Tener una vivienda lo más segura y protegida posible es una de las máximas aspiraciones de cualquier persona, no ya de cualquier familia. Para conseguirlo hay que tomar una serie de precauciones básicas en el cuidado de la casa. También hay que realizar ciertas acciones para evitar problemas y que alguien pueda colarse en casa. Por ejemplo, cerrar la puerta de entrada con llave siempre que se sale, e incluso por la noche. Y siempre, dejar las ventanas cerradas. Y cuando vayas a marchar fuera unos días, cuidar de no dejar todas las persianas cerradas a cal y canto, porque puede despertar sospechas. Pero no es lo único que puedes y debes hacer para reforzar la seguridad de tu vivienda.

En efecto, para mejorar el nivel de protección frente a accesos no deseados de la casa, puedes tomar varias medidas. La mayoría pasan por hacer reformas, relacionadas sobre todo con la mejora de los accesos al interior de la vivienda. En otros casos tendrás que instalar ciertos elementos para vigilar que todo está en orden. Combinando todas estas medidas, conseguirás disuadir a quienes quieran acceder a tu casa sin permiso, y reforzar la seguridad de tu vivienda de manera efectiva. Descubre qué puedes hacer.

Reforzar la seguridad de la vivienda: antes de actuar

Antes de empezar a hacer cambios y mejoras para reforzar la seguridad de la vivienda, sin ton ni son, debes analizar la situación y ver qué puedes hacer para corregir los puntos débiles de seguridad que encuentres. Para ello tienes que revisar, fundamentalmente, los accesos exteriores a la casa. Siempre en función, claro está, del tipo de vivienda que se trate. Si es una vivienda unifamiliar o un piso bajo de un bloque de viviendas, tendrás que fijarte en el estado y nivel de protección no solo de la puerta de entrada. También de las ventanas.

En el caso de las viviendas unifamiliares, que en muchos casos tienen también un garaje adosado, será oportuno echar un vistazo a la puerta de entrada al garaje, así como a su portón o persiana de cierre. También, si está adosada a la casa y cuenta con un acceso directo a ella, revisa la puerta que une el garaje con la vivienda.

Si la vivienda es un piso de un bloque que está a una altura superior al primerono hará mucha falta revisar el estado de las ventanas. Es poco probable que quienes quieran acceder a la casa entren por ella. En estos casos, el acceso se producirá en casi la totalidad de los casos por la puerta principal. Es este elemento el que debe concentrar todos los esfuerzos. Pero ¿qué es lo que buscar en estos casos? Pues no solo si las ventanas o las puertas están deterioradas y pueden abrirse desde fuera con facilidad. También si cuentan con elementos de seguridad adicionales o con un sistema de seguridad que las refuerce. En caso contrario, será necesario planificar una mejora en ellas, o bien su sustitución por otras puertas o ventanas más seguras.

Reforzar las ventanas para mayor seguridad

En las casas unifamiliares, sobre todo en las que están aisladas y no adosadas a otras, las ventanas ofrecen tanto peligro como la puerta principal. Por eso hay que revisar las ventanas y cambiarlas por otras nuevas si no son seguras. Y por seguras no nos referimos precisamente a ventanas blindadas, sino a las antirrobo. Este tipo de ventanas, además de estar preparadas para ofrecer una mayor protección contra los elementos, también lo están contra roturas y accesos.

Las ventanas antirrobo, por tanto, cuenta con protección frente al frío, al calor y al ruido del exterior. Pero también llevan un sistema pensado para que los intrusos no puedan sacar sus hojas de su sitio para entrar a la vivienda. No es la única protección que llevan. También incorporan cierres de seguridad en su interior. Estos se encargan de evitar que las ventanas se puedan abrir desde fuera, bien con una palanca o con algún sistema similar. Dado que sus cristales son reforzados, abrirlas es muy complicado. Por no hablar de que en muchos casos en imposible.

En cuanto a los materiales del marco de estas ventanas, no tienen por qué ser negras o tener colores que no peguen en absoluto con la estética de la vivienda. Las posibilidades que te ofrecen diversos materiales en cuanto a colores e imitaciones no tienen nada que ver con lo que había disponible hasta hace solo unos años. Así, si te gustan las ventanas de madera, un material no considerado como seguro, no tienes por qué renunciar a su aspecto para tener más seguridad. Las ventanas de aluminio sobre todo, e incluso las de PVC, son mucho más resistentes que las de madera, y están disponibles en varios acabados. Entre ellos, varios que imitan la madera.

