Si estás pensando en vender o alquilar tu casa, ¿te has planteado invertir en ella? Una reforma integral puede conseguir que el precio de venta o el importe de la renta sean notablemente más altos de lo que podrías obtener ahora mismo.

Incluso si no quieres sacarle rendimiento económico a tu hogar, hacer una reforma en profundidad conseguirá que esté mucho más bonita y se ajuste mejor a tus necesidades y las de tu familia, lo que aumentará también su valor, aunque no sea un valor de mercado.

Vamos a ver qué es lo que puedes reformar y cómo podrías hacerlo para conseguir el mejor resultado posible.

Cambio de suelo

El suelo es una de las primeras cosas que se ven al entrar a una vivienda. Este elemento nos dice mucho de cómo es la vida en esa casa. Con solo un vistazo puedes saber si el propietario tiene mascotas, si tiene hijos pequeños, e incluso si no es demasiado cuidadoso a la hora de mover muebles como las sillas o la mesa del comedor.

Una vivienda con un buen aspecto, pero que tiene un suelo desgastado, acaba generando una mala imagen. Por eso, a la hora de renovar tu hogar deberías plantearte hacer un cambio de suelo.

¿Gres o madera?

El suelo de gres es un clásico que nunca pasa de moda. Tiene a su favor que es muy fácil de mantener y lo aguanta prácticamente todo. Además, hoy en día existen baldosas que son muy bonitas y consiguen un resultado elegante y confortable.

Por otro lado tenemos la madera, que es uno de los materiales más valorados por quienes buscan comprar o alquilar una vivienda. Porque un suelo de parquet consigue generar más fácilmente esa sensación de hogar que todos buscamos. Es más cálido y confortable que las baldosas.

Si te gusta la estética de la madera y la facilidad de mantenimiento del gres, encuentras en el mercado baldosas de imitación madera que consiguen un resultado muy natural.

Por el contrario, si quieres evitar la sensación fría que transmite el gres, pero no quieres poner parquet, puedes escoger un suelo laminado. Pero asegúrate de que sea de la máxima calidad.

Aprovecha que levantas el suelo

Como estás haciendo una reforma integral y vas a levantar el suelo, puedes aprovechar esta circunstancia para instalar calefacción por suelo radiante. Así podrás quitar de la casa los antiestéticos radiadores, por lo que esta ganará en belleza.

Por otro lado, estamos ante uno de los sistemas de climatización más eficientes y que más confort aportan. Sin duda, todo un punto a favor de tu casa que ayudará a diferenciarla del resto que están en el mercado.

Renovar el cuarto de baño

Los cuartos de baño y los aseos son estancias que tienen un uso intensivo y cuya estética suele pasar de moda con bastante rapidez. Azulejos con flores, combinados con cenefa, de imitación piedra, formados de pequeños cuadritos, de grandes dimensiones, en tonos claros, en tonos oscuros…

Basta mirar el tipo de azulejos que tiene un baño para saber cuándo pasó por su última reforma. Aunque esté en perfecto estado de mantenimiento, unas paredes fuera de tendencia transmiten una sensación de antigüedad que no es bien recibida por quienes están interesados en comprar o alquilar.

Aunque en los baños se pueden hacer reformas en seco pintando los azulejos o cubriéndolos con materiales como las losetas vinílicas, solo una auténtica reforma al estilo clásico consigue buenos resultados de verdad y aumenta el valor de la vivienda.

Lo recomendable en estos casos es cambiar los azulejos y los suelos por diseños que, aunque actuales, no estén demasiado marcados por las tendencias. Esto evitará que la estancia se quede vieja en cuanto pase la moda actual.

Renovación de los sanitarios y la ducha en una reforma integral

Los sanitarios también han variado su estética con el paso de los años, así que conviene renovarlos al hacer obra en el baño. Si es una estancia pequeña, incluso puedes plantearte instalar elementos colgantes que van anclados directamente a la pared. Conseguirás que el espacio se vea más amplio.

