Cada vez hay más personas que trabajan en casa. La popularización de Internet ha hecho que muchos trabajos puedan realizarse a distancia, lo que ha llevado a que no solo sean los autónomos los que pueden trabajar en su domicilio. El teletrabajo, cada vez más popular incluso entre grandes empresas y multinacionales, ha hecho posible que un número creciente de empleados de gran variedad de empresas y sectores puedan trabajar sin tener que salir de casa todos los días para hacerlo. O al menos, no todos. Eso sí, trabajar en casa no implica hacerlo de cualquier manera. Así que, si habitualmente desempeñas tus tareas laborales en tu domicilio, es recomendable que montes una oficina en casa.

Para poder hacerlo necesitas un espacio adecuado. Puede ser una habitación dedicada a despacho. Pero también un rincón de un dormitorio amplio o una esquina en el salón. En cualquier caso, no hay que hacerlo de cualquier manera, sino de manera que el resultado te permita estar a gusto y trabajar cómodo. También sin distracciones, un punto muy importante para una oficina en casa. Para dar con la solución adecuada puedes utilizar algunos trucos y conejos, como los que verás a continuación

Una oficina en casa: luz adecuada y tranquilidad

Lo mejor para preparar una oficina en casa es habilitar un espacio luminoso y libre de distracciones. Los más afortunados cuentan con una habitación dedicada a ello. En este caso se puede decorar y amueblar enteramente como un despacho. Pero si no es así, hay que habilitar un punto en el que la luz natural sea abundante. A ser posible, que se reciba por un lateral. Generalmente, los que trabajan en casa lo hacen con la ayuda de un ordenador.

Por lo tanto, para poder trabajar con iluminación adecuada es aconsejable que el equipo no esté bajo una ventana, sino colocado de manera perpendicular a ella. También ha de esta sobre una superficie lisa y con un cierto nivel de elevación para que no haya que forzar la vista y la posición del cuerpo sea natural al utilizarlo. También ha de estar colocado de manera que no sea necesario agachar la cabeza, ni elevarla, para poder ver bien la pantalla.

Si no se cuenta con un despacho para trabajar, hay que seleccionar cuidadosamente el lugar donde se trabajará. Como hemos comentado, es importante que no haya distracciones alrededor para facilitar la concentración. El salón, por tanto, suele ser una estancia complicada para trabajar. No solo suele tener la televisión. También es el punto en el que se emplean consolas de juegos, se escucha música o se pasa un rato leyendo y conversando con familia y amigos. Suele estar bastante concurrido. Sobre todo cuando el resto de miembros de la familia regresan a casa de la oficina o del centro de estudios. Es más aconsejable, por tanto, situar el lugar de trabajo en una esquina del dormitorio. Será más tranquilo y habrá menos distracciones.

Mobiliario: sencillo y funcional

Los muebles básicos para poder trabajar en casa con comodidad son una silla de oficina y una mesa o repisa en la que colocar el ordenador. También es aconsejable contar con espacio para guardar material de oficina, libros, etc. Pero sin duda, donde has de invertir es en la silla de trabajo. No solo debe ser cómoda, sino que también debe tener cierta firmeza y recoger el cuerpo de manera que esté cómodo y en la mejor posición posible. Por tanto, no vale con utilizar una silla del comedor. Tampoco una de tijera. Lo mejor es hacerse con una específica para el trabajo con ordenadores.

En cuanto a la mesa, lo más recomendable es que sea de tipo pupitre, y que esté pensada para un ordenador. Bien con bandeja extraíble para el teclado, o con espacio para el monitor, el teclado y el ratón. Si es posible, la mesa debe contar con una o barias bandejas para guardar material de escritorio. O con una cajonera, para tenerlo todo controlado. En este caso, conviene optar por cajoneras con cerradura. Especialmente si hay niños en casa. Así evitarás que su curiosidad pueda acabar con algún informe o documento desaparecido manchado de chocolate, por ejemplo.

Otro aspecto a tener en cuenta cada vez más en una oficina en casa: si se utiliza un ordenador portátil es aconsejable hacerse con un monitor externo al que conectar el equipo para no forzar la vista ni el cuello al trabajar. Esto, eso sí, solo es posible si la mesa es de dimensiones generosas. Si hay más sitio, unas estanterías en las que guardar informes, documentación, libros o material de oficina, ofrecen mucha comodidad. En ellas también se puede, por ejemplo, situar una impresora o un equipo multifunción.

Y aunque no es una pieza de mobiliario, hay un elemento que conviene tener siempre en cuenta para disponer una oficina en casa: la conexión a Internet. Sin ella, en muchos casos es imposible trabajar, así que hay que elegirla cuidadosamente. Lo más recomendable es optar, si es posible, por una conexión de fibra. De esta manera te asegurarás de tener velocidades de conexión bastante elevadas. Si no es posible, hay que elegir una conexión ADSL de un proveedor que ofrezca ciertas garantías y que tenga un servicio técnico veloz en caso de avería. De otro modo, se pueden perder varios días de trabajo. En definitiva, una buena conexión a Internet es uno de los ingredientes básicos para tener éxito al preparar una oficina en casa.

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