Cuando entramos en un baño, generalmente esperamos ver un suelo con baldosas cerámicas o similares. En muchos casos, también suele ocurrir que el alicatado del suelo es idéntico al que cubre las paredes. Pero no tiene por qué ser así. Hay muchos tipos de suelos para baños, con unas características especiales para su colocación en ellos. Incluso con un aspecto radicalmente distinto al convencional. Por eso, cuando vayas a afrontar la reforma de un baño, no te ciñas únicamente a uno o dos tipos de suelo.

En vez de eso, consulta con especialistas en reformas de baños qué posibilidades tienes para el suelo. Pero, para ello, antes puede venir bien que conozcas los distintos tipos de suelos para baños disponibles, para elegir con más datos el que más te conviene. A continuación te mostramos los principales.

Tipos de suelos para baños: piedra y granito

En muchas casas de estilo rústico, la piedra juega un papel fundamental. Y no solo en paredes, sino también en suelos, incluso en el del baño. Se trata de un material capaz de asimilar de manera más que aceptable la humedad. Por tanto, para climas húmedos, es uno de los tipos de suelos para baños más indicados. Eso sí, con un tratamiento especial. La piedra es un elemento que, sin tratar, cuando está húmeda, se torna resbaladiza. Para que se vuelva antideslizante hay que aportarle cierta rugosidad con un proceso específico.

En cuanto al suelo de granito, o incluso de mármol en baños; antes de nada, debes saber que estos materiales son también piedra natural. Pero con otras propiedades. Además, ya han sido tratados para que no resbalen. Su acabado es satinado y suave; y en el caso del mármol, directamente brillante. Los resultados que se pueden obtener en los suelos de baños en los que se utilicen estos materiales son bastante espectaculares, y de gran belleza. Son muy resistentes, y aguantan mucho tiempo sin sufrir desgaste ni daños. Además, son suelos en los que no logrará entrar la humedad.

Suelos de azulejos y gres porcelánico

Quizá de los tipos de suelos para baños más habituales en todo tipo de viviendas, el suelo de azulejos implica muchas veces que el suelo del baño estará combinado o coordinado con los azulejos de las paredes. En cualquier caso, esta es una de las opciones que mejor relación calidad-precio ofrece. Los azulejos son muy resistentes y, a no ser que sufran un golpe fuerte, tardarán mucho tiempo en verse afectados por el paso del tiempo o sufrir daños.

Ofrecen muchas ventajas, de las que una de las principales es que nunca se verán afectados por la humedad. Ni aunque haya mucha en el ambiente. Además, están disponibles con una amplísima variedad de colores, tamaños, diseños y texturas. Prácticamente hay un azulejo para cada gusto y necesidad. La variedad es inmensa al elegir tipos de suelos para baños.

En cuanto a los suelos de gres porcelánico para baños, también destacan por su resistencia. Tanto, que este material se emplea con mucha frecuencia en exteriores. También en terrazas y porches cubiertos de zonas rurales y en casas a pie de calle. Sobre todo porque no se dañan con facilidad cuando se golpean, ni se rozan. Además, se limpian con bastante comodidad. Tampoco es necesario realizar ningún tipo de mantenimiento de este suelo. Por otro lado, no hacen falta grandes desembolsos económicos para instalarlo, puesto que no es excesivamente caro.

El gres porcelánico también es muy apreciado por los avances realizados en torno a él, que han desembocado en nuevas posibilidades decorativas en el suelo del baño. Todo porque hay modelos de gres pocelánico que son capaces de imitar de manera prácticamente perfecta otros materiales. Entre ellos están la madera, la pizarra e incluso el mármol. Aparte de esto, el gres porcelánico está disponible en muchos formatos. Incluso puede colocarse sin necesidad de dejar juntas de separación entre sus losas. Todo para conseguir un resultado de aspecto muy atractivo y que requiere muy poco mantenimiento, por no decir ninguno.

Tipos de suelos para baños: baldosas hidráulicas

Las baldosas hidráulicas son quizá unos de los tipos de suelo para baño más antiguos qe conocemos. Nacieron allá por el siglo XIX, y su decoración hace que el resultado en baños aporte alegría a la estancia. También un cierto toque retro, por lo que su instalación en viviendas de estilo industrial, e incluso en casas de campo que ya tienen una cierta antigüedad, le da un toque de autenticidad a los espacios en los que se incorporan. Incluso a los baños.

Desgraciadamente, contar con modelos originales vintage es muy complicado. Además, las baldosas hidráulicas originales que podemos encontrar en muchas casas están bastante deterioradas por el paso del tiempo. Aunque en sí son muy resistentes,el hecho de que hayan sobrepasado, en muchos casos, los 100 años no ayuda. Lo que se suele utilizar en estos días son imitaciones de los modelos originales, que también son muy resistentes aunque no tanto. Y con sus diseños geométricos y florales aportan alegría a cualquier ambiente, así como cierto toque de elegancia y exclusividad.

Estas baldosas suelen fabricarse con cemento prensado y coloreado para dibujar en él los diseños y formas geométricas que decorarán el suelo de los baños. Por su resistencia a todo tipo de ambientes, en el baño estarán perfectamente durante mucho tiempo.

Suelos de microcemento para baños

El suelo de microcemento, uno de los materiales más recientes para recubrir suelos de viviendas y todo tipo de instalaciones, se obtiene de la mezcla de varios compuestos. Entre ellos hay varios polímeros y resinas, así como otros elementos sintéticos. Por sus características y acabado puede instalarse sin ningún problema en los baños, a los que dará un toque moderno y actual. Por tanto, si te atraen los suelos de microcemento entre los tipos de sueños para baños, ten en cuenta que el resto de la decoración y elementos sanitarios deben tener un aspecto actual. De otra manera el suelo no quedará bien integrado.