En cuanto a la bañera, si todavía tienes una deberías cambiarla por un plato de ducha. Es mucho más cómodo, más seguro y más práctico. Combínalo con una bonita mampara y conseguirás buenos resultados a nivel de funcionalidad y de estética.

No te olvides de la decoración

Una reforma es mucho más que cambiar unos elementos por otros. Está estrechamente relacionada con la decoración y la estética. Por eso, al renovar tu cuarto de baño no debes dejar de lado la imagen del mismo.

No basta con que el baño sea nuevo, también debe tener algunos toques que le aporten personalidad. Por ejemplo, un bonito mueble para guardar los enseres de aseo, un espejo de estilo vintage, o una planta que le dé un toque natural.

Cambiar la cocina

Si los cuartos de baño envejecen rápido, la cocina no se queda atrás. Esta estancia está sometida a un uso intensivo a diario y además todos los elementos que hay en ella tienen que lidiar con la grasa y con los productos químicos que usamos para limpiarla. La consecuencia es que tanto los muebles como los azulejos se acaban desgastando.

Para hacer una buena reforma de la cocina no basta con cambiar los muebles y la encimera. Es aconsejable contar con la ayuda de expertos para que evalúen el espacio disponible y aporten ideas sobre diferentes distribuciones.

Quizá tú no lo veas, pero moviendo la nevera a otra parte de la cocina podrías conseguir espacio extra para instalar una buena despensa. O tal vez podrías colocar el horno y el microondas juntos en una torre para ahorrar algo de espacio.

Renovar y pintar las paredes

Hasta hace una década el gotelé era el gran protagonista en los hogares españoles, pero ya no es así. En caso de que las paredes de tu casa todavía tengan gota, es hora de que te plantees quitarla. Hoy en día el proceso es mucho más sencillo y rápido. Solo con alisar las paredes ya consigues quitarle a tu casa 20 años de encima y traerla de lleno al siglo XXI. 

Si las paredes de tu casa son lisas, antes de empezar con la pintura asegúrate de que te deshaces de cualquier desperfecto. No es extraño que aparezcan pequeñas grietas en el techo, que se vayan quedando agujeros en las paredes de cosas que había colgadas, etc.

Escoge colores neutros y claros

Una vez que las paredes están listas, hay que darles una mano de pintura. Es mejor que dejes de lado las tendencias y apuestes por colores neutros y claros.

Tienen la gran ventaja de que encajan en todos los estilos decorativos y además nunca pasan de moda. Por otro lado, los colores claros contribuyen a que la casa se vea más luminosa e incluso más amplia.

Además, si estás pensando en vender o alquilar, este tipo de colores y tonos son mucho mejor recibidos por los posibles interesados.

Cambiar las puertas

Las puertas interiores se van estropeando con el paso del tiempo. Las manillas van perdiendo parte de su brillo original debido al uso constante y es posible que la madera de las puertas se haya hinchado por efecto de la humedad y estas acaben rozando en el marco y no cierren bien. También es bastante habitual que la superficie de la puerta tenga arañazos y picotazos.

El cambio de puertas dentro de una reforma integral es algo bastante común. Se puede hacer rápidamente y consigue unos resultados realmente espectaculares.

Lo más recomendable es escoger un modelo que sea acorde al estilo que se le quiere dar a la casa. Esto determinará si debes elegir unas puertas más modernas o unas de corte más clásico. Además, hoy en día no tienes que limitarte a las puertas barnizadas, puedes escoger modelos lacados en blanco.

Mejorar los aislamientos en una reforma integral

Los hogares eficientes energéticamente tienen mucho más valor en el mercado y también son más valiosos para sus propietarios, puesto que les ayudan a reducir el importe de la factura eléctrica. Por eso, invertir en aislamiento es siempre un acierto.

Una de las formas más sencillas de conseguir una casa bien aislada es cambiando las ventanas e incluso las persianas. Los modelos actuales de PVC y aluminio con rotura de puente térmico evitan que el frío del exterior pueda entrar dentro.

