estampados y texturas que se convertirán en protagonistas del dormitorio.

A todo ello se unen las cortinas o estores, que por ellos mismos pueden dotar de personalidad e intimidad a toda una estancia, a la vez que ayudan a modular la iluminación natural. Y no te olvides de las alfombras (verás que bien quedan superpuestas), piezas excepcionales que siempre aportan calidez y comodidad, y que también sirven para añadir color, sofisticación y crear acogedoras separaciones de ambientes. Asimismo, tu sello individual y distintivo se puede aplicar a los textiles de baños y cocinas: paños, delantales, guantes y manoplas de horno, alfombrillas, toallas y albornoces.

Reformas en un piso de alquiler que debe asumir el propietario

Tras hablar sobre las modificaciones que puedes introducir en tu piso de alquiler sin riesgo de incumplir el contrato y perder la fianza, pasamos ahora a informarte de las reformas –de mayor envergadura que las mencionadas- que sí corren a cargo del propietario según la Ley de Arrendamientos Urbanos. La norma estipula que el arrendador deberá asumir las reparaciones que sean necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad (obras de conservación), sin derecho a elevar por ello la renta, como por ejemplo si se estropean las tuberías, la calefacción o el calentador.

Por otro lado, el dueño puede realizar obras de mejora –no estrictamente necesarias, pero cuya ejecución “no pueda razonablemente diferirse hasta la conclusión del arrendamiento”- en su propiedad (a pesar de no tener el usufructo de la vivienda mientras el contrato esté vigente), aunque deberá notificarlas con tres meses de antelación y por escrito al inquilino, y este estará en su derecho de reclamar una reducción en el importe del alquiler si se ve afectado por dichos trabajos si estos duran más de veinte días.

Pequeñas reparaciones derivadas del desgaste por el uso

Ahora bien, la responsabilidad del propietario se traslada al arrendatario en caso de que el daño que ha requerido la reforma lo haya provocado este último o se deba a una causa que no sea imputable al primero. De igual forma, y siempre de acuerdo con la normativa, el inquilino tendrá que responsabilizarse de las “pequeñas reparaciones” necesarias derivadas del “desgaste por el uso ordinario” de la vivienda de alquiler, punto ambiguo que siempre genera gran controversia, bien porque se trate de una reforma imprescindible para garantizar la habitabilidad o porque el prejuicio no se pueda atribuir al mero “uso cotidiano”.

Es de tu interés que mencionemos la posibilidad de acordar –según recoge el artículo 17.5 de la LAU- el alquiler gratuito de la vivienda, parcial o total, y durante un plazo determinado, a cambio de realizar las obras de renovación que esta necesite, en especial si se refiere a inquilinos cuya actividad profesional esté relacionada con el sector de la construcción o las reformas. Se trata, sin duda, de una posibilidad interesante a tener en cuenta.

Y ahora que tienes toda la información necesaria, ¡anímate a reformar tu piso de alquiler! No dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de expertos, que te ayudarán a conseguir el mejor resultado y te asesorarán en todo lo que precises.

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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