Este tipo de suelo se coloca mediante un sistema de aplicación muy sencillo, y su acabado resulta muy atractivo. Queda completamente liso e incluso puede utilizarse como base para la ducha. En cuanto a sus propiedades, se trata de un material impermeable y que además es antideslizante. Por esto se trata de un material muy seguro, que evitará traspiés y resbalones en el baño. Incluso aunque su acabado sea brillante y no mate, puesto que se puede elegir cuál se prefiere de los dos.

Una vez aplicado este suelo no necesita ningún tipo de mantenimiento, y es de los tipos de suelos para baño que tiene una limpieza más sencilla. No tiene ninguna junta, lo que dificulta que en él se instalen impurezas y suciedad en zonas de difícil eliminación. Pero estas no son las únicas ventajas de este suelo. Por su composición puede instalarse incluso encima del suelo que ya estuviese en el baño, recubriéndolo. Así se reduce el tiempo de obra y se eliminan casi por completo tanto los ruidos que se hacen al levantar un pavimento como el nivel de escombros.

Por otra parte, en contra de lo que seguramente crees, el microcemento no tiene por qué tener únicamente el tono propio del cemento. Por sus características se puede teñir prácticamente de cualquier tono, lo que lo convierte en un material todavía más versátil y le da más posibilidades para adaptarse a ambientes y estilos.

Suelos laminados y vinilos

En muchas viviendas, salvo en baños y cocinas, el sueño es de madera o parquet. Su calidez hace que se opte por la madera en muchos ambientes. También porque proporciona una sensación muy acogedora. Pero en cocinas y baños, por sus características, se suelen instalar otros tipos de suelos para baños. Esto no quiere decir que haya que renunciar directamente a la madera en ellos. En vez de instalar un suelo de madera como tal, se puede optar por los suelos laminados.

El suelo laminado permite disfrutar de la madera en el suelo del baño, pero sin los inconvenientes que presenta este material en estas estancias. Lo que sí aportan es una estética muy muy similar a la de la madera; pero con la ventaja de que el suelo será más resistente y aguantará mucho mejor la humedad. También con mucho menos mantenimiento.

Los suelos laminados, tengan el acabado que tengan, se fabrican todos con la misma base, que generalmente es plástico reciclado. Es muy resistente a la humedad, pero el nivel de resistencia final depende del material con que esa base se recubra. También del sitio en el que se coloque; porque, por muy resistente que sea a la humedad, por ejemplo, en los baños no es capaz de soportar toda la que se puede llegar a generar. Más todavía si lo que se instala sobre la base es una lámina de madera. Por lo tanto, para que el suelo laminado de un baño no sufra daños, es importante aplicarle una vez al año un tratamiento antihumedad. Así como cuidar los hábitos de ventilación.

Con este tratamiento, incluso si la capa que va sobre la base es madera, este suelo podrá soportar la humedad sin problemas. Además, sus juntas quedarán completamente protegidas, lo que elimina la necesidad adicional de mantenimiento. Eso sí, hay que tener mucho cuidado con este suelo, ya que se puede rayar con bastante facilidad.

El suelo de vinilo para baños ofrece notables ventajas. Con él, conseguirás un suelo con un elevado nivel de aislamiento y un mantenimiento y limpieza muy sencillos. Además, está disponible con multitud de colores y diseños, lo que facilita su integración en todo tipo de estilos de baños. El vinilo es capaz de imitar materiales como la piedra o la madera, lo que da más versatilidad a estos suelos. Estas ventajas, unidas a su facilidad de instalación y su precio ajustado, convierte a este tipo de suelo en una opción más que aceptable para presupuestos ajustados.

Tipos de suelos para baños: madera

Aunque, como hemos mencionado, los suelos de madera pueden ofrecer dificultades si se instalan en baños, puede optarse por un suelo de este tipo perfectamente. Eso sí, de unos tipos de madera concretos y convenientemente tratados para que no sufran daños. Estos suelos son muy bonitos, quedan bien con cualquier estilo de baño y dan una gran sensación de calidez. Pero por su delicadeza y poca resistencia a la humedad, hay que tener cuidado qué tipo de madera se utiliza para ellos.

En general, la mayoría de maderas no están indicadas en suelos para baño. Entre las que sí lo están figuran las maderas tropicales, que soportan bastante bien la humedad. La más conocida es la teca. En cualquier caso, asegúrate antes de elegir este entre los tipos de suelos para baños disponibles si necesitas aplicarles tratamientos antihumedad. Será así en la práctica totalidad de casos.

Gracias a este tratamiento, también podrás instalar suelos de madera en el baño de otro tipo. Por ejemplo, de pino. Eso sí, en este caso, además de la aplicación del tratamiento para evitar que la humedad dañe la madera, tendrás que tomar otras medidas. La más importante es sellar las juntas que queden entre las tablas después de instalar el suelo. Así no penetrará la humedad entre ellas. Para esto suele emplearse masilla de poliuretano, que tras aplicarse, junto con el tratamiento antihumedad hace que el suelo esté completamente impermeabilizado. Eso sí, se trata de un procedimiento bastante caro, por lo que no está al alcance de todos los bolsillos.

Estos son los tipos de suelos para baños más utilizados en la actualidad. Quizá son más de los que esperabas, por lo que tomar una decisión sobre el que más te conviene o te gusta puede resultarte complicado. En ese caso, puede resultarte de gran ayuda el consejo de una compañía experta en reformas integrales, y también de baños, con Reformadísimo. Sus expertos se encargarán de asesorarte para que puedas elegir, no solo el suelo que más conviene a tu presupuesto y necesidades, sino también el más conveniente en función del estilo que tenga la estancia.

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
Abrir chat