En caso de que vivas en una zona con mucho ruido, puedes escoger vidrios algo más gruesos y aprovechar así para darle más aislamiento acústico a la casa.

Aislar las paredes

En caso de que la vivienda tenga humedades o el aislamiento frente al frío sea deficiente, conviene hacer un trabajo de reforzamiento del aislamiento en las paredes. Si es una casa unifamiliar puedes hacerlo por fuera, en caso contrario tendrás que hacerlo por dentro.

Los sistemas más utilizados para reforzar el aislamiento por el interior son el trasdosado interior y la inyección en cámara. Lo que se busca es acabar con los puentes térmicos existentes y evitar así que el frío del exterior pueda colarse dentro de la vivienda.

El aislamiento interior supone perder algunos metros útiles en la vivienda (las paredes que dan hacia el exterior ganan grosor), pero suele compensar hacer la casa un poco más pequeña si a cambio se gana confort y eficiencia energética.

Mejorar la iluminación

Al contar con especialistas para hacer una reforma, no deberías dejar de lado la posibilidad de mejorar la iluminación. Porque una casa reformada, pero mal iluminada, pierde buena parte de su encanto, y esto le resta valor.

Piensa bien en qué quieres para cada habitación y qué uso le vas a dar, esto ayudará a los profesionales a diseñar un sistema de iluminación que combine luces directas e indirectas, frías y cálidas.

Una vivienda que cuenta con una buena iluminación se convierte en un espacio mucho más agradable y confortable en el que pasar el tiempo. Además, si optas por la iluminación LED de última generación, ahorrarás en la factura eléctrica e incluso podrás dar los primeros pasos para convertir tu hogar en una smart home o vivienda inteligente. Porque algunas de estas luminarias se pueden controlar desde una app en el móvil o con ayuda de los asistentes de voz.

Revisar la instalación eléctrica en la reforma integral

Al renovar la vivienda en profundidad no solo hay que prestar atención a lo que se ve, también a aquello que no se ve a simple vista, pero cuyo estado puede afectar de forma directa a cómo se vive en la casa. Esto hace imprescindible revisar e incluso cambiar la instalación eléctrica.

Si la actual tiene más de 15 años, es primordial hacer una revisión a fondo de la misma para detectar posibles fallos que puedan acabar dando lugar a cortocircuitos y/o apagones. Si la instalación ha superado ya los 30 años, entonces hay que abordar una renovación integral, porque es posible que carezca incluso de toma de tierra, lo cual supone una infracción de la legalidad vigente.

La renovación de la instalación eléctrica no será visible a simple vista, pero te aseguramos que se notará. El resultado es una vivienda mucho más segura y también con un menor consumo energético.

No hay que olvidarse del exterior

En las casas unifamiliares una reforma a fondo no lo es tanto si no se le da también un lavado de cara a la parte exterior. Es aconsejable revisar el tejado o la cubierta, porque es posible que con el paso del tiempo se hayan roto tejas o se haya perdido parte del aislante. Una revisión a tiempo puede evitar la aparición de goteras.

Por otro lado, también es importante mejorar el aspecto de la fachada y de toda la zona exterior (escaleras, puerta de acceso al garaje, jardineras para las plantas, etc.)

En el caso de un piso, el propietario no puede hacer nada con la fachada, pero sí conviene renovar los elementos exteriores. Por ejemplo, pintando la barandilla del balcón o cambiando el suelo de la terraza si está muy desgastado.

Hacer una reforma integral de la vivienda es una gran inversión que acaba dando sus frutos, tanto si quieres vender o alquilar la casa como si lo que quieres es que tu hogar se vea mucho más actual y se adapte mejor a tu estilo de vida. ¿Te estás planteando reformar tu casa? Consulta con nosotros y descubre cómo sacarle más partido.

Contenido validado por: Carmen María de la Rubia Cortel
CEO- Directora técnica en Reformadisimo
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