La sensación de seguridad que ofrece una ventana antirrobo también se refuerza instalando un sistema de apertura distinto del convencional. En este las ventanas se abren de derecha a izquierda, hacia adentro. O son correderas. Esto da facilidades a los intrusos. Pero si lo que se decide es instalar ventanas con sistema de apertura oscilobatiente, los intrusos lo tendrán más complicado.

En algunos casos, además de estas ventanas, los habitantes de las viviendas unifamiliares, sobre todo de las que están muy aisladas, y en muchos casos los de los bajos, protegen también las ventanas mediante la instalación de rejas. Pero esto no siempre es posible, sobre todo si la situación de la ventana lo impide. Será así cuando el marco de la ventana está justo en el borde de la pared exterior, y no hay un alféizar en ella. Además, el efecto que producen a los habitantes de las casas puede no ser muy agradable. Por eso, las ventanas con sistemas antirrobo evitan el problema.

Reforzar la seguridad de tu vivienda con una puerta antirrobo

La puerta principal de acceso a una vivienda siempre es el camino principal elegido por los intrusos para acceder a su interior. Por eso es importantísimo contar con una puerta lo más protegida posible, y si no cuenta con ningún tipo de refuerzo de seguridad, es necesario cambiarla por una blindada o incluso una acorazada. En resumen, por una puerta de seguridad. Estas puertas tienen tal nivel de protección, que raro es el intruso que intenta forzarlas para entrar en una casa. En cuanto detectan que se trata de una puerta que van a tener complicaciones para abrirdesisten y buscan otro objetivo.

Hay puertas con diversos grados de refuerzos y protecciones, así que es cuestión de preferencias y necesidades elegir una. Por ejemplo, si la puerta es para un piso de un bloque de viviendas por encima del primerono será necesario instalar una de las que tienen más protección. Al fin y al cabo, el bloque tiene ya una puerta de acceso al portal, y hay vecinos que pueden ver y notar que alguien intenta acceder a la casa. O sencillamente que entren y salgan de su casa cuando estén los intrusos merodeando, lo que suele hacerles desistir. Pero sí es aconsejable que lo hagas en pisos bajos y viviendas unifamiliares. Aquí no hay otra puerta que proteja el acceso a la casa antes de la de entrada. Tampoco vecinos enfrente que puedan percatarse de que sucede algo.

Además de cuidar la puerta, hay que tener presente que la cerradura de la misma debe ser también de seguridad. Porque si tienes una puerta acorazada pero una cerradura con muy poco nivel de protección, será el punto que elijan los intrusos para forzarla y entrar. La harán saltar con una palanca o a martillazos y en unos minutos estarán dentro. Para evitarlo hay que instalar una cerradura que no permita este tipo de ataque. Son las cerraduras «anti bumping», que a veces incluso van protegidas por una tapa exterior que dificulta todavía más los intentos de reventarlas.

Aparte de la cerradura, puedes dificultar aún más la apertura de la puerta sin permiso mediante la instalación de barras de seguridad con cerraduras independientes de la principal. Con ellas, si no se utiliza la llave que acciona dicha cerradura, no se podrá abrir la puerta.

Otras medidas para que la casa sea más segura

Aparte de instalar puertas y ventanas reforzadas, también puedes optar por la instalación de un sistema de videovigilancia que permita ver a distancia cómo está el interior de una vivienda. Y como no solo se trata de evitar intrusos para que la casa está seguridad, es aconsejable que tomes medidas, por ejemplo, contra incendios. Para ello basta con que instales un sistema antiincendios, que se active al detectar humo. También puedes pintar la casa con pintura preparada para resistir temperaturas muy elevadas, entre otras medidas.

Estos son los pasos que puedes dar para, con una reforma, elevar el nivel de seguridad de tu vivienda. No son, como verás, actuaciones que generen gran cantidad de restos o escombros. Tampoco son obras que vayan a llevar mucho tiempo. Si las adoptas, en unos días tendrás tu casa mucho más protegida, aparte de aumentar su valor. ¡Anímate a emprenderlas y disfruta de una casa mucho más segura!